Pedro Ferrándiz, en una imagen de archivo. / Juan Carlos Cárdenas / efe

Muere Pedro Ferrándiz, pionero y mito del baloncesto

Tenía 93 años y, con 27 títulos logrados en el Real Madrid, cinco más que Lolo Sainz y Pablo Laso, es el técnico español más laureado

Ignacio Tylko
IGNACIO TYLKO Madrid

El baloncesto está de luto por la muerte este jueves, a los 93 años, de Pedro Ferrándiz, un adelantado a su tiempo, el entrenador español más laureado de la historia y un mito del Real Madrid, aunque también condujo a la selección española. La sección de básquet del equipo blanco no se entendería sin su figura, ya que logró 27 de los 93 títulos que brillan en el inigualable palmarés del club. Obtuvo cinco galardones más que Lolo Sainz y Pablo Laso, recientemente destituido.

Cuatro de las cinco primeras Copas de Europa levantadas por los madridistas llevan el sello de este técnico pioner, un genio que cambió radicalmente la forma de jugar a este deporte en España. Además, logró 12 Ligas y 11 Copas con los merengues. Ejemplo de persona autodidacta, fue entrenador blanco durante trece temporadas en tres etapas: de 1959 a 1962, de 1964 a 1965 y de 1966 a 1975. En total, dirigió al Madrid en 490 partidos. También comando la selección entre 1964 y 1965, cuando se disputó el Europeo de Rusia.

Jugadores que condujo en aquella época, como el legendario Wayne Brabender, siempre destacaron que Ferrandiz combinaba el ser una persona muy afable con el rigor que siempre debe tener un técnico. Fue de los primeros entrenadores que salió de España en busca de perlas para pulir en el Real Madrid. Así fue como reclutó precisamente a este extraordinario alero estadounidense en Minnesota, allá por el año 1967. Ojo clínico porque Brabender lograría 28 títulos en 16 cursos.

Ferrándiz fue el ojito derecho de Raimundo Saporta, el máximo mandatario de la sección de baloncesto del Real Madrid por excelencia.Tanto es así que pasó prácticamente de organizar un torneo para niños y de dirigir a infantiles a liderar con enorme éxito el primer equipo. Cansado quizá ya de tanto título en esa época en la que el Madrid era hegemónico, se retiró con solo 46 años pero nunca se alejó de la canasta.

El ojito derecho de Saporta

Ferrándiz es mucho más que un entrenador de baloncesto. A través de su fundación, creada en 1991 con sede en la localidad madrileña de Alcobendas, se siguieron impartiendo siempre lecciones magistrales en los mejores coloquios. Allí se ubica precisamente la biblioteca Samaranch, considerada la mayor del mundo dedicada al deporte de la canasta.

Miembro desde 2007 del Naishmith Hall of Fame de Springfield y desde 2009 y 2019 de los Salones de la Fama de la FIBA y de la FEB, respectivamente, deja una huella permanente. Entre los reconocimientos y méritos recibidos a nivel nacional e internacional, destacan también la Gran Cruz de la Real Orden del Mérito Deportivo y el Collar de la Orden Olímpica.

Se marcha un gigante del baloncesto español, un convencido de que para triunfar siempre hay que arriesgar, jamás jugar con ese miedo que atenaza los músculos y nubla la vista. Como reflejó el Real Madrid en un comunicado en el que mostró sus condolencias por esta pérdida irreparable, «el legado de Ferrándiz será eterno, no solo por sus títulos sino por su espíritu de innovación y por ser un visionario del juego, una figura única que cambió y revolucionó este deporte para siempre».

También lamentó su fallecimiento la Federación Española a través de su presidente, Jorge Garbajosa: «Es una pérdida inmensa para el baloncesto español, un referente absoluto, un entrenador que trascendió de la figura de entrenador. En la FEB le tenemos un especial cariño por la cesión que hizo de su museo para convertirlo en el Espacio 2014, no solo el edificio sino todo el material que había dentro. También donó su anillo del Hall os Fame de Springfield al Museo de la Federación, algo que nunca olvidaremos».