La actriz Esmé Creed-Miles en la serie 'Hanna'. / R.C

«El público debe entender el uso de la violencia que plantea Hanna»

La joven protagonista encarna a una asesina, en una historia distópica y adolescente en que busca su identidad

MARÍA ESTEVEZ Los Ángeles

La segunda temporada de 'Hanna', la serie de televisión de Amazon Prime, regresa este fin de semana en su segunda temporada. En ocho episodios se muestra el viaje de esta joven extraordinaria mientras escapa de una siniestra agencia gubernamental y trata de descubrir su verdadera identidad. Al frente del reparto la joven actriz Esmé Creed-Miles se revela como una artista de gran talento y versatilidad. Creed-Miles es hija de Samantha Morton ('The Walking Dead', 'Animales fantásticos') y el actor de 'Peaky Blinders' Charlie Creed-Miles, y nos sorprendió el pasado año al convertir el personaje de Hanna en uno de los más admirados por las generaciones adolescentes.

Escrita por David Farr, la protagonista Hanna desafía las normas sociales y abraza la empatía mientras busca su propia identidad. En esta segunda temporada la protagonista se ve obligada a abandonar el bosque y experimentar una nueva vida en un lugar donde hay otras jovenes tan poderosas como ella.

En la trama de la serie, el programa Utrax ha producido todo un contingente de adolescentes altamente capacitadas cuyo desarrollo está a punto de alcanzar la letal segunda fase. Después de su traslado a las instalaciones de de la organización, estos aprendices encuentran que sus restricciones se han levantado. Entonces, vislumbran la posibilidad de una nueva identidad en el mundo exterior.

En la segunda temporada, Hanna arriesga su libertad para rescatar a su amiga Clara (Yasmin Monet Prince) de las garras del programa Utrax, ahora dirigido por John Carmichael (Dermot Mulroney). A lo largo de la aventura, Hanna encuentra ayuda en su anterior némesis, la agente de la CIA Marissa Wiegler (Mireille Enos), quien debe proteger a Hanna y a sí misma de la despiadada organización en la que una vez confió.

-Sorprende su entrega al personaje, ¿cómo se preparó para interpretarlo?

-Es un papel que exige estar mental y físicamente preparada. Durante varios meses estuve entregada a fortalecer mi cuerpo haciendo yoga, boxeo, artes marciales y cardio. Después, tuve que aprender la coreografía de las peleas y estudiar al personaje. Le he dado todo, porque quería interpretarla con responsabilidad. Para mí, Saoirse Ronan es una de las mejores actrices y relevarla como Hanna era un peso enorme sobre mis hombros. Ahora me siento más liberada porque estoy más cómoda dentro de ella, y he podido moldear al personaje a mi propia personalidad.

-¿Qué podemos esperar en esta segunda temporada?

-Es muy diferente a la anterior. Hanna ya no está en el bosque sino en un colegio donde debe enfrentar otro tipo de retos. Confronto siempre al personaje desde una perspectiva holística para entender las dos facetas de su personalidad: la joven asesina y la adolescente que busca entender su identidad. Hanna vive una lucha interna porque intenta entender qué significa matar para ella, y por qué la han preparado para ser una asesina. Lo realmente especial de Hanna es su búsqueda interior y su falta de apego a las cualidades físicas. Eso la convierte en una joven cercana al público.

LAS FRASES:

  • Familia. «Me siento muy identificada con la idea de querer descubrir quién eres sin que tus padres te lo digan»

  • Drama. «He podido moldear al personajea mi propia personalidad»

-La primera temporada fue un momento de descubrimiento para Hanna. ¿Cómo evoluciona ella este año?

-Hanna está procesando el dolor de perder a Erik. Ella quiere proteger a Clara y acepta ese papel. Pero cuando Clara huye, le cuesta entenderlo porque está determinada a luchar por lo que cree. No sentir claridad en sus sentimientos la consume.

-¿Por qué Hanna ha formado un vínculo con Clara?

-Ambas tienen una rebeldía única, y ambas descubren que no son como las otras jóvenes. Esa energía mutua las une. Su falta de familia las hace refugiarse la una en la otra.

-¿Cómo cambia la relación de Hanna con Marissa esta temporada?

-Es muy emocionante. Va y viene. A ratos se detestan, pero, en esencia, se necesitan mutuamente y ambas deciden ayudarse. Para Hanna lo más importante es proteger a Clara.

-¿Cuál es la dinámica de Hanna con estas otras jóvenes?

-Es complicado. Hanna está tratando de conectar con ellas, de liberarlas, pero hay fricciones. Vamos a descubrir lo que esconden. Es importante explicar que ella no es solo una máquina. El público debe entender el uso de la violencia que plantea Hanna. Cuando colabora con las otras jóvenes, y forma este pequeño equipo, descubre que juntas son muy peligrosas.

-¿Qué ha significado interpretar a Hannah estas dos temporadas?

-Es una experiencia fascinante. Estoy muy agradecida con Hanna porque es un papel que me ha permitido aprender de mí misma.

-Sus padres son actores. ¿Se sentía destinada a ser actriz?

-No, ellos me respetan y me he sentido siempre apoyada en mis decisiones. No soy actriz por ellos sino porque admiro y respeto esta profesión

-¿Le han dado algún consejo?

-Somos honestos y hablamos entre nosotros, pero no me gusta compartir lo que hablo con mis padres

-Hanna vive en constante estado de ansiedad ¿Se identifica con ella?

-Absolutamente. Me identifico con la idea de querer descubrir por uno mismo quién eres sin que tus padres te lo digan. Creo que es algo con lo que todos los jóvenes pueden identificarse. Yo he canalizado mi propia búsqueda de identidad rechazando el sofocante peso de mis progenitores. Hanna desea vivir su vida y a mí me ocurre igual

-Tiene algún otro proyecto en este momento

-No, las circunstancias actuales son muy complicadas y hay pocos proyectos.