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Foto de familia de la plantilla 2023-2024 del CB Roque Grande Valsequillo C7
El CB Roque Grande Valsequillo, un ejemplo de fe ante la adversidad

El CB Roque Grande Valsequillo, un ejemplo de fe ante la adversidad

Liga EBA ·

El único club grancanario en la Liga EBA rebosa humildad y rebeldía para sobreponerse y disfrutar de la permanencia por segunda temporada consecutiva

Óliver Suárez Armas

Las Palmas de Gran Canaria

Domingo, 26 de mayo 2024, 20:33

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Un motivo de orgullo para el baloncesto grancanario. Una permanencia en una categoría se celebra siempre por todo lo alto por el trabajo que hay detrás para conseguirla durante una temporada y, cómo no, por la importancia de competir a nivel nacional para los clubes y para los jugadores del archipiélago.

Es el caso del Club Baloncesto Roque Grande Valsequillo, el único equipo de Gran Canaria que disputa la Liga EBA y que acumuló méritos de sobra en el Grupo BB -están encuadrados los combinados canarios, madrileños y castellano-manchegos- para obtener la continuidad en esa competición nacional por segundo ejercicio consecutivo tras finalizar en la décima posición con un balance de nueve victorias y 17 derrotas y, de ese modo, certificar la gesta de estar en la cuarta liga nacional por tercera temporada seguida. Casi nada. Mucho mérito.

Y es que el Club Baloncesto Roque Grande Valsequillo es un ejemplo de humildad, de fe y de rebeldía para superar las continuas adversidades. Unos valores que multiplican la importancia de lo que prácticamente es un milagro deportivo. Eso que hace que la permanencia se disfrute y se prolongue en el tiempo. Además, los resultados no acompañaron en el arranque liguero, lo que precipitó los acontecimientos para prescindir de Pepe Carrión, el entrenador que inició este proyecto y que salió el pasado 22 de febrero, y tomar el testigo Milko Suárez, el director técnico de la entidad, para acelerar en la consecución del objetivo dos meses después.

«Ha sido un año duro y difícil porque es complicadísimo competir en esta Liga, pero se nos dieron los resultados con el trabajo de los chicos y conseguimos el objetivo al final«, asegura Milko Suárez, ligado al Club Baloncesto Roque Grande Valsequillo desde su fundación en 1990.

Pocas personas conocen mejor la dificultad que existe en la entidad valsequillera, por eso sus palabras representan a los que están en el día a día y, al mismo tiempo, a los que han defendido esa camiseta durante tantos años de trayectora.

La felicidad por la permanencia.
La felicidad por la permanencia. C7

«Fue una temporada complicada. Teníamos siete jugadores nuevos en el inicio, con lo cual nos costó un poquito hacer equipo, pero luego gracias al esfuerzo de todos fueron saliendo las cositas. Es verdad que hubo resultados que estuvimos ahí a punto de conseguir la victoria, pero no se dieron. El equipo no bajó nunca las manos y trabajamos duro hasta el final«, argumenta Milko Suárez a este periódico con la satisfacción del trabajo bien hecho.

Un camino con sobresaltos, pero con un final feliz, lo que no imposibilita poner en valor la labor de su antecesor en el cargo como máximo responsable técnico del proyecto deportivo de esta campaña 2023-2024.

«Pepe hizo un gran trabajo, pero un par de resultados negativos hicieron que los jugadores no estuvieran en la misma sintonía que el entrenador y varios querían abandonar el equipo, por lo que tuvimos que tomar la decisión de prescindir de Pepe y, a la altura que estábamos de la temporada, no íbamos a buscar otro entrenador, con una filosofía nueva y esas cosas. Por ese motivo, yo lo cogí con lo mismo que estábamos haciendo con Pepe. Lo único que hicimos fue motivarnos un poquito y mantenernos«, analiza el preparador isleño.

La exigencia del Grupo BB en la Liga EBA eleva el premio de continuar en una cita nacional. «Este grupo de Madrid y de Castilla La Mancha es muy complicado. Está muy igualado y con buenos equipos que estuvieron ahí hasta el final, como el Quintanal que le costó arrancar y no lo pudo conseguir hasta la última jornada. Los viajes a Quintanal, a Tobarra, a Castilla La Mancha son muy largos, de tres horas en coche para llegar, bajarte, jugar y volver a salir para Madrid. Los viajes son lo que más cuestan por lo incómodo, el cansancio de los jugadores con los grandes que nunca consigues salida de emergencia, pasillo... Estás encogido y cansado más las horas de coche, pues se nos hacía complicado«, expone Milko Suárez.

«Una alegría inmensa»

¿Qué significa para Valsequillo y para el club esta hazaña? Milko Suárez lo tiene muy claro: «Es un orgullo poder decir que somos el único equipo de Gran Canaria que está en la Liga EBA, además siendo un municipio de menos de 10.000 habitantes. Tenemos a un montón de gente que va a los partidos y es una gran afición. Para los que llevamos toda la vida en el baloncesto en Valsequillo es un orgullo estar ahí y para los jugadores también«.

«Muchos te vienen porque tienen ganas de jugar en categoría nacional y se ven con posibilidades. Aquí hay poquitas salidas salvo que te vayas a la península a jugar, los que no con el esfuerzo de ir de Las Palmas de Gran Canaria a Valsequillo a entrenar, terminar a las 11 de la noche y volver, muchos de ellos trabajan y estudian... Para ellos también fue una alegría inmensa y así lo celebramos«, agrega con un entusiasmo que contagia.

De la dirección técnica al banquillo. El rol de intendencia durante 24 horas es marca de la casa para Milko Suárez. Ese motivo hace que prefiera no continuar al mando de la nave en el parqué la próxima campaña.

Milko Suárez.
Milko Suárez. C7

«El problema es que estoy prácticamente solo con todo. Falta conseguir más gente en la directiva que te colabore con todo. Por suerte, la cantera la tengo bien cubierta con buenos entrenadores, pero me faltan entrenadores que ayuden en la gestión al equipo, que se involucren porque es complicadísimo. Lo que me pasó a final de temporada, que es tener que organizarlo todo más entrenar al equipo, ya te digo que es agotador emocional y físicamente, más el trabajo y la familia, buscas ahí un huevo en todos lados«, señala.

Milko Suárez adelanta que «la idea es buscar entrenador, uno que crea en un proyecto humilde, pequeño, donde los recursos económicos son justitos. Estamos en la búsqueda de un entrenador que crea en el proyecto para empezar a hacer ya la plantilla, esperando que la mayoría de los jugadores decidan quedarse«.

La búsqueda de recursos ocupa y preocupa también para que el día a día sea más llevadero. «Es una bendita alegría que el Ayuntamiento de Valsequillo, El Cabildo de Gran Canaria y el Gobierno de Canarias colaboren, sobre todo, el Cabildo que colabore tanto con los equipos de categoría nacional, que son los que nos permiten mantener el presupuesto. Luego tenemos un par de pequeñas casas comerciales que nos ayudan, como SPAR Valsequillo, Clínica Dental Virmident, Silca... Gente que nos ayuda y con eso vas ajustando el presupuesto y buscando empresas que nos eche una manita y de forma desinteresada como es la del deporte«, reconoce.

El pabellón El Mercadillo de Valsequillo tiene buena parte de culpa para amarrar muchos triunfos.

«Nadie podía pensar que en un pueblo en el que nos gusta el baloncesto a 20 personas de toda la vida seamos capaces de estar donde estamos, llenar el pabellón y que la gente se vea en un proyecto que tenga ganas de que llegue el partido del sábado para ir todo el mundo. La verdad es que en ese aspecto somos unos privilegiados«, destaca.

«Tenemos una afición que parece que no, pero viene gente de toda la isla a la que le gusta el baloncesto, que cada partido bueno que veamos el fin de semana vamos a verlo y eso. Ha habido partidos en los que el público nos ha hecho ganar el encuentro«, finaliza con humildad y orgullo.

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