Elina Garanca resitúa en el mapa

13/12/2019

El estreno internacional en el rol de Amneris de la mezzosoprano letona Elina Garanca, una de las estrellas actuales del firmamento lírico, ha despertado un gran interés fuera de las fronteras nacionales por la 53ª temporada de Ópera de Las Palmas de Gran Canaria Alfredo Kraus.

Esa representación de Aida, de Verdi, el 31 de marzo y los días 3 y 5 de abril de 2020 ha provocado que hasta las oficinas de los Amigos Canarios de la Ópera (ACO) lleguen «múltiples peticiones de entradas» desde distintos puntos del mundo para asistir a la puesta de largo de esta artista en uno de los papeles «más difíciles» del repertorio, explicó ayer Ulises Jaén, director artístico de esta temporada.

Con esta Aida, añade Ulises Jaén, esta asociación ha logrado «el reto» de volver a hacer «las tres grandes óperas» del repertorio. Se abrió el camino hace dos temporadas con La forza del destino y el año pasado se dio el segundo de los tres pasos planificados con Don Carlo.

Este esperadísimo montaje es una producción propia nacida en los talleres de ACO. Contará con una escenografía «con ciertos aires bereber y del norte de África más que del alto Egipto», fruto de la inspiración que el director de escénico Giulio Ciabatti encontró en El Museo Canario y en concreto en la zona de las momias aborígenes isleñas.

Karel Mark Chichon, director titular y artístico de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC) y marido de Elina Garança, estará en el atril.

Esta 53ª temporada no se reduce a esta Aida, ya que incluye otros cuatro títulos, todos con tres funciones.

Abre con otro emblema del repertorio, Falstaff, la última ópera, con tintes bufos, que compuso Verdi en vida. «Es muy coral y requiere de unas voces sólidas. Contamos con Roberto de Candia, el Falstaff del momento, junto a Isabel Rey, que se estrena en el rol de Alice Ford», subrayó Ulises Jaén.

Se trata de una producción de la Ópera de Estambul, con la que ACO abre una puerta que apunta a marcar una forma de actuar constante. «Es un intercambio. Traemos esta producción y nosotros le mandamos la nuestra de La forza del destino que hicimos hace dos años. Esta fórmula es muy interesante, porque así se abaratan muchos los costes», expuso Jaén.

L’Elisir D’Amore, de Donizetti, será la segunda escala dentro de una temporada que, según Óscar Muñoz, presidente de ACO, genera «orgullo y satisfacción» fruto de su alta calidad.

Se trata de una ópera cómica en dos actos cuyo éxito, subrayó Ulises Jaén, depende de si el aria Furtiva lagrima se lleva a buen puerto. Reconoce que se inspiró a la hora de diseñar el elenco en una producción de 1993 que encabezaron Roberto Alagna e Isabel Rey. Ahora apuesta por Iván Ayon Rivas, María Mudryak y Simone del Savio, un tridente consolidado que va camino del estrellato, desde su punto de vista.

Sobre el escenario del teatro Pérez Galdós, recinto que acoge todas las representaciones y siempre a partir de las 20.00 horas, se verá un montaje que llega desde Parma y que se inspira en unos dibujos del colombiano Fernando Botero.

La Bohème de Puccini, «la ópera por antonomasia y la más representada» del repertorio aterriza en la isla con una coproducción entre ACO y la Ópera de Trieste. El elenco lo encabeza el turco Murat Karahan y la soprano armenia Lianna Haroutounian.

Baja el telón la temporada con el mismo compositor con el que se levanta. De nuevo Verdi y en esta ocasión uno de los títulos más populares, La Traviatta. Este montaje supone el regreso de la australiana Jessica Pratt, que se estrena en Europa como Violetta (solo lo ha hecho hasta ahora en su país natal), junto al tinerfeño Celso Albelo como Alfredo, y con el joven director grancanario Rafael Sánchez Araña al frente de la OFGC.