La nutrida banda canaria ofrece este viernes, 1 de diciembre, un concierto

Simbeque trae al Auditorio su revisión del folclore

28/11/2017

La fusión entre el folclore y la música contemporánea es la especialidad de Simbeque, una banda que ofrece una reinterpretación de la música tradicional en la que los ritmos del jazz, el rock o las sonoridades del piano, la percusión y el saxo la visten de una forma moderna capaz de atraer a todo tipo de público.

La música de Simbeque, que se podrá escuchar este viernes, 1 de diciembre, en un concierto en el Auditorio Alfredo Kraus, redescubre el folclore canario para reinterpretarlo. Así lo explicó este lunes el alma mater de esta banda, el guitarrista tinerfeño Miguel Manescau.

En estos momentos el grupo está culminando la grabación de su segundo disco, Volumen II un «parto largo» que arrancó en septiembre del pasado año y que cuenta con «importantes colaboraciones» como la del músico Antonio Lizama, el percusionista brasileño Alan Sousa o el guitarrista lanzaroteño, afincado en Nueva York, Diego Baber.

«Nuestra idea inicial era grabar una trilogía. El Volumen I lo dedicados a la parte prehispánica. En las fiestas se pueden escuchar muchas isas, folías y malagueñas, pero esta es la parte del folclore más castellana. Nosotros queríamos recuperar la vinculación con África, con los movimientos sefardíes,... y fusionar todo eso con la música moderna», explicó Manescau en conversación telefónica.

El proyecto de Simbeque es «rendir homenaje a la música tradicional, pero mezclarla con lo que nos gusta. Además, queríamos hacer una grabación cronológica», añadió el músico.

Para el guitarrista tinerfeño, desde que nació la banda y asumió este proyecto musical ha sido como entrar de lleno en un «laboratorio de investigación». Aunque reconoce que también es verdad que «hay bastante escrito» sobre la influencia de los ritmos africanos en la música folclórica canaria. «Este estudio nos vino bastante bien para ubicarnos geográficamente», aseguró Manescau.

En su opinión, precisamente esta influencia africana es la más «olvidada», la parte «castellana y sudamericana está muy implícita. Casi en cualquier casa canaria se puede escuchar un bolero o un son cubano, pero la parte africana no, quizás por el contexto social, porque preferimos sentirnos identificados con Europa más que con África», señaló el guitarrista.

Manescau añadió que este «tributo» a la música tradicional es también «defender la contemporaneidad de Canarias. Hay un exceso de defensa de la tradición, por eso también debemos defender el movimiento contemporáneo. Tenemos músicos de un gran nivel», afirmó. Aún así, al principio, reconoció, tenía dudas sobre la recepción del público. «Hay determinado público que, a veces, es muy purista, pero la reacción, de momento, ha sido maravillosa. Hemos visto a público de más de 80 años aplaudiendo en un concierto». Además, continuó, puede que así «la gente más purista descubra otras músicas y el público más joven recuerde las melodías tradicionales y los textos porque estos los hemos respetado al completo».