Momento del enfrentamiento en la cancha entre el el turco Korkmaz y el georgiano Sanadze.

Turquía incendia el Eurobasket

Los otomanos lanzan un órdago a la FIBA y amenazan con retirarse del torneo si no se investiga la supuesta agresión de policías y jugadores georgianos al escolta Korkmaz

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

Tensión máxima en el Eurobasket que se celebra de forma conjunta en Alemania, República Checa, Italia y Georgia, precisamente la sede donde ha estallado el escándalo a raíz del polémico enfrentamiento entre la selección anfitriona y Turquía, resuelto a favor de los caucásicos en la prórroga (83-88).

Resulta que la federación turca (TBF) ha lanzado un órdago a la grande a los organizadores al amenazar con la retirada del torneo si no se investiga de manera oficial la agresión sufrida a su juicio por su jugador Furkan Korkmaz tras el duelo de la discordia disputado el domingo Tiflis.

El escolta turco y el georgiano Dude Sanadze se enfrentaron con inusitada dureza durante el choque y tuvieron que ser separados a la fuerza por otros miembros de sus equipos, por lo que fueron descalificados por los árbitros. Hasta ahí, todo reprochable pero dentro de lo normal. Le peor, sin embargo, llegó después.

Según la versión turca, difundida a través de un comunicado difundido a través de la web de la federación, cuando Korkmaz se encaminó a los vestuarios fue agredido por otros jugadores georgianos, que no estaban en la pista en este momento, así como por varios policías.

Culpan a la policía

«No se puede agredir a un jugador que va a los vestuarios. El partido ha terminado, perdimos, y en los vestuarios surgió una pelea a empujones con 30 agentes; la policía oficial georgiana desencadenó una pelea física», denunció el vicepresidente de la TBF, Ömer Onan.

La Federación exige ahora a las autoridades de la FIBA que se le entreguen las imágenes de las cámaras de seguridad para aclarar qué ocurrió en los pasillos de vestuarios y, de no cumplirse su petición, amenaza con retirarse del torneo. «Se lo decimos muy claramente a la FIBA: Si se borran las cámaras, si hay una avería, si faltan dos minutos... Miraremos las cámaras una por una y tomaremos una decisión acorde», enfatizó Onan.

«Si esto no se hace de forma urgente, perdonen, pero valoramos mucho a nuestros jugadores. No permitiremos que les hagan ni un mínimo daño. Nos retiraríamos del torneo», insistió el vicepresidente. Onan atribuyó la responsabilidad del incidente a la FIBA y agregó que la TBF ha impugnado el partido del triunfo georgiano por vulnerar las reglas y que se plantea incluso exigir su repetición.

Los matices del seleccionador

Este lunes, ya más pausados, los turcos siguieron protestando pero recularon sobre sus amenazas. Al menos Ergin Ataman, su polémico seleccionador y entrenador del Anadolu Efes, en una larga comparecencia ante la prensa en la que estuvo 10 minutos seguidos hablando en turco. «No estamos pensando en dejar el torneo, pero vinimos a jugar, no a una guerra», enfatizó el técnico.

Mientras se resuelve este insólito y grave conflicto, España medita en el diván sobre su derrota ante Bélgica (73-83) en una partido que echó por tierra el optimismo generado tras los primeros y contundentes triunfos de este joven equipo de Sergio Scariolo frente a Bulgaria (114-87) y la aguerrida Georgia (64-90) en las dos primeras jornadas celebradas en Tiflis.

El pobre desempeño ante los belgas hizo que España descendiera de forma provisional hasta el cuarto puesto del grupo A, igualada con Montenegro, Bélgica y Turquía. Pensando en los cruces de octavos ante algún enemigo del grupo de la muerte, el que integran lo temibles eslovenos, franceses y alemanes y bosnios, entre otros, los dos próximos encuentros de esta experimental España son sendas finales. Este martes, el grupo de Scariolo se medirá a los montenegrinos y cerrará la primera fase el miércoles frente a los otomanos, si es que no cumplen su amenaza de retirarse.

«Un bofetón para aprender»

El preparador italiano ya había alertado sobre el potencial de selecciones teóricamente menores, citando en concreto a Bélgica, pero está molesto porque entiende que España jugó sin concentración e intensidad, dos de la premisas innegociables. «Hay que ser humildes, un equipo que sabe bajo qué condiciones puede ser competitivo. No podemos agarrarnos a ninguna excusa. Si ha sido la primera vez que juegan dos partidos en 24 horas, aprenderán que hay que recuperar, descansar, concentrarse mucho. Igual te hace falta un bofetón para aprender», remarcó Scariolo tras la derrota.

Confía el técnico en la reacción de España para la doble sesión que se avecina. «No somos tan malos. Probablemente la derrota pudo ser un test de realidad, pero ante Bélgica no se vio la versión reak de mi equipo. Jugaremos mejor el próximo partido, sin duda», afirmó. Llegados a este puntos, evita Scariolo tirar de calculadora. «Lo único que me importa es ganar el próximo partido, prepararnos bien y salir a ganar a un equipo muy bueno como Montenegro. Luego ya veremos, está en nuestras manos clasificarnos y también hacerlo en los puestos de arriba».