Cartel anunciador de la exposición. / R.C.

Tutankamón en el Palacio Liria

La Casa de Alba acoge en la mansión familiar una muestra sobre la relación del XVII duque con el arqueólogo que descubrió la tumba del faraón niño / 'Alba y Carter' reúne mas de un centenar de piezas, muchas de ellas inéditas, con las cartas cruzadas entre el aristócrata y el arqueólogo

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCI Madrid

Jacobo Fitz-James Stuart y Falcó (1878-1953), XVII duque de Alba, fue un apasionado de la egiptología. Tanto, que fue responsable de la temprana eclosión de 'tutankamonmanía' en España. El aristócrata era amigo de Lord Carnarvon y de Howard Carter, financiador y descubridor de la fabulosa tumba del faraón niño, hace ahora cien años, en el Valle de los Reyes. El duque de Alba viajó a Egipto en 1921 con su familia, regresó poco después del hallazgo e invitó a Carter a venir a España. El arqueólogo británico nos visitó en 1924 y 1928 para ofrecer unas memorables conferencias en la Residencia de Estudiantes. Se hospedó en Palacio de Liria, acrecentando así una relación de amistad con el duque que se mantuvo durante años.

En la noble y centenaria mansión se recrea ahora aquella gran amistad alimentada por la egiptología con la muestra 'Alba y Carter. 100 años descubriendo a Tutankamón'. En cartel hasta el 30 de abril, la Fundación Casa de Alba estrena con ella el remodelado Gabinete del duque de Alba, nuevo espacio expositivo dedicado a las muestras temporales.

Una de las salas de la muetras. / M. L.

Comisariada por los arqueólogos Myriam Seco y Javier Martínez Babón, incluye más de un centenar de piezas, muchas inéditas, que desvelan la implicación del duque en la difusión en España del más fascinante hallazgo arqueológico. Hay objetos personales, cartas cruzadas entre Alba y Carter nunca vistas, manuscritos, documentos y fotos jamás expuestas antes, esculturas, cuadros o uniformes. Piezas tan curiosas como los baúles de los Alba en sus cuatro viajes a Egipto, sus pasaportes, o el original de las memorias del abuelo del actual duque de Alba.

Activista Cultural

Activo intelectual, bibliófilo, amante y promotor de la cultura, Jacobo Fitz-James Stuart fue miembro de tres Reales Academias y presidente del Comité hispano-inglés, institución crucial para atraer a España a figuras como Keynes, Wells o Chesterton. Su entusiasmo por la Historia y por la cultura egipcia queda patente a través de su biblioteca y sus escritos.

Los baúles de la cada de Alba. Un panel del muestra. El dueque con su hija Cayetana en Egipto. / M.L.-Casa de Alba

Dividida en seis bloques, -Tutankamón; Howard Carter Lord Carnarvon y el descubrimiento de la tumba; el duque de Alba; las conferencias de Howard Carter en Madrid; el duque de Alba y el Comité Hispano-Inglés, y La fascinación por Egipto de los Alba- la muestra desentraña el papel del aristócrata en la difusión del hallazgo de Carver en España y la fascinación de la Casa de Alba por Egipto desde la época de la emperatriz Eugenia de Montijo hasta hoy.

Carter inició su labor en Egipto como dibujante, hasta que fue nombrado inspector general de Monumentos del Alto Egipto en 1900 y excavó tumbas de la necrópolis tebana. En 1907 conoció a Lord Carnarvon, quién financió sus excavaciones. Tras varias campañas fallidas, convencido de que aún quedaba una tumba real en el Valle de los Reyes, el 4 de noviembre de 1922 Carter localizó la tumba de Tutankamón. En los años siguientes extrajo, inventarió, restauró más de 6.000 objetos extraídos de la tumba de Tutankamón . Tareas que compaginó con viajes y charlas por todo el mundo. Sus conferencias españolas tuvieron una enorme repercusión, como reflejó la prensa de la época visible en la exposición.

Al actual duque de Alba (centro) con los comisarios y el director de la Fundación / R.C.

La visita a la exposición -siete euros la entrada general, www.palaciodeliria.com- puede combinarse con la visita a Palacio de Liria. Abierto al público desde de 2019, el noble caserón neoclásico es en uno de los grandes atractivos turísticos de Madrid. La colección artística de Fundación Casa de Alba es una de las más importantes de Europa, incluye una notable pinacoteca de más de 400 obras, además de tapices, artes decorativas y un importante fondo documental con más de 18.000 volúmenes.