Quique San Francisco / Efe

Muere Quique San Francisco, el actor más crápula del cine español

El conocido actor de 65 años, que arrastraba problemas de salud desde hacía años, agravados por el uso de drogas en el pasado, llevaba 47 días ingresado en la UCI por una neumonía bilateral

Oskar Belategui
OSKAR BELATEGUI

Hace unos años Quique San Francisco asistió el estreno de una película en Bilbao. Llegó por los pelos al cine escoltado por un coche de la Guardia Civil. Cuando el actor tenía función teatral, dormía en un hotel pegado al teatro. Era la única manera de asegurarse de que aparecería cada noche. Jorge Sanz, su compañero en la obra 'Hijos de mamá', asegura que con él aprendió latín: nadie le ha obligado a improvisar tanto en cada representación. San Francisco se labró con razón su título de actor más crápula del cine español. Era más conocido entre los más jóvenes por sus apariciones en 'El Hormiguero' que por una carrera que arrancó en 1961 y que concluyó las pasadas navidades con el anuncio de Campofrío, en el que interpretaba irónicamente a la parca guadaña en mano, su último trabajo según IMDB.

El actor ha muerto este lunes a los 65 años en el hospital Clínico San Carlos de Madrid al no poder superar una neumonía bilateral severa que le tenía ingresado desde hacía varias semanas. Pasó 47 días en la UCI. Se desconoce si el origen de la enfermedad, una de las afecciones más severas que puede provocar el coronavirus, está en un contagio previo de la covid-19. San Francisco concedió una entrevista a la revista '¡Hola!' durante su estancia hospitalaria en la que contaba que fue sedado e intubado al ingresar. No podía caminar y seguía necesitando un respirador. El cómico arrastraba problemas de salud desde hacía años, agravados por el uso de drogas en el pasado. En 2002 sufrió un grave accidente de tráfico en moto que le postró en una silla de ruedas durante más de un año, tiempo que se mantuvo alejado de unos escenarios que conocía desde niño.

Nacido en Madrid en 1955, Quique San Francisco contaba que a los dos años ya debutó en el teatro, a los seis en el cine y a los nueve doblaba al niño repelente de 'Chitty, Chitty, Bang, Bang'. Hijo de los actores Enriqueta Cobo y Vicente Haro (al que conoció ya adolescente), fue un niño prodigio, un chaval rubio y guapo que trabajó con los mejores directores del cine español y que, ya en su madurez, se reinventó como monologuista cómico. En los últimos años estaba más alejado del cine y se dedicaba al teatro. Sus problemas de salud se conocieron precisamente al suspenderse en Getxo el pasado 23 de enero la función de la obra con la que estaba de gira desde 2018, 'La penúltima'. En algunas de sus entrevistas, San Francisco engrandecía su leyenda canalla con episodios que oscilaban entre lo sórdido y lo hilarante. Tan pronto confesaba que estaba arruinado al haber sido estafado por un agente de su gremio y que vivía en un motel barato a las afueras de Madrid, como recordaba su paso por el Ejército como tirador de precisión en el cuerpo de fusileros.

Arriba, en 'Navajeros', debajo en 'Orquesta Club Virginia' y 'El club de la comedia'.

Deudas y toxicomanía fueron una constante en su vida. Antes de los 10 años ya había aparecido en películas como 'Diferente', 'El globo azul' y 'Tres gorriones y pico'. De adolescente le vimos en series como 'Curro Jiménez', 'Crónicas de un pueblo', 'El pícaro' y 'Estudio 1'. Sin embargo, su popularidad llegó de la mano del cine quinqui con tres títulos taquilleros firmados por Eloy de la Iglesia:'Navajeros', 'Colegas' y 'El pico'. Eran los años 80 y Quique San Francisco vivió intensamente las noche de la Movida madrileña. A aquella época pertenece su relación sentimental más mediática con Rosario Flores, a la que conoció rodando un videoclip de la cantante. La ruptura se produjo, según confesión propia, por culpa de las drogas. En su filmografía destacan 'Maravillas', de Manuel Gutiérrez Aragón; 'Amanece que no es poco', de José Luis Cuerda; 'El rey pasmado', de Imanol Uribe; 'Acción mutante', de Álex de la Iglesia; y 'París-Tombuctú', de Luis García Berlanga. Fue dos veces candidato al Goya como actor de reparto por 'El baile del pato' y 'Orquesta Club Virginia', pero siempre se le resistió.

Vídeo. El anuncio navideño de Campofrío fue lo último que hizo.

Los ojos saltones y la voz aguardentosa de Quique San Francisco forman parte de la memoria sentimental de todo aquel que se haya sentado delante de un televisor en nuestro país. Del 'Un, dos, tres…' a 'La bola de cristal', de 'Los ladrones van a la oficina' a 'Cuéntame'. Sus rocambolescos episodios vitales van de estar encarcelado en Nepal por haber tocado unos animales sagrados a ser detenido al renovar el DNI al estar en busca y captura por una citación judicial de la que se olvidó. Cuando fueron a meterle al coche patrulla no cabía al ir en silla de ruedas. «Yo no he venido a hacer historia, pero me encantaría que cuando la gente hable de mí dentro de un tiempo dijera 'era un actor cojonudo que me encantaba'», reconocía en una entrevista reciente, en la que apuntaba su epitafio: «¿Dónde hay un bar?».