Nobuyoshi Araki. De la serie 'Flower Rondeau' (Rondó de flor), 1997-2016. Colección Per Amor a l'Art . / Taka Ishii Gallery

Un sensual jardín fotográfico

La colección de fotos florales de la fundación Per Amor a l' Art repasa en el Botánico más de un siglo de imágenes de grandes maestros del género seducidos por la belleza vegetal

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCI Madrid

El matrimonio que forman Susana Lloret y José Luis Soler, responsables de la Fundació Per Amor a l'Art y del centro de arte valenciano Bombas Gens, lleva años coleccionando fotos de flores y plantas. Han creado un sensacional jardín fotográfico del que ahora exhiben lo mejor en una singular exposición que celebra la belleza vegetal y repasa un siglo de fotografía floral, desde el nacimiento de la Bauhaus hasta hoy. Se titula 'Botánicas', recala en Real Jardín Botánico de Madrid y «rezuma sensualidad», según Vicente Todolí. El ex director de la Tate Modern es el comisario de la muestra y asesor artístico de los coleccionistas y del centro de arte valenciano, que atesora casi 3.000 piezas de más de 250 artistas y que visitaban 60.000 persona al año antes de la pandemia.

Todolí plantea la esplendorosa y colorista muestra como «un jardín dentro de otro jardín». Su selección presenta «una serie de ficciones sobre el mundo vegetal» a partir de las instantáneas de quince autores. Unas imágenes «que dan forma a la realidad de las flores y plantas más allá de su condición natural para devenir en un relato científico, ornamental, crítico o estético».

Karl Blossfeldt. Fotograbado del portafolio 'Unformen der Kunst' (Formas originales del arte), 1928. (arriba). Pierre Verger. 'Togo VII', (hacia. 1936) (Izq,) y 'Flor de magnolia. Torre de joyas', una foto de Imogen Cunningham (hacia 1920) (Dcha). / Colección Per Amor a l'Art

En cartel hasta el 20 de marzo, incluye obras de clásicos y contemporáneos. Hay series de creadores como Nobuyoshi Araki, que se fija en el nacimiento y decadencia de las flores; de Karl Blossfeldt, un pionero que destaca la calidad escultórica de las especies vegetales que retrató, o de Imogen Cunningham, que buscó en las flores la misma sensualidad de los desnudos masculinos en los que también fue pionero. La nómina de creadores se completa con Hans-Peter Feldmann, Richard Hamilton, Eikoh Hosoe, Juan del Junco, Jochen Lempert, Mathieu Mercier, Albert Renger-Patzsch, Thomas Ruff, Alessandra Spranzi, Pierre Verger o el cineasta Jonas Mekas, que resume su carrera en 60 fotogramas de flores incluidas en sus películas.

Herbarios personales

La colección surgió con la adquisición de varias obras de los años 20 con motivos vegetales de Cunninghan a las que sumaron piezas de la época firmadas por Blossfeldt o Renger-Patzsch. «Más allá de amor a la botánica y a la fotografía, y del afán por huir de una visión edulcorada, no hay un denominador común entre unos creadores heteróclitos y de intereses muy dispares», destaca Todolí. «Cada cual crea su propio herbario y su universo con su propia sensibilidad. Hay enfoques más estéticos, como los de Cunningham; otros analíticos y casi científicos, como los de Renger-Patzsch o Blossfeldt; visiones kitsch como la de Hans Peter-Feldmann y deconstrucciones cromáticas como la de Mathieu Mercier en sus pantones florales», dice Todolí.

Arte, naturaleza y sensualidad se combinan así en este festival de la belleza vegetal «que pone en valor las plantas como elemento de inspiración artística y a la biodiversidad vegetal como elemento a proteger ante la continua agresión de la actividades humanas», según Esteban Manrique, director del Real Jardín Botánico.