Benedict Cumberbatch, protagonista de 'El poder del perro'.

'El poder del perro', la asfixiante masculinidad del Oeste

Alianza publica en España la obra cumbre del maldito Thomas Savage, cuya versión cinematográfica ha sido premiada en Venecia

Álvaro Soto
ÁLVARO SOTO Madrid

De puertas para afuera, la leyenda del Oeste americano muestra batallas y conquistas. Pero dentro de las casas de cada uno de esos aventureros que buscaban un lugar para establecerse latían oscuros dramas. Pocos lo supieron relatar mejor que el escritor maldito Thomas Savage (Salt Lake City, 1915-Virginia Beach, 2003), cuya obra, recogida en trece novelas y que se desarrolló en los márgenes de la literatura norteamericana, fue un reflejo de su vida.

Publicada por primera vez en Estados Unidos en 1967, llega ahora a España, de la mano de Alianza Editorial, su libro más representativo, 'El poder del perro', unas semanas antes del estreno de su ya premiada versión cinematográfica. La neozelandesa Jane Campion recibió este sábado el galardón como mejor directora en el Festival de Venecia por una cinta protagonizada por Benedict Cumberbatch y Kirsten Dunst y que entusiasmó a la crítica.

Sin ser biográfica, Savage se inspiró en su ambigua vida para escribir 'El poder del perro'. El autor creció en la asfixiante masculinidad de los ranchos de las Montañas Rocosas e inició una relación epistolar con Elizabeth Fitzgerald, con la que se casó y tuvo tres hijos.

Cuando cumplió 45 años, Savage abandonó a su familia para vivir con un hombre, el escritor de libros infantiles Tomie dePaola, pero pasados unos meses regresó con su familia. En los años finales de su vida, tras el fallecimiento de su esposa, Savage volvió a convivir con un hombre.

'El poder del perro', que evoca el mundo de 'Brokeback Mountain', aborda la relación entre los hermanos y los problemas de un adolescente con una especial sensibilidad para criarse en el mundo de los vaqueros. Savage analiza, con base en su propia experiencia, los silencios, los tabúes, los conflictos de identidad y orientación sexual y la capacidad de adaptación de hombres y mujeres a la cultura misógina de los ranchos.