«En Fray Luis de León se percibe su amor a la vida»

12/11/2018

La poesía de Fray Luis de León junto a composiciones poéticas barrocas interpretadas por los músicos de Urueña protagonizan el próximo sábado, día 17, la nueva entrega del ciclo Literatura y Música, en el teatro Pérez Galdós de la capital grancanaria.

El veterano actor Emilio Gutiérrez Caba recita una selección de poemas de Fray Luis de León como punto central de este espectáculo, estrenado en el festival de Almagro y que a comienzos de 2019 recalará en Salamanca.

«De Fray Luis de León había leído antes de este proyecto el Cantar de los cantares, pero tiene otros poemas que desconocía. Se le asocia a los místicos españoles, pero no lo era en el sentido estricto, como Santa Teresa o San Juan de la Cruz. Él era otra cosa. Era un hombre con muchos conocimientos humanísticos y teorizaba con la ciencia, por lo que incluso en algunos poemas habla de la mano de la Naturaleza junto a la mano de Dios. Por eso tuvo problemas con la Inquisición y estuvo cinco años encarcelado», explica Emilio Gutiérrez Caba, por teléfono, desde su domicilio madrileño.

Desde su punto de vista, este poeta del siglo XVI supera, desde un punto de vista poético, a Santa Teresa. A eso le suma otros aspectos ante los que Gutiérrez Caba se rinde sin ambages. «Me gusta su concepción del mundo, de la amistad y de la música. En sus poemas se percibe su amor a la vida», apunta.

El intérprete madrileño conoce a Luis Delgado, alma máter de los músicos de Urueña, desde protagonizó el montaje Escrito en las estrellas, dedicado a Cervantes, y porque compuso la música del montaje Después del ensayo, que se representó este año en el teatro Cuyás.

«Son unos músicos extraordinarios que tocan instrumentos del siglo XVII durante el espectáculo. En Almagro estaban muy preocupados por los cambios de temperatura que implicaba actuar al aire libre, porque supone un problema para los instrumentos», explica sobre César Carazo (voz y viola de brazo), Aníbal Soriano (Laúd, guitarra y vihuela) y el mencionado Luis Delgado (percusión y zanfona).

En este montaje, Emilio Gutiérrez Caba recita los poemas desde un atril, mientras a su espalda tocan los músicos de Urueña y se proyectan imágenes relaconadas con los versos de Fray Luis de León. «Siempre he pensado que si algo ha sido escrito para ser leído no debe de ser interpretado. Es mejor leerlos con una cierta identidad», explica sobre su participación en este proyecto escénico-musical.

En diciembre, Emilio Gutiérrez Caba comienza a ensayar una nueva obra teatral. Se trata de Copenhague, de Michael Frayn. La dirección corre a cargo de Claudio Tolcachir y junto a él actúan Carlos Hipólito y Malena Gutiérrez. Se estrena en Madrid el próximo año.

Emilio Gutiérrez Caba atribuye su vitalidad y sus ganas de seguir sobre los escenarios o frente a una cámara «de la propia vida». «Ya habrá tiempo para no hacer nada. También para dormir, que es algo muy placentero. Me gusta estar vivo y no apartado en un rincón. En el mundo actual hay cosas que me gustan y otras que no. Entre las primeras figuran los recitales de este tipo, así como los montajes escénicos, el cine y la televisión. Son proyectos que me enseñan muchas cosas. No es un tópico eso de que cada día se aprende algo», explica.

Reconoce que sus 76 años se dejan notar. «Ahora tengo una memoria reciente menor, pero la de largo plazo es mayor. Si tengo que estudiarme algo de un día para otro, tengo un problema», dice entre risas.

La saga de los Gutiérrez Caba cuenta con un nuevo exponente. Su sobrina nieta Irene Escolar. «Me gustaría trabajar con ella. Solo coincidimos hace unos años en una lectura en el teatro Pavón Kamikaze de Madrid. Me encantaría coincidir en una obra», apunta.