«La gente nos recibe con una sonrisa y una copa

05/09/2018

Novedades Carminha integra el cartel del Gran Canaria Sum Festival.

¿Qué Verbena van a presentar en el Gran Canaria Sum Festival?

— Venimos a ofrecer lo mejor que tenemos: baile, sudor y cariño. Somos una banda de rock and roll y nosotros lo entendemos así: como el momento para disfrutar, olvidarte de tus problemas del día a día e intentar que sea la mejor noche de tu vida.

— ¿Qué les decidió a formar parte de este festival?, ¿qué significa para ustedes venir a Canarias?

— Ya hemos tocado varias veces en las islas, una de ellas en Gran Canaria. Hace poco estuvimos grabando nuestro videoclip para Verbena, aprovechando nuestro paso por el festival Sonidos Líquidos. Nos ha quedado muy bonito y todo gracias a Natalia Ferviú, que además nos hizo de guía por Lanzarote. El Sum Festival tiene una pinta fantástica. Nos apetece mucho que llegue.

— ¿Cuál fue el origen del tema Verbena?, ¿qué lo inspiró?

— Somos gallegos y como los canarios llevamos la verbena en el ADN. Quizás sea porque somos atlánticos y somos de los lugares que antes han absorbido la música latina casi como parte de su cultura. Precisamente, con esta canción queríamos mezclar un ritmo bailable con una letra romántica, inspirada en las letras de las canciones latinas antiguas.

En Campeones del mundo (2016) ustedes cantaban aquello de «que dios reparta fuerte». ¿Visto lo visto dos años después, se ha cumplido y ese dios ha sido muy generoso con vuestra banda, no?

— Las cosas nos han ido bien últimamente y tenemos la sensación de que van a pasar muchas cosas interesantes a partir de ahora. Poder tocar delante de miles de personas no es un logro de dios, sino de que se ha establecido una conexión muy interesante entre la banda y el público, a partir de momentos puntuales. Campeones del mundo nos abrió la mente a nivel artístico y a todos los niveles y esto está evolucionado en singles como Te Quiero Igual o Verbena y explotará en el próximo disco, que estamos preparando ahora mismo. Os lo vais a pasar bien.

Las canciones de Verbena atisban una cierta evolución con respecto a los álbumes anteriores. ¿Ha sido intencionado y en caso de que así lo vean ustedes nos podrían detallar cómo ha sido esa evolución y hacia dónde lleva?

— Con Verbena nos tiramos de lleno en la piscina de la música disco. Queremos seguir ofreciendo música de baile pero intentamos buscar sensaciones nuevas constantemente. Ésta vez teníamos la sensación de hacer música para discotecas vacías. Esa música especial que pinchan solamente para ti.

¿A la hora de dar forma a las nuevas canciones suelen revisar lo hecho anteriormente o prefieren partir de cero?

— Siempre partimos de cero, con intención de hacer algo nuevo. Buscamos nuevos ritmos, nuevas melodías pero tratamos de mantener nuestra forma de ser, el hilo conductor que viene desde el primer disco hasta ahora. Para que algo siga funcionando debe cambiar constantemente.

Vuestra música implica fiesta, baile y diversión, pero las letras también lanzan dardos hacia la realidad que nos rodea. ¿Apuestan por una rebeldía latente más que evidente?

— No nos gustan los mensajes demasiado explícitos. Nos gusta más jugar al despiste y que cada uno pueda entender nuestra propuesta como quiera. Al final, nosotros lo que hacemos es tomar el pulso a las cosas que nos rodean y hacer un retrato de lo que tenemos al lado o alrededor. Hacemos canciones igual que hablamos y precisamente esto es una de las claves de conectar con un público cada vez más numeroso.

— Desde un punto de vista musical, ¿qué influencias destacan?

— Hace tiempo que abrimos nuestro abanico y buscamos la variedad. No hay nada más coñazo que comer pote (aunque sea de berros) todos los días y por eso intentamos incorporar muchas referencias y ofrecer cosas nuevas cada vez. Solo somos militantes de no militar en nada.

¿Hay mucha discusión (bien entendida) en el seno del grupo con los nuevos temas o generalmente, desde un primer momento, todos reman hacia el mismo sitio? ¿Comparten las mismas influencias o suelen llegar a puntos en común tras mucho debate y pruebas?

— En Novedades Carminha compartimos todo. Llevamos mucho tiempo juntos y entendemos el proyecto de la misma forma y tenemos clara la hoja de ruta. Aún así discutimos mucho, nos mola llevarnos la contraria. Cuando nos acercamos a un nuevo estilo buscamos digerirlo para no ofrecer algo superficial.

— ¿Galicia se ha caracterizado desde hace años por ser la cuna de un movimiento musical indie y underground potente dentro de la música nacional. ¿Atraviesa por un buen momento?

—Seguramente, sí. En Galicia siempre ha habido muy buenas bandas, desde los años 50 hasta ahora.

¿Cómo califica el panorama independiente nacional dentro del que la crítica y el público los sitúan a ustedes muy bien?

— Nos sentimos muy cómodos en cualquier ambiente. Se nos puede llevar a cualquier lado. Ni indies, ni punkis, ni mainstream: Novedades Carminha. La gente nos recibe siempre con una sonrisa en la cara y una copa en la mano. Aún así no nos olvidamos de los haters [los que desprecian y atacan en internet]. Ellos le dan salsa a la vida, son los que marcan un crecimiento de la banda. Desde que los tenemos nos va de puta madre. Un hater es un amigo.

¿Comparte la idea de que el directo, ante la escasa venta de discos, es la única vía de escape para las bandas y los artistas?

— El directo es muy importante para nosotros. Pero no sólo como fuente de ingresos, sino como una oportunidad para expresar algo nuevo, es parte fundamental del nuestro proyecto artístico. Siempre intentamos hacer algo diferente a lo planteado en los discos. Tocamos para la gente y es importante que el diálogo público–banda sea complaciente para las dos partes. La pasta es importante para vivir, pero más importante es levantarse contentos por las mañanas y tener la sensación de estar haciendo las cosas bien, que al final es lo que hace que tengamos una vida bonita. Ahora mismo estamos preparando un nuevo espectáculo que nos tiene muy ocupados, pero excitados al máximo.

¿Qué característica de vuestro directo consideran determinante y diferenciador?

— Nuestro directo es un balazo que dura sesenta minutos y va directo al corazón de todas y cada una de las personas que vienen a verlo, escucharlo, bailarlo, cantarlo y frotarse y twequear con el de al lado o consigo mismo. Y en Las Palmas de Gran Canaria no va a ser menos. El que no venga a disfrutar que se aparte. Quedan avisados.