«Prefiero sufrir recortes que cancelar el Festival»

02/05/2020

Hay que ser muy osado para hacer planes para dentro de una semana. El actual estado de alarma que reina en el país, derivado de la batalla contra la pandemia del coronavirus, convierte en una utopía mirar a medio y largo plazo. Esto se convierte en un problema mayúsculo cuando se trata de un evento cultural que implica una logística compleja y que se desarrolla durante un mes y en las ocho islas del archipiélago, como sucede con el Festival de Música de Canarias, cuya 37ª edición, prevista para enero y febrero de 2021, como todo a día de hoy, está planificada pero en el aire.

«Trabajamos en distintos escenarios, pero contamos con un festival ya diseñado y apalabrado para el próximo año. Pero no hemos cerrado nada, no hay absolutamente nada firmado, ya que todo dependerá de cómo evolucione la pandemia y las medidas que se tomen en las próximas semanas y meses tanto desde el Gobierno estatal como desde el regional», asegura Jorge Perdigón, director de este evento invernal que organiza el Ejecutivo autonómico.

Desde su casa en La Palma, donde como la mayoría de ciudadanos españoles respeta el confinamiento al que obliga el estado de alarma, el excantante y gestor apunta que este panorama, marcado por una incertidumbre absoluta, no ha puesto en peligro los acuerdos verbales ya alcanzados. «Los agentes y los responsables de las orquestas no presionan para que cerremos los acuerdos. Ellos también prefieren esperar, porque en todo el mundo la situación es similar. Sin ir más lejos, la semana pasada en Alemania ya dijeron que no habría eventos culturales hasta después del 31 de agosto y puede que esa fecha se retrase aún más. Cuando se trata de una cuestión de salud pública, como es el caso, no hay nada más que hablar, ni siquiera desde un punto de vista económico», subraya Perdigón.

Reconoce que la opción que le gustaría llevar a buen término es la que ya tiene diseñada y que estaba previsto dar a conocer durante esta primavera en una rueda de prensa que fue fulminada por la pandemia del Covid-19, como casi todo desde principios de marzo. «Las orquestas quieren trabajar y venir al festival de Canarias, les resulta muy atractivo y así nos lo siguen diciendo. Pero tanto ellos como nosotros quieren actuar con cautela. Si ese festival no es posible, buscaremos otras alternativas, porque no hay nada firmado», reitera por teléfono.

Cuando se le cuestiona sobre la posibilidad de que la 37ª edición esté finalmente dominada por artistas canarios, Jorge Perdigón se muestra muy claro. «Es una de las alternativas. Por supuesto que seremos sensibles con la situación de los artistas canarios. Ya te digo que estamos abiertos a distintas alternativas, incluso a hacer cosas de forma virtual. Hay que tener en cuenta que tampoco sabemos qué presupuesto tendremos, tal y como están las cosas. Ni por parte del Gobierno de Canarias ni por parte del Ministerio de Cultura y de las empresas privadas. Pero si algo tengo claro es que prefiero sufrir recortes que cancelar el próximo festival. La cultura es fundamental en estos momentos, es un desahogo para la sociedad. No hacerlo sería un fracaso, porque la ciudadanía necesita satisfacciones», puntualiza.

El Gobierno de Canarias, a través de Canarias Cultura en Red, está aún con el cierre definitivo de la 36ª edición, desarrollada entre enero y febrero de este año. «El resultado económico será positivo, pero prefiero no avanzar cifras porque nos quedan facturas por llegar. En cuanto a público, hemos crecido en unas 2.000 personas con respecto al 2019 [donde aumentó en 10.000 espectadores con respecto al 2018], sin contar las actividades paralelas en la calle, que congregaron a unas 6.000 personas», avanza.