Roberto Guerra: «Veo la eliminatoria muy abierta»

Es, por razones de peso y años de fiel servicio al escudo, uno de los históricos del CB Gran Canaria. Roberto Guerra, excanterano claretiano, estuvo presente en aquella hazaña del año 2013, cuando el Granca tumbó al Baskonia en su propia guarida para alcanzar la primera semifinal del club.

Cuatro años después, el que fuera escolta amarillo durante nueve temporada (ocho consecutivas) recuerda al detalle aquella machada en puertas de un nuevo cruce entre grancanarios y vitorianos. «Hicimos una muy buena fase regular y, sobre todo, llegamos a la eliminatoria de cuartos contra el Baskonia con un nivel de confianza bastante alto. Luego, sí es cierto que en el primer partido nos llevamos un mazazo muy fuerte en su casa, perdiendo un partido en el último segundo con un triple lejano de Heurtel, después de haber dominado casi todo el encuentro. Pero supimos manejar esa situación bastante bien y no venirnos abajo para, tanto en nuestra casa como en Vitoria, estar a la altura y levantar una eliminatoria que se nos puso muy complicada. Recuerdo que siempre tuvimos la sensación de que los podíamos eliminar y de que no éramos ni mucho menos peores que ellos o más débiles», rememora.

Esa misma temporada, y en el mismo escenario, el Gran Canaria también lograba su primera semifinal de Copa, ganando esta esa ocasión al Bilbao. «El Buesa Arena es una pista complicada, no es lo mismo jugar una competición como la Copa o Supercopa que hacerlo ahora en un Playoff, donde te vas a encontrar a toda la grada en contra. Pero es innegable que es una cancha que curiosamente, en los últimos años, se le ha dado muy bien el Gran Canaria», asevera Guerra.

Alejado ya de las canchas y del deporte profesional, Guerra mantiene sin embargo su interés por la trayectoria del equipo claretiano en particular y del baloncesto en general. El excanterano espera una eliminatoria muy equilibrada entre grancanarios y vitorianos: «Veo una eliminatoria bastante bonita y muy abierta. Baskonia es diferente al Granca, ellos son un equipo muy físico y luego tienen claramente un director de juego, Larkin, que es el termómetro de su equipo. Si está bien, no solo dirigiendo sino también anotando, es muy probable que se les ponga de cara el partido. Luego tiene jugadores muy físicos y diferentes; un base muy anotador, un alero que aporta muchísimo como Hanga, y por dentro está Shengelia, que desde mi punto de vista le aporta muchísimo con su descaro, con su anotación tanto por dentro como por fuera... Creo que son sus tres grandes bazas», analiza.

«Es difícil marcar un pronóstico porque veo a las dos plantillas muy equilibradas. No creo que Baskonia siendo segundo y enfrentándose a un Gran Canaria séptimo esté tranquilo. Ojalá pueda ganarla el Granca, pero está claro que se decidirá por pequeños detalles», sentencia.