Concierto

Pascual-Vilaplana: «Dirigir a músicos tan implicados es muy motivador»

14/02/2019

La Gran Canaria Wind Orchestra abrirá su temporada el próximo domingo, a las 12.00 horas, en el auditorio Alfredo Kraus con un concierto dirigido e ideado por el director invitado José R. Pascual-Vilaplana (Alicante, 1971).

El músico, que estuvo en el podio de la primera audición de esta orquesta de vientos en 2015, se pone al frente de la formación por tercera vez con un programa que ofrece una singular mirada sobre la música orquestal narrativa y sus transcripciones para banda. Bajo el título De la ópera al cine, el repertorio incluye piezas de Wagner, Verdi, Puccini, John Williams y Roque Baños. De este último se interpretará Suite de Alatriste, compuesta y adaptada por el propio Baños quien, según Pascual-Vilaplana, es «uno de los compositores nacionales para cine más importantes que comenzó su formación musical en la banda de su pueblo natal, Jumilla, por eso tiene una especial sensibilidad con estas formaciones», subraya el director y artífice de este programa heterogéneo. «Los compositores no están tan alejados. John Williams es al cine lo que Puccini a la ópera. Son dos grandes figuras de la historia musical del siglo XIX y XX. A Puccini no le tocó vivir el cine y a Williams no sé si le ofrecieron escribir ópera, pero ambos son mitos de la música de todos los tiempos, más allá del género musical que escribieran», resaltó el director que afronta con ganas la cita del domingo. «La Gran Canaria Wind Orchestra está formada mayoritariamente por músicos profesionales que tienen ganas de hacer un repertorio y trabajar a determinado nivel. Hay mucho altruismo en su participación. La formación se nutre de la gran implicación de los músicos en el proyecto. Es gente que te demanda trabajar para llevarlos al máximo nivel y eso es tremendamente motivador», sostiene Pascual-Vilaplana.

Durante su trayectoria, el músico ha dirigido la Orquesta Sinfónica de Matanzas (Cuba), la Orquesta Sinfónica de la Accademia Teatro La Fenice de Venecia, la Orquesta Sinfónica de Bucarest o la Sinfónica de Castilla y León, entre muchas otras. Actualmente, dirige la Banda Municipal de Barcelona. «El trabajo de director es igual en una banda, en un coro, en una orquesta o en un ensemble», afirma el músico que, en todo caso, busca sacarle el máximo potencial a cada formación con un tipo de repertorio diferente.

Reconoce que las bandas municipales aún deben quitarse el sambenito de que solo sirven para actos protocolarios, festejos y procesiones. «Ese es el ámbito al que las han tenido sometidas durante la historia. Sin embargo, hay que distinguir entre las bandas municipales profesionales y amateurs. Vincular solo a ese ámbito a una banda municipal profesional es un desperdicio de dinero y de profesionales. Las bandas pueden desarrollar un trabajo artístico del más alto nivel. El problema es si le dan pautas y recursos para poderlo hacer. Relacionar a estas formaciones con ese ámbito, sin ver su potencialidad para vehicular la cultura del siglo XXI, denota un gran desconocimiento de la historia de las bandas y sus potencialidades», comentó el director.

Para que puedan desarrollar un trabajo artístico, el músico recomienda dotarlas de recursos e infraestructuras para que puedan planificar con tiempo una temporada de conciertos, con directores invitados que aporten conocimientos y sensibilidad a las bandas. «Tienen el mismo nivel que las orquestas sinfónicas, pero unos presupuestos muy diferenciados», se queja