El actor canadiense Christopher Plummer obtuvo un Oscar en 2012 por 'Beginners'. / REUTERS | vÍDEO: EP

Adiós a Christopher Plummer, el actor que renegó de 'Sonrisas y lágrimas'

El intérprete, fallecido a los 91 años, mantuvo una relación de amor y odio con la película que le catapultó a la fama hace más de cinco décadas

Daniel Roldán
DANIEL ROLDÁN Madrid

«¿Dónde has estado toda mi vida?», se preguntaba Christopher Plummer sin disimular su alegría por tener en sus manos la estatuilla de 34,2 centímetros y 3,8 kilos más deseada del mundo del cine. Con 82 años, el actor canadiense (Toronto, 1929), por fin y después de casi 200 trabajos en el cine, series de televisión, cortometrajes y poniendo voz a videojuegos y cintas de animación, lograba el Oscar -a mejor actor secundario- por su papel de veterano homosexual en 'Beginners'.

«Solo tienes dos años más que yo», le dijo a su ansiado premio Plummer, que falleció este viernes en su casa de Connecticut a los 91 años acompañado de su esposa Elaine Taylor, con la que estaba casado desde hace 53 años. Cuando ganó el Oscar, en 2012, se convirtió en el intérprete más longevo en llevarse a casa la estatuilla.

Plummer ha sido un rostro conocido durante más de 60 años de carrera, participando en innumerables proyectos. Pero la Academia solo se acordó de él para las nominaciones en la última etapa de su vida. Además de la candidatura por la película de Mike Mills -con la que también ganó un Globo de Oro y un Bafta-, en 2010 consiguió una nominación como mejor secundario por su papel de León Tolstói en 'La última estación' (Michael Hoffman). Y hace tan solo cuatro años, el papel que le dio Ridley Scott para sustituir al apestado Kevin Spacey en 'Todo el dinero del mundo' le convirtió en el actor más veterano en recibir una nominación con 88 años.

Reconocimientos tardíos para una carrera que comenzó sobre las tablas del teatro, deslumbrando en 1956 por su papel de Hal en 'Enrique V'. Durante décadas, permaneció fiel a la escena, donde consiguió dos premios Tony por 'Cyrano' (1974) y 'Barrymore' (1997). El cine pronto llamaría a sus puertas. Debutó con 'Sed de triunfo' (1958), para después enrolarse en 'La caída del imperio romano' (1964), cuyo rodaje se desarrolló en parte en España. «Solía coger los papeles según la ubicación», confesó Plummer. «Eso era en los sesenta. Todo tenía almuerzos de cuatro horas», contó. En esa época rodó también 'Triple Cross' (1966, con Romy Schneider), 'La noche de los generales' (1967) o 'Waterloo' (1970), papeles que logró por 'Sonrisas y lágrimas' (1965).

«Solo tienes dos años más que yo», le dijo al único Oscar que ganó por 'Beginners' en 2012, ya a los 82 años

Esta última película le catapultó a la fama. Un papel, el del capitán John von Trapp, que le persiguió durante décadas y con el que tuvo una relación de amor y odio. Plummer no terminó muy contento con el proyecto, que aceptó para poder trabajar con los autores de musicales Rogers y Hammerstein, aunque al final sus canciones fueron dobladas.

Además, el resultado de la película dirigida por el reconocido Robert Wise le pareció demasiado «sentimental y pegajosa», cuando lo que está narrando es la huida de una familia numerosa -siete hijos-, el padre -antiguo oficial del Imperio austrohúngaro- y la niñera -interpretada por Julie Andrews-, de los nazis. Era de tal calibre su malestar por su trabajo que utilizaba un juego de palabras para nombrarla. El título original es 'The Sound of Music' ('El sonido de la música') que él transformó en 'The Sound of Mucus' ('El sonido de los mocos').

Dibujos y detective

Ese enfado se fue mitigando con los años, en los que participó en cintas como 'El hombre que pudo reinar' (1975), de John Houston; 'Asesinato por decreto' (1979), como Sherlock Holmes e incluso fue el narrador de la versión inglesa de 'David el gnomo'. «He hecho las paces con 'Sonrisas y lágrimas'», apuntó Plummer, que pensaba por qué la gente no veía más películas suyas que esta. «Pero estoy agradecido con ella, con Robert y Julie (una de sus mejores amigas)», indicó el actor que se especializó en papeles secundarios como 'El dilema' (1999), 'Una mente maravillosa' (2001) o 'Plan oculto' (2006).

Sus últimos trabajos fueron prepandémicos. En 2019, se enroló junto a William Hurt, Samuel L. Jackson y Ed Harris para narrar la vida del paramédico William H. Pitsenbarger en la guerra de Vietnam en 'Con todos los honores'. De ese año prepandémico es también 'Puñales por la espalda', una alocada comedia coral.