Matías Díaz Padrón. / Museo del Prado

El sabio de la pintura flamenca

Matías Díaz Padrón, gran autoridad en Rubens, muere a los 88 años

Exconservador del Museo del Prado, elaboró el primer catálogo razonado de pintura flamenca de la pinacoteca y fue responsable de cientos de atribuciones

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCI Madrid

Matías Díaz Padrón, catedrático e historiador de arte y antiguo conservador del Museo del Prado, toda una autoridad en la pintura flamenca y holandesa del siglo XVII y en Rubens, falleció este miércoles a los 88 años, según comunicó la pinacoteca en la que este sabio de la pintura flamenca desarrolló el grueso de su carrera. El museo mostró su pesar por la muerte del que fuera Consejero Técnico y Jefe del departamento de Conservación de Pintura Flamenca y Escuelas del Norte hasta 1700 de la institución. Una autoridad en la materia que elaboró el primer catálogo razonado de pintura flamenca de la pinacoteca y fue responsable de cientos a atribuciones, dos de ellas a Velázquez.

«Durante más de tres décadas desarrolló una ingente actividad investigadora y docente, favoreciendo, con su riguroso trabajo y sensible dedicación, el mejor conocimiento y conservación de una de las colecciones cardinales del Prado, como es la pintura flamenca moderna y, especialmente, la indeleble impronta de Pedro Pablo Rubens y su círculo», se reconocía en un comunicado desde el museo que dirige Miguel Falomir.

Nacido en 1935 en la localidad de Valverde, en la canaria isla de El Hierro, Díaz Padrón era doctor en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid. Entre 1967 y 1976 desempeñó las cátedras de Historia del Arte Moderno y Contemporáneo de las Universidades Complutense y Autónoma de Madrid. En 1970 se incorporó al Prado como conservador, donde se encargó de la revisión y estudio de los depósitos de pintura, labor que tuvo como resultado el hallazgo de numerosas obras inéditas.

Catálogo razonado

En 1975 publicó el primer catálogo razonado de la colección de pintura flamenca del siglo XVII del Prado, obra monumental que resume un cuarto de siglo de investigación y relaciona exhaustivamente la colección de pintura flamenca del museo, sin ninguna duda la más rica del planeta. Contiene las biografías de 150 artistas flamencos del XVII, entre los que figuran Rubens, Van Dyck, Jordaens, Brueghel, Boel o Fyt.

Rubens era la estrella de aquel descomunal trabajo y su vida está cuidadosamente documentada. Se ocupa de sus dos visitas a España en 1603 y 1628 primero como diplomático y luego como artista. Acabó también con el mito del taller del artista como gran industria pictórica. «Sabemos -sostenía Díaz Padrón- que Rubens trabajaba solo y sin descanso y en muchas ocasiones bajo la mirada del rey». Se refría al maestro alemán como «una figura deslumbrante que sabe interpretar los sueños de grandeza de los últimos Austrias».

El 1980 obtuvo Díaz Padrón la plaza de colaborador científico del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y dos años después la de conservador de Pintura Flamenca y Holandesa del Prado.

Autor de más de cuarenta monografías y más de trescientos cincuenta artículos en medios especializados, entre 1989 y 1995 impartió cursos de doctorado en la Universidad Autónoma de Madrid. Fue miembro de l'Académie Royale d'Archéologie et d'Historie de l'Art de Belgique y de la Real de San Miguel Arcángel de Santa Cruz de Tenerife y comendador de la orden de Leopoldo II de Bélgica, y se le concedió la medalla de oro del Gobierno de Canarias, la orden de Andrés Bello de Venezuela y la encomienda del Ministerio de Agricultura. El Gobierno de Canarias le otorgó en 2008 el Premio en Patrimonio Histórico e Investigación.