«Queen no suena como un clásico oxidado»

11/11/2018

La magia de Queen nunca ha perdido su vigencia, aunque el reciente estreno de la película Bohemian Rhapsody, de Dexter Fletcher y Bryan Singer, la ha disparado y ha sumado a la causa a muchos jóvenes que conocían solo de oídas lo que supone esta banda británica en la historia del rock.

«La música de Queen ha demostrado ser actual a lo largo de las décadas. Por eso sigue captando nuevos públicos. Cuando escuchas a Queen ves que no suena como un clásico oxidado, sino que es una música que podría ser de hoy mismo», apunta Pablo Padín, que encarna al legendario Freddie Mercury en los conciertos de la banda argentina Dios Salve a la Reina, que toca los días 23 y 24 de este mes de nuevo en y Gran Canaria Tenerife, respectivamente.

En concreto, los conciertos se desarrollarán, a partir de las 21.00 horas, en la Sala Club del Gran Canaria Arena, en Siete Palmas, y en el pabellón Santiago Martín de La Laguna.

El regreso al archipiélago de Dios Salve a la Reina, dentro del festival Mar Abierto, se debe a la presentación de su nuevo espectáculo, titulado Wembley 1986.

«Fue el punto más alto de Queen en vivo, con Freddie sabiendo que era su última gira y que iba a darlo todo. Nuestra intención con estos conciertos es ofrecer al público el mejor show. Mostramos a Queen en pleno apogeo, con algunos agregados que preparamos para esta gira de conciertos para darle más actualidad», avanza Pablo Padín.

«Soñamos este show como el mejor que Queen podría haber dado si hubiera estado aquí hoy en día», añade el cantante.

Padín explica que la primera vez que escuchó una grabación de Queen quedó fascinado «con todo». «Me encantó la complejidad musical y coral y, sobre todo, la voz de Freddie Mercury. Ha sido una inspiración infinita para mí», comenta.

Comenzó a ponerse en la piel del cantante británico casi de casualidad. «Surgió sin demasiadas expectativas. Como un juego entre amigos a los que nos gustaba tocar la música de Queen. Nunca imaginamos en qué se convertiría», reconoce.

Dios Salve a la Reina, según Padín, guarda un muy grato recuerdo de sus conciertos anteriores en las islas.

«La verdad es que los disfrutamos muchísimo. Me encantó y es siempre un placer volver a Canarias».

A Wembley 1986 le queda mucho recorrido por distintos países. «Todavía tenemos pendiente muchos directos por el mundo. pero si me preguntas sobre el siguiente espectáculo, esperamos sorprenderlos con el próximo, que será muy especial», avanza sin entrar en más detalles.