«Cada vez seremos más las mujeres directoras»

13/01/2019

Lucía Marín tiene claro que la presencia femenina en el atril para dirigir una orquesta profesional es una realidad que va a más y que no se detendrá.

«Con echar un vistazo es suficiente. La presencia femenina está a cuentagotas, pero cada vez seremos más. La paridad llegará», apunta esta profesional que durante esta semana se ha estrenado al frente de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC), para dirigir una versión adaptada al público infantil de La flauta mágica, de Mozart, dentro del ciclo de Conciertos en Familia.

Esta directora, que estudió la carrera de la mano de Enrique García Asensio, confía en que poco a poco las directoras no solo se suban al atril como invitadas, sino que cada vez será más habitual que asuman la titularidad de las distintas orquestas.

«Los músicos de las orquestas nos reciben con una calidad humana increíble. La concertino de la OFGC, Mariana Abacioaie, me dijo: Por fin una mujer. Ellas, las intérpretes de las distintas secciones, son las que nos han abierto el camino a las directoras. Es un proceso natural. La dirección es un puesto de confianza, que no se aprende de la noche a la mañana y ahora hemos llegado para quedarnos. Ni con gerentes, ni con directores titulares ni con músicos me he encontrado con actitudes machistas o negativas», asegura antes de reconocer que cuando estudió dirección orquesal las mujeres estaban «en minoría».

Lucía Marín charla con CANARIAS7 antes de la función de La flauta mágica de ayer, en la Sala Gabriel Rodó de la sede de la OFGC. Su impresión sobre la formación grancanaria es un torrente de elogios.

«Ha sido un regalo. El nivel de la OFGC es altísimo. La conocía de oídas, porque está considerada como una de las mejores del panorama nacional. También a nivel internacional. He tenido la fortuna de poder comprobarlo. Tiene un sonido maravilloso y una enorme capacidad de trabajo», apunta.

Hace hincapié en el hecho de que esta orquesta toca por igual sin tener en cuenta el público que tiene delante. «En el ADN de toda gran orquesta está hacer música de calidad para el público que sea. Además, el público infantil es enormemente exigente», apostilla.

La flauta mágica familiar que ha dirigido ha contado con un elenco vocal integrado por alumnos de canto del Conservatorio Superior de Música de Canarias. «Ha sido una sorpresa. Se han comportado como profesionales y han realizado un trabajo brillante. Tienen mucho talento», asegura Lucía Marín.