El exjugador británico Joel Freeland, quien jugó en la NBA y en la Euroliga durante su trayectoria profesional, sujeta los balones en una sesión . / C7

Freeland: «Si se abre el proceso de compraventa, estaremos ahí con nuestro dinero»

Lidera a un colectivo de inversores locales que quiere cambiar el rumbo del Club Baloncesto Gran Canaria. Analiza cómo está la situación un año después de que saltara el interés públicamente.

ÓLIVER SUÁREZ ARMAS Las Palmas de Gran Canaria.

-Usted es británico y futbolero. Permítame que le pregunte primero por cómo ha asimilado su país estos días ya en frío perder la Eurocopa en casa...

-Antes que nada ha sido increíble ver a Inglaterra jugar en la Eurocopa. Jugaron muy bien. Obviamente, es decepcionante perder de la forma en la que perdimos, pero todo el mundo está orgulloso de lo que han logrado.

-Se acabó la Eurocopa y es el turno de los Juegos Olímpicos de Tokio en unos días. Fue olímpico en Londres en 2012. Dicen que unas Olimpiadas son la mayor satisfacción para un deportista. ¿Qué supuso para usted?

-Vivir las Olimpiadas fue una experiencia inolvidable, sobre todo, formando parte de ellas cuando son en tu país natal. Para mí, en ese tiempo estaba empezando mi transición a la NBA, así que tengo unos recuerdos increíbles de esa época.

-Quería preguntarle por el Granca. Primero que nada. ¿Qué le ha parecido la temporada del equipo de Porfi Fisac en la Liga Endesa y en la EuroCup?

-Jugar sin público para mí ha sido un hándicap muy grande, ya que la afición del Granca hace mucho para que sus jugadores siempre se adapten y vivan el club desde el primer partido en casa. Sin ella ha sido una temporada muy dura, sin duda, pero, acabando de la manera que se acabó, creo que es para estar contentos con el desarrollo del equipo en ambas competiciones. Da la impresión de que Porfi Fisac tiene mucho camino recorrido para que la próxima temporada se de un salto de calidad, aunque en la Liga ACB nunca se puede dar nada por hecho.

-Usted es canterano amarillo y conoce a la perfección esa posición interior en la que dieron un paso adelante Olek Balcerowski y Khalifa Diop. ¿Cómo los vio desde la lejanía? ¿Le sorprendió el nivel de ambos? ¿Y que futuro les augura?

-Gran Canaria tuvo un papel importante en mi éxito como jugador de baloncesto. Entendieron cómo guiar mi carrera siendo un jugador joven, lo que creo que es muy importante. He estado viendo a estos jugadores durante un tiempo y siento que el cielo es el límite para ellos si quieren aprovecharse de las oportunidades que les han dado. Ambos son unos jugadores con dotes innatas, con una inmensa proyección y potencial para el máximo nivel.

-Su nombre sonó con fuerza el pasado verano en la isla, puesto que lideraba a un grupo de inversores locales dispuesto a entrar en un club de propiedad pública, reconociendo el Cabildo de Gran Canaria las conversaciones para la venta. Ha pasado más de un año cuando se decía que era un movimiento que se daría de forma inmediata. ¿Cómo está la situación a día de hoy?

-Nuestro interés por el club sigue ahí, se mantiene vigente. A lo largo de los últimos meses, en concreto desde diciembre, hemos mantenido conversaciones con el Cabildo y desde entonces se ha establecido una mesa de diálogo. Lo primero que queríamos saber, por nuestra parte, era si el propietario del Granca quería vender o, por lo menos, estaba dispuesto a sentarse a hablar sobre esa posibilidad. La respuesta que obtuvimos fue positiva. Desde el grupo de gobierno del Cabildo, con Antonio Morales al frente, se nos trasladó que el escenario ideal es que el club pase a manos privadas, pero todo dentro de un orden. Y ahí, las dos partes coincidimos. Con ese punto de partida, hemos seguido avanzando para analizar todas las opciones y comprobar si se puede concretar la operación.

-¿Es optimista de cara a que se concrete la operación?

-No es cuestión de ser optimista o pesimista. Lo importante, creo, en una operación así es no salirse de los límites legales. ¿Queremos entrar a potenciar el club? Sí, por supuesto. ¿Queremos hacerlo dentro del marco jurídico vigente? Sin lugar a dudas. ¿Para que eso suceda se tiene que llevar a cabo un proceso de compraventa abierto a todas las opciones? No hay problema por nuestra parte. Si se abre ese proceso, ahí estaremos nosotros con nuestro dinero. Y si hay más alternativas eso significará que el Granca está muy vivo y será una buena noticia para todos. Sé que se han dicho muchas cosas en los medios y en las redes sociales, pero nosotros no estamos para juegos o para especular. Hemos hecho llegar, días atrás, nuestras intenciones en firme al Cabildo en las que un grupo de empresarios de Gran Canaria invertimos parte de nuestro patrimonio. Esa es la realidad. No hay más. Y si se da, queremos ayudar al club, que dé un paso al frente para crecer en todos los ámbitos, como equipo de baloncesto y como modelo de negocio. Y eso, por ejemplo, significaría que la aportación económica del Cabildo empieza a disminuir de inmediato.

-¿Se marca un plazo para mantener ese interés o entiende que puede alargarse mucho más?

-Eso no depende de nosotros. Nuestro interés está ahí. Llevamos mucho tiempo con este proyecto. Lo hemos madurado durante mucho tiempo. Hemos analizado fórmulas, tenemos claro qué hay que apuntalar para ayudar a crecer al Granca. Hemos expresado nuestro máximo interés y ahora solo queda esperar para despejar incógnitas. Si el propietario quiere seguir adelante, perfecto. Y si no quiere, pues perfecto también. Aquí lo importante es el Granca.

-Por cierto, ¿qué modelo de club o de gestión a nivel general y en todas las áreas considera que necesita el Granca o cuál es que el usted plantea?

-Estamos convencidos de que el Granca es mucho más que un club de baloncesto: es una empresa de entretenimiento, con un gran equipo de baloncesto, una gran base de aficionados y con un gran pabellón. A partir de ahí, nuestra hoja de ruta parte de la revisión de la actual área de negocio del club con el objetivo de detectar fortalezas y debilidades para actuar sobre ellas e implementar las nuevas líneas de negocio que se planean. En este apartado, buscamos un club autónomo del Cabildo, un proceso que necesitará un tiempo de ajustes internos al mismo tiempo que se produce una desinversión pública de manera progresiva. No queremos entrar para hacer lo mismo. Queremos apuntalar lo ya construido y abrir el club a la sociedad. El desafío pasa porque la familia Granca crezca más allá del ámbito del baloncesto.

-¿En qué otros proyectos está inmerso o tiene en mente relacionados con el deporte o el baloncesto concretamente?

-Mi vida gira entorno a los negocios inmobiliarios, teniendo actualmente varias promociones en marcha en Inglaterra que ocupan la mayoría de mi atención. Paralelamente caminan varios proyectos que se han ralentizado por esta pandemia y que giran entorno al baloncesto en el Reino Unido, con la puesta en marcha de una academia de alto rendimiento y otras acciones muy interesantes con algún equipo de la BBL.

-Por último, usted jugó tres temporadas en la NBA. ¿Está siguiendo la final entre los Phoenix Suns y los Milwaukee Bucks? ¿Cuál es su favorito?

-Si te soy sincero, me encantaría ver a Phoenix ganar un campeonato. Ambos son muy fuertes y podría ir en ambas direcciones, pero me gusta mucho Phoenix por como juegan colectivamente.

-El desembarco de jugadores europeos o de las ligas europeas cada vez en mayor en la mejor liga del mundo. ¿Qué le parece?

-Creo que es increíble. Dice mucho para los jugadores de baloncesto europeos y para los jugadores que producen. Es bueno que los jugadores tengan la avenida europea como una ruta legítima para la NBA.