Imagen de archivo de Guacimara Medina y Karel Mark Chichon, en una rueda de prensa celebrada en la sede de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria. / C7

Roig denuncia «acoso laboral» y una campaña de derribo amparada por «'algo'»

El gerente de la OFGC, que está a prueba, pide 40.000 euros a Chichon y a la Fundación, que focaliza en la figura de Guacimara Medina

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

«Aún pareciendo que la Fundación sí trató de dar poderes al gerente, es un hecho que finalmente 'algo', con la correspondiente relevancia y control funcional de facto sobre la Fundación, lo ha impedido. ¿Qué o quién es ese 'algo'? Es una pregunta para la que el actor, más allá de las habladurías o rumores que ha escuchado, hoy por hoy no tiene respuesta, pero, no obstante, sí que considera que no es descabellado que ese 'qué', o ese 'quién', no debe encontrarse muy lejos de quienes, en estructuras administrativas superiores a la Fundación, arropan al codemandado sr Chichon». Este es uno de los apartados más llamativos, por su cariz enigmático, que figura en la demanda «en materia de tutela del derecho a la integridad moral y del derecho al honor y propia imagen» por «acoso moral en el ámbito laboral o 'mobbing'» que ha presentado Christian Roig Puig, gerente en periodo de prácticas de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC), contra el director titular y artístico de la misma, Karel Mark Chichon, y contra la propia Fundación, en concreto contra su presidenta y máxima responsable de la comisión ejecutiva, la consejera de Cultura del Cabildo, Guacimara Medina.

La demanda fue presentada en el Juzgado de lo Social nº1 de Las Palmas de Gran Canaria el 4 de noviembre y figura como representante legal de Christian Roig el abogado José María Domínguez Silva, que en la misma firma desde el 28 de octubre. Tal y como reconoce en su denuncia, Roig ejerce en su nuevo cargo desde el pasado 1 de septiembre y tiene por delante un periodo de prueba de seis meses, tras ser declarado ganador del concurso público cuyo jurado final presidió Guacimara Medina, ahora «codemandada».

En el apartado segundo de los hechos de la demanda, Christian Roig acusa a Karel Mark Chichon de un «comportamiento injusto» y de «orquestar una campaña para atacar públicamente la dignidad, imagen, honor e integridad moral del actor».

En el apartado tercero, por su parte, desarrolla las acusaciones contra «el comportamiento injusto de la Fundación» OFGC, que desde el punto de vista del gerente, impide a esta institución «evaluar» su rendimiento durante el periodo de pruebas de seis meses que arrancó en septiembre, porque «no le deja realizar las funciones para las que ha sido contratado, por las que dejó su vida anterior y se desplazó a Las Palmas de Gran Canaria».

Esta doble situación, explica Christian Roig, le ha generado una situación personal insostenible. «Esta incertidumbre y la imposibilidad de realizar su trabajo con la amplitud y facultades que aparecen en su contrato de trabajo, estando expuesto, además, a los continuos comportamientos y ataques ya descritos, ha generado en el actor la correspondiente inquietud, desasosiego y una importante ansiedad que se agrava cada vez más a medida que pasan los días y semanas».

En el apartado quinto de los hechos, habla de «reincidencia». «El actor (Christian Roig, aclaramos al lector desde este periódico) ha tenido conocimiento de que los codemandados, la Fundación y el Sr Chichon, ya tienen antecedentes de haber participado o intervenido en las relaciones jurídicas de trabajadores de la Fundación, por cuya participación o intervención al final, y a la postre, la Fundación ha sido condenada, con repercusión económica y jurídica para su patrimonio fundacional». Sustenta esta acusación en un artículo de un medio de comunicación canario -no es CANARIAS7- del 21 de mayo de 2019.

El dinero y los testigos

En el apartado séptimo, cuantifica la indemnización. «Mi representado expresamente solicita, ante la reprochable actuación de los codemandados, el abono de cuarenta mil euros (40.000 euros) en concepto de indemnización para reparación del daño moral que se le ha ocasionado por la violación de los derechos fundamentales alegados» y en base a «la doctrina jurisprudencial consolidada en la Sala 4ª del Tribunal Supremo».

Para la testifical, Roig propone en su demanda a Isabel Turienzo Fraile, jefa de Producción de la OFGC, a Christiane Bettina Kapp, presidenta del comité de empresa, y a Juan Carlos Saavedra, administrador general de la Fundación.

Christian Roig Puig, gerente en periodo de prueba en la OFGC, apunta la existencia de «dos móviles» por los que Karel Mark Chichon, director artístico y titular de la formación insular, ha ejercido un «acoso laboral» contra su figura.

Por un lado, apunta que Chichon ha tratado de que «no se destapen ni se aireen las múltiples irregularidades administrativas y legales, con trascendencia jurídica y económica negativa para los intereses de la Fundación, y por tanto para el interés general público, que se han venido dando durante la existencia del contrato que vincula al codemandado sr Chichon con la Fundación».

Destaca en su demanda «la opacidad y validez jurídica de su contrato», así como «el pago de una errónea e indebida factura confeccionada por el codemandado, de 6 de junio de 2018, por importe de 12.901,23 euros y cuyo reintegro aún no ha sido realizado» por Chichon, a pesar de que se le ha requerido en un documento que se le hizo llegar el 14 de febrero de 2020.

También apunta en la demanda la existencia de «un contrato ficticio para que la Fundación le hiciera un pago de 27.040 euros más gastos de viaje, hotel y Transfers locales, por sus actuaciones en el Auditorio Alfredo Kraus los días 10, 11 y 12 de julio de 2020 (respecto a este último contrato ficticio el codemandado sr Chichon se quejó delante de la Orquesta que no cobró dicha cantidad por culpa del actor)». Asegura Roig que este «contrato ficticio» lo presentó «a toro pasado y ya bien entrado el mes de septiembre de 2020» para que lo firmara Guacimara Medina, como presidenta de la comisión ejecutiva de la Fundación OFGC. «Firma que afortunadamente para el interés público no fue estampada», gracias, dice en el texto, a su intervención.

El otro móvil que atribuye al director británico es que «el actor no era» su candidato para el cargo de gerente, «por lo que cuantos ante se marche el actor (Christian Roig, aclara este periódico a sus lectores), antes se podrá colocar a la persona que sea de su interés».

Para ello, describe en su denuncia, Chichon puso en marcha «una campaña mediática» contra su figura. Expone como «prueba» un artículo del portal 'beckmesser.com', con el que asegura que «la Fundación tiene relaciones comerciales».

En el mismo, titulado «Chanchullo en la Filarmónica de Gran Canaria», se alude a los dos recursos de alzada presentados contra el concurso que ganó Christian Roig, a partir de la información publicada en su momento por CANARIAS7, al que menciona el portal. Roig, en su denuncia, no dice que lo publicado en esa información sea falso. Solo que «es un hecho» que Chichon «tiene relación personal con el propietario de dicho portal, don Gonzalo Alonso Rivas» y con «el autor del artículo, don Justo Romero». Añade que «desde el 2018, en dicho portal se publicita la OFGC mediante pagos regulares mensuales».

También considera el gerente actual de la OFGC, en periodo de pruebas, que los artículos publicados por CANARIAS7 sobre los recursos de alzada al concurso que se le adjudicó, su llegada al cargo, y la caída de Eschenbach del concierto de temporada previsto este otoño, son parte de la campaña orquestada por Chichon. No aporta prueba alguna al respecto y, como en el caso de Beckmesser, no desmiente el contenido de esas informaciones.

El portavoz de Ciudadanos (Cs) en el Cabildo de Gran Canaria, Ruymán Santana, dice en un comunicado que estudia llevar a la fiscalía anticorrupción el proceso de contratación del director asistente de la OFGC, Rafael Sánchez Araña, para quien, «según los documentos que manejamos», se hizo un concurso a medida.

La formación naranja había denunciado que tanto el contrato adjudicado al director titular, Karel Mark Chichon, como el del propio Rafael Sánchez Araña, director asistente y de la Joven de Orquesta Gran Canaria (JOGC), eran nulos de pleno derecho. En el caso del director grancanario, natural de Agüimes, «para subsanar esa anomalía, convocaron un concurso negociado sin publicidad al que invitaron únicamente a tres candidatos, entre ellos el propio Sánchez Araña, que ya había desempeñado esa función», señala.

El contrato adjudicado corresponde a la prestación de servicios como director asistente de la OFGC, director de la Joven Orquesta y director artístico de los Conciertos Escolares durante dos años (prorrogables a otros dos), por un valor estimado de 158.000 euros. Considera «muy sospechoso y opaco» que los otros dos candidatos invitados, dos ciudadanos italianos, Sesto Quatrini y PierAngelo Pelucchi, desistieron por problemas personales.

Christian Roig Puig. / c7

Sentado «intencionadamente en la palestra» de la prensa en una rueda del Temudas Fest

Entre las acusaciones «de acoso laboral» que figuran en la denuncia de Christian Roig hacia la Fundación OFGC y su presidenta y consejera de Cultura del Cabildo, Guacimara Medina, figura el hecho de que durante una rueda de prensa del pasado Temudas Fest, el gerente a prueba de la OFGC se tuvo que sentar «entre los periodistas».

Tal es«la situación peyorativa para la imagen pública, prestigio profesional y dignidad moral», afirma, que «intencionadamente se le hace visible en las actuaciones públicas positivas de la Fundación, tal y como ha ocurrido el 23 de octubre de 2020 por la mañana en la rueda de prensa celebrada en la sede de la Fundación por la actuación de la OFGC en el Temudas Fest el pasado sábado día 24 de octubre», en la que estuvieron presentes Guacimara Medina, Encarna Galván, Marisol García y Chichon.

Allí, apunta en la demanda, lo situaron los codemandados «intencionadamente» en la «palestra de los medios de comunicación social, a los únicos y exclusivos efectos de, injustamente y públicamente, conseguir su desvalor social».

En sus acusaciones a la Fundación y hacia la consejera de Cultura, denuncia que a pesar de haber firmado su contrato el 1 de septiembre, hasta la presentación de la denuncia «carece de poderes». Se le iban a otorgar, asegura, en una reunión de la Comisión Ejecutiva del 28 de septiembre, que se canceló «22 minutos» antes de iniciarse. Un mes después, «no se ha vuelto a convocar». Este periódico confirma que se le otorgaron el jueves pasado.

También acusa Christian Roig a la Fundación de no dispensarle «un móvil y un portátil» corporativos, como figura en «la cláusula cuarta de su contrato de alta dirección».

Fuentes del Cabildo de Gran Canaria aseguraron ayer que están a la espera de ver si el Juzgado admite o no a trámite la demanda presentada por Christian Roig contra la Fundación Orquesta Filarmónica de Gran Canaria y el director titular y artístico de la misma, Karel Mark Chichon.

Dejaron claro que esta denuncia, por parte de un «gerente en periodo de pruebas y presentada tan solo dos mes después de asumir el cargo», dicen las mismas fuentes, ha generado «una pérdida de confianza» hacia su figura y su gestión. Este periódico solicitó una valoración a la Consejería de Cultura, de la que no obtuvo respuesta. Karel Mark Chichon tampoco quiso hacer declaraciones, «por indicaciones de su abogado».