El cuadro atribuido a Caravaggio. / R. C.

El supuesto Caravaggio ya está blindado como Bien de Interés Cultural

El Gobierno de Madrid contempla la posibilidad de que no sea del pintor italiano pero lo protege por su «relevante» interés histórico-artístico | El Prado ve «fundadas razones» de que sea obra del maestro del Barroco

José Antonio Guerrero
JOSÉ ANTONIO GUERRERO Madrid

Madrid acaba de publicar en su boletín oficial la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) del supuesto Caravaggio que se iba a subastar a partir de los 1.500 euros y que tiene un valor millonario. El lienzo 'La coronación de espinas', un 'ecce homo' atribuido al círculo de José de Ribera (s. XVII) por la casa Ansorena que lo iba a subastar, tiene visos de ser obra del maestro italiano, y para el Gobierno regional «r eúne valores de interés histórico y artístico relevantes para su declaración como Bien de Interés Cultural».

La obra, que a instancias del Ministerio de Cultura, ya es inexportable, «merece ser declarada Bien de Interés Cultural por su interés histórico y artístico, así como su posible atribución a Michelangelo Merisi da Caravaggio«, según recoge la orden que el Gobierno regional acaba de publicar en el Boletín Oficial de la Comunidad de Madrid (BOCM) y que también solicita un informe a la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. A partir de ahora se abre un período de información pública de un mes para dar audiencia a los interesados, al Ayuntamiento de Madrid y al Consejo Regional de Patrimonio Histórico.

Los expertos ven analogías entre la inclinación de cabeza de este David de Caravaggio, de la Galleria Borghese de Roma, y el ecce homo de la subasta. / R. C.

La orden del BOCM detalla que el estado de conservación del cuadro, un óleo sobre lienzo de 111 × 86 cm, es «regular» y señala que de acuerdo al informe técnico emitido por el Museo del Prado, su procedencia podría estar relacionada con el coleccionismo de los virreyes de Nápoles del siglo XVII. «De este modo, existen fundadas razones formales y documentales para considerar que es probablemente obra original de Caravaggio (1571-1610), que estuvo en el siglo XVII en la colección del secretario de la corte de Nápoles don Juan de Lezcano, la cual pasó sucesivamente a la del virrey conde de Castrillo, con la que habría llegado a Madrid». En el inventario de la colección de Lezcano el óleo era recordado como «un ecçe homo con Pilato que lo muestra al pueblo, y un sayón que le viste de detrás la veste purpúrea» y en el de la colección de Castrillo, como «un Heccehomo de zinco palmos con marco de evano con un soldado y Pilatos que le enseña al Pueblo es original de Micael Angel Caravacho».

Claros paralelismos

Para justificar la declaración de BIC, la orden destaca los «claros» paralelismos de cronología y lenguaje pictórico entre la pintura y la ejecución estilística de obras certificadas como originales de Caravaggio. «Pese al relativo deterioro de la pintura, se constatan analogías entre la figura del Cristo protagonista del Ecce Homo y el David de la Galleria Borghese de Roma. Pese a la diferencia de edad de los personajes, la construcción anatómica de torso y cuello, la leve inclinación de la cabeza, la direccionalidad baja de la mirada y las sombras sobre la mitad izquierda del rostro ponen de manifiesto una génesis debida al mismo autor«. También advierten de paralelismos entre la figura de Pilatos que aparece en primer término con otras obras del autor.

Los expertos ven «claros paralelismos» entre la inclinación de cabeza de un David de Caravaggio, que se exhibe en la Galleria Borghese de Roma, y el 'ecce homo' de la subasta

El escrito reconoce que la confirmación de su autoría requerirá de estudios técnicos especializados para los cuales la propiedad de la obra deberá proporcionar acceso a los investigadores. Si esta se confirma, la obra sumaría a los valores de calidad artística y técnica que ya presenta, «la autoría por parte de un pintor italiano excepcional, que revolucionó la pintura en un sentido realista y que tuvo una influencia fundamental en numerosos artistas del siglo XVII«.

No obstante, y en el caso de que el bien objeto de declaración no fuera finalmente obra de Caravaggio, el texto menciona que existe acuerdo entre los especialistas en que la pintura respondería con seguridad a uno de sus más inmediatos seguidores. «No existen dudas de que la pintura constituye un magnífico testimonio del primer naturalismo italiano, una escuela que ejerció una gran influencia en todo el arte europeo». Y añade: «La obra constituye una pintura de un valor excepcional dentro del patrimonio histórico de la Comunidad de Madrid, al representar un testimonio de una corriente, el naturalismo italiano, escasamente representado en las colecciones ubicadas en la región«.