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De izquierda a derecha, Aranza Coello, Cristina Hernández, Sigrid Ojel y Eduardo Feria, en un ensayo de 'La Tuerta'. @alexstaffa

'La Tuerta' rompe el silencio de la posguerra

Aranza Coello encabeza la adaptación de la novela de María del Mar Rodríguez que se estrena en el Teatro Cuyás el 28 y 29 de noviembre

Victoriano Suárez Álamo

Las Palmas de Gran Canaria

Sábado, 8 de noviembre 2025

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Aún hoy, cuando se cumple medio siglo de la muerte del dictador español Francisco Franco, sobrevuela un manto de silencio sobre muchas realidades políticas, sociales y económicas que marcaron su régimen. La novela 'La Tuerta', de María del Mar Rodríguez (Caracas, 1961) abre una ventana desde la que contemplar cómo era la vida en los años más duros de la postguerra española en Santa Cruz de Tenerife de la mano de unas mujeres a las que no les quedó otra que ganarse la vida en uno de los prostíbulos de la calle Miraflores. Este viaje en el tiempo se escenifica ahora gracias a la actriz y directora tinerfeña Aranza Coello, que estrena su adaptación de este volumen, el segundo de la trilogía que ha puesto en marcha la novelista nacida en Venezuela y que a los dos años llegó con su familia a La Palma, en el Teatro Cuyás de la capital grancanaria los próximos días 28 y 29 de noviembre, siempre a partir de las 19.30 horas.

El estreno absoluto de 'La Tuerta' es fruto de una residencia artística promovida por el recinto de la calle Viera y Clavijo que se hará efectivo con los ensayos y la definición técnica que arranca el día 17 en la sala principal y en el espacio de Las Cuarterías, donde un equipo mixto de profesionales de las dos provincias canarias, perfilarán los últimos detalles de un montaje coral que protagonizan la propia Aranza Coello, Cristina Hernández Cruz, Sigrid Ojel y Eduardo Feria.

«La novela de María del Mar Rodríguez se me cruza en el camino de casualidad, no la fui a buscar yo. Aparece durante unas conversaciones con el club de lecturas de género del Cabildo de Tenerife. Me la leí y me encantó, vi que tenía un lenguaje y un poder teatral fascinante. Tiene una cantidad de personajes poliédricos y brutales, lo que me atrae mucho. A eso hay que sumarle que lo que cuenta es parte de nuestra historia y también de la d cualquier lugar del mundo», subraya Aranza Coello en un descanso de los ensayos que se han desarrollado durante esta semana en Tenerife.

El hecho de que 'La Tuerta' cuente una historia que se desarrolla a finales de los años 40 del pasado siglo XX en la oscura España franquista dota de un cariz muy especial a este montaje, subraya la directora, actriz y responsable de la adaptación escénica del libro que inspira este proyecto.

«Se enmarca en el primer tiempo de la postguerra de Canarias y eso le da unas circunstancias singulares, porque habla de una humanidad y de una crudeza que engrandece la novela. Fueron los años más duros del hambre y la represión política. Había muchas dificultades para salir adelante, se producían constantes desapariciones de personas, existía una violencia sistémica y eso generaba un espacio de silencio que, por desgracia, seguimos 'disfrutando' hoy en día», denuncia la artista.

Distintas imágenes de los ensayos de 'La Tuerta'. @alexstaffa
Imagen principal - Distintas imágenes de los ensayos de 'La Tuerta'.
Imagen secundaria 1 - Distintas imágenes de los ensayos de 'La Tuerta'.
Imagen secundaria 2 - Distintas imágenes de los ensayos de 'La Tuerta'.

Acercarse mediante el arte a una cruda realidad histórica silenciada motivó especialmente a Coello, confiesa, para levantar esta propuesta teatral.

Para que la novela cobre vida sobre el escenario, 'La Tuerta' de Aranza Coello incluye distintos 'flashback', saltos en el tiempo durante los dos años en los que Rodríguez ambientó su novela, 1945 y 1947.

«Hice la adaptación para tensar más los mimbres. En este caso fue un ejercicio complejo, porque la trama no es troncal, se asemeja a un árbol cargado de personajes. La Tuerta es una más del prostíbulo en el que están los personajes principales en un momento histórico y social muy crudo y violento», dice quien avanza que el cuarteto de protagonistas da vida en distintos momentos de la obra a un total de 14 personajes.

Mujeres violentadas

La obra alumbra aquellos años de vencedores y vencidos tras la Guerra Civil, donde las desapariciones estaban a la orden del día. Sobre todo de hombres. Unos se esfumaban porque eran apresados, torturados y ajusticiados sin que nunca más se supiese nada de sus cuerpos. Otros emigraban a América para escapar de la miseria reinante o de los que querían acabar con sus vidas. Ellos se iban, de una forma u otra, y las mujeres se quedaban, en una sociedad machista y donde se violentaba sin reparo alguno sus cuerpos.

«El que la obra transcurra sobre todo en un burdel de aquellos años 40 marca diferencias sobre cómo vivía el pueblo llano y cómo muchas mujeres necesitaron colocar allí sus cuerpos al servicio de un sistema que no contaba con ellas. La represión era terrible, pero para las mujeres era doblemente terrible», denuncia sin ambages.

Un momento del ensayo de 'La Tuerta'. @alexstaffa

El montaje, asegura su autora, no se posiciona. «En la obra no existe un posicionamiento partidista, lo que sí que hay es un discurso político en este ejercicio de reflexión común porque hoy se mantiene lo de que 'de eso no hables', 'ten cuidado que las paredes oyen' y 'para qué revolver el pasado'... El teatro es una herramienta maravillosa para tener una experiencia directa y ponernos en la piel de aquellas personas para que después, cada cual saque sus conclusiones cuando acabe la función y llegue a su casa. Considero fundamental hablar de lo que pasó y analizarlo», puntualiza.

Desde lo contemporáneo

Aranza Coello es actriz profesional desde los años 90, tras estudiar interpretación en la Escuela de Actores de Canarias y en Londres en la Complicité de Philippe Gaulier, a lo que sumó un Máster de Creación Teatral (UC3M), bajo la dirección del dramaturgo Juan Mayorga. En 2003, esta artista isleña fundó la compañía Burka Teatro. Ha creado y dirigido también distintos proyectos de investigación sobre la palabra y el movimiento. Elementos que, reconoce, tienen mucho peso en 'La Tuerta'. «Es una propuesta contemporánea, donde la presencia de los cuerpos en movimiento es fundamental. La puesta en escena es sobria y el espíritu es onírico. Se podría decir que es una propuesta costumbrista, pero no lo es. Transita con un diálogo con el costumbrismo que está tan desdeñado por la cultura y por mi propio gusto escénico, de tal manera que se desarrolla por una línea fina que nos diferencia. Hago una apuesta por hacer el texto contemporáneo, trayéndolo aquí, al presente, porque nos contextualiza y nos interpreta desde el hoy. He buscado que la historia no se vea como si contempláramos una postal, de ahí que mezcle los tiempos», explica.

Lucía Salomone firma el desarrollo escenográfico y el diseño gráfico del montaje, Cristina Martins hace lo propio con el vestuario, mientras que el espacio sonoro corresponde a Irene Maquieira. Paloma Hurtado ha sido la responsable del apartado de movimiento para un montaje que tras su estreno en el Cuyás ya tiene confirmadas dos funciones en el Teatro Leal de La Laguna, los días 9 y 10 de diciembre. Sus responsables confían en que gire posteriormente por todas las islas e incluso pueda saltar a algunos escenarios de la península.

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