Womad

Gecko Turner: «Lo digital nos tiene ‘comío’ el coco»

14/11/2018

El vocalista y multi-instrumentista extremeño desembarca este viernes en el parque de Santa Catalina con su arsenal sonoro bailable y multicultural. En el escenario Boulevard, a las 23.00 horas, repasará, junto a su banda, sus 15 años de trayectoria.

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— ¿Cómo será el concierto que dará en Womad si la lluvia no lo impide?

— Esperemos que la lluvia no lo impida. Si no lo impide estaremos ahí encima del escenario con una banda de siete músicos con las que haremos un repaso de canciones de distintos álbumes de estos últimos 15 años.

— ¿Quiénes lo acompañan?

— Son de unos cuantos sitios diferentes. Está Akim Onasanya, el baterista de Nigeria; el bajista Patrick Umoh, de Guinea Ecuatorial; el percusionista Javi Mojave, de las Vegas Bajas del río Guadiana, de por aquí, en Badajoz. También contaré con Miguel Zamora, a la guitarra, de Madrid, aunque tiene ascendencia africana porque su padre es guineano y los vientos, que son el saxo alto Pablo Hernández, de Badajoz, y el trompetista Frank David Santiuste, que es cubano. Conmigo seremos siete sobre el escenario Boulevard, el viernes, a las 23.00 horas.

— Su música une blues, soul, funk y ritmos africanos y caribeños, ¿por qué coordenadas sonoras se moverá? ¿Por alguna en especial o por todas?

— No sé. A veces uno no es muy consciente de lo que hace, pero sí que mi música se podría describir en esos parámetros que has mencionado. Creo que sí, las canciones que tocaremos en Las Palmas estarán dentro de las coordenadas de la música afroamericana.

— ¿En cuántos idiomas canta?

— Normalmente en inglés, aunque canto algunas cositas en castellano, en mi lengua materna. También me atrevo a cantar algunas cosas en portugués brasileiro. He trabajado con mucha gente de allí y he estado muy expuesto a la fonética de su lenguaje. Me gusta más el acento de Brasil que el de Portugal.

— Le han puesto la etiqueta de afromeño. ¿Se siente cómodo con ella?

— No me siento ni cómodo ni incomodo. Es una etiqueta que acuñaron hace mucho tiempo para describir lo que hacía yo por aquí con una banda que formamos con otros músicos y se llamaba Perroflauta, en la que empezamos a trabajar con músicos brasileños, cubanos y gitanos. Acuñaron la etiqueta refiriéndose a cosas que están hechas en Extremadura mirando y respirando los aires de África, que los tenemos aquí muy cerca, no tanto como vosotros, pero bastante cerca también.

— ¿Extremadura es una buena base de operaciones para hacer música?

— Extremadura sigue siendo, según las estadísticas, la región más pobre de España. Supongo que el entorno siempre tiene que influir, hagas lo que hagas. Más allá de eso, tiene que estar tu pasión por lo que haces, tus ganas de seguir aprendiendo y de juntarte con gente de la que realmente sacas música y formación que te apasiona y, si eso te tiene que llevar fuera de tu región, pues te vas a dónde haga falta. Aquí, si algo no somos es chovinistas. Va dentro del rollo histórico extremeño el salir a buscarse la vida por ahí, y está bien. Sin dejar de lado tu tierra madre, tratas de aprender de cualquier sitio. En todos los sitios hay cosas interesantes.

— Es un habitual en Womad Cáceres, ¿le resulta especial este festival?

— Me resulta muy especial. Sin la aportación del Womad, resultaría muy difícil que la gente que vive aquí, en Extremadura, fuera a conciertos de los artistas que han venido durante muchos años. Pero, más allá de eso, me hace mucha ilusión tocar en un Womad que no sea el de Cáceres, en el que he tenido la suerte de tocar en varias ocasiones. Especialmente en el Womad de Las Palmas de Gran Canaria, donde nos hace mucha ilusión, tanto a mí como al resto de los muchachos de la banda, que hayan contado con nosotros y poder estar allí el viernes.

— Estuvo en Gran Canaria en 2006. Ese año tocó en Lanzarote y estuvo en Tenerife en 2007. No ha actuado mucho en Canarias, ¿qué ha pasado?

— No han sido tantos como me hubiera gustado, pero es una tierra en la que, siempre que voy, me siento como en casa. La tierra la hace la gente, con su forma de ser y de hablar. Como natural de Badajoz, me siento más próximo a la gente de allí, que de alguien de Valladolid o de otros sitios. Eso es uno de los rasgos culturales más importantes.

— En su último disco Soniquete: The Sensational Sound of Gecko Turner, recopila temas de sus 15 años de trayectoria, ¿fue difícil escoger a los hijos predilectos?

— No ha sido difícil, pero sí que ha sido una labor conjunta por mi parte y por parte de los amigos de la disquera Lovemonk. En la mayoría de las canciones, teníamos claro que tenían que estar y en otras, hemos debatido cuáles serían interesantes y que fueran consideradas hijas predilectas. Esperamos que las otras no lo oigan para que no se enfaden.

— ¿Han cambiado mucho estas canciones con el paso de los años?

— Hay algunas que sí, como se podrá comprobar en el concierto del viernes. Ahora son bastante diferentes a como las hicimos hace 15 años. Vamos cambiando y también nuestra forma de ver las cosas. Los músicos no son los mismos que participaron en la sesión de grabación de las canciones. Pretendemos hacer versiones de las canciones de los distintos álbumes pero aplicándolas a la formación que tenemos ahora.

— Edita discos, incluso vinilos, pero la gente ahora escucha temas sueltos por vías digitales. ¿Le desmotiva a la hora de componer?

— Hay gente que ha descartado la idea de crear álbumes como trabajos conceptuales. Es más práctico cantar canciones sueltas. La mayoría, incluido yo mismo, cuando necesitamos escuchar una canción, lo más rápido es usar los aparatos digitales, que nos tienen comío el coco. Sin embargo, no creo que eso me influya a la hora de darle vueltas a una canción, porque se hace por pasión y de una manera visceral. No puedes perder tiempo ni energía en pensar en el futuro de una canción. Tienes que encerrarte en el goce de ti mismo. No debemos dejarnos intimidar por la realidad de cómo se consume la música ahora. Eso nos parte a la hora de componer y grabar, aunque no se puede sacar al cien por cien de la cabeza.

— Acude a ritmos caribeños, ¿no se ha visto tentado de hacer reggaetón?

— Un tema del álbum Chandalismo ilustrado (2006), En la calle On the street, tiene ese patrón rítmico. No sé hasta qué punto es un reggaetón light. Con el respeto que me producen todas las músicas, nunca me he planteado hacer reggaetón.

— ¿Cuáles son los temas principales de sus letras?

— Cada canción tiene lo suyo. No podría decirte una línea general de inspiración. Pero no me corto, si en medio de una canción en inglés, pruebo a seguir en castellano y, si me gusta, lo dejo así. Dejo todo abierto a la emoción de lo que surja. Aplico el método de ensayo y error.

— Caetano Veloso hizo una lista en Spotify contra Bolsonaro, ¿usted contra qué haría una playlist?

— Igual que Caetano: contra la falta de sentido común y el auge de la extrema derecha que se está dando, no solo en Brasil, sino en todas las partes del mundo y en Occidente. Cualquier causa como la del maestro Caetano, la suscribo.