Palabras malditas en ‘La ciudad y los perros’

El nobel de literatura hispano peruano Mario Vargas Llosa recuerda que su primera novela, La ciudad y los perros, tuvo «ocho palabras prohibidas» por la dictadura de Francisco Franco en España por ser considerada una obra «disidente».

EFE / BOGOTÁ

«Al principio, la censura quería cortar mucho de la novela. La batalla duró cerca de un año y al final tuvo ocho palabras prohibidas que se cambiaron por sinónimos», dice el escritor en el encuentro El placer de leer, que se celebra en el Teatro Jorge Eliécer Gaitán de Bogotá.

En el evento, que forma parte de la Feria Internacional del Libro de Bogotá, sostiene que, entre otras, los censores del franquismo hicieron que se utilizara «vientre de cetáceo en lugar de vientre de ballena para no ridiculizar a la institución militar».

También, comentó entre risas, «escandalizaba que mencionara que al curita, que es un capellán del colegio militar, se le había visto con ojos afiebrados merodeando los burdeles del Callao, por lo que insistieron en que escribiera mejor prostíbulos».