Noam Chomsky: «La Guerra Civil es un acontecimiento crucial de la historia moderna»

El lingüista y politólogo norteamericano publica el ensayo 'Sobre el anarquismo', donde analiza la caída del anarquismo español durante 1936-37

Doménico Chiappe
DOMÉNICO CHIAPPE Madrid

El anarquismo, una de las grandes utopías del siglo XX, y la única que nunca alcanzó el poder real en un Estado, es analizada en el nuevo ensayo del lingüista del MIT de Massachusetts y politólogo Noam Chomsky (EE UU, 1928). 'Sobre el anarquismo', editado en España por Capitán Swing, no es un libro de historia ni una revisión de uno de los 'ismos' (comunismo, fascismo, capitalismo...) que participó en las últimas grandes guerras. Es una reunión de, sobre todo, dos grandes reflexiones sobre esta propuesta de sociedad libertaria y colectivizada, una de las cuales está dedicada a lo que sucedió durante la Guerra Civil española, en los años 1936 y 1937, cuando el anarquismo, luego del golpe de Estado de Franco, se impuso en bastiones tan importantes como Aragón y Barcelona, «una revolución social de un alcance sin precedentes» que fue «aplastada por la fuerza» por el comunismo, cada vez más dueño del Gobierno. La «derecha» de la República, como la llama Chomsky.

«La Guerra Civil española es uno de los acontecimientos cruciales de la historia moderna», empieza el académico. Sin «vanguardia revolucionaria» y de «forma espontánea» tuvieron éxito en la colectivización industrial y rural, pero entre la espada y la pared. Por un lado, el fascismo y, por otro, el comunismo con la Guardia Civil completando una sangrienta represión en Barcelona, según concluye Chomsky de la bibliografía estudiada, entre ellas 'Homenaje a Cataluña' de Orwell.

Mientras las tropas de los sublevados avanzaban, con la ayuda alemana, italiana y británica -revela Chomsky- la «revolución» anarquista y la «contrarrevolución» soviética se enfrentaban. Los segundos llevaban las de ganar. «No hay que olvidar que el Gobierno central disponía de enormes reservas de oro que no tardarían en entregarse a la Unión Soviética», mantiene el autor, que alerta de la «pérdida de objetividad» sobre el anarquismo español. Finaliza con un recuerdo al pueblo de Membrilla, «el más pobre» y «justo» bajo el amparo libertario de 1937.