Mario Vega, junto a las actrices Marta Viera y Saray Castro, en un ensayo de 'Patriotas'. / C7

Mario Vega: «La democracia se encuentra en un estado de vulnerabilidad considerable»

El director grancanario estrena 'Patriotas', la obra que inaugura la temporada escénica del Teatro Pérez Galdós el 15 de septiembre

FRANCESC ZANETTI Las Palmas de Gran Canaria

Los tiempos que corren avisan: Hay que desconfiar de los que se apoderan no solo de la civilización, sino también de la democracia y las instituciones, los valores y las emociones, la política, la economía, el humanismo y la moral. Son los patriotas. En realidad, siempre han existido, tanto a la orilla de la derecha como de la izquierda. El nuevo montaje de la factoría Unahoramenos con el que se inaugura la temporada escénica en el Teatro Pérez Galdós, 'Patriotas', reflexiona sobre el auge de los populismos en una época en la que la incertidumbre que atraviesa en tablero mundial invita a líderes políticos iluminados a subirse a la tribuna para exaltar su doctrina ecuménica al servicio de la polarización social e intereses espurios de tirios y troyanos.

Mario Vega dirige la obra que se estrena en el coliseo capitalino los días 15, 16 y 17 de septiembre (funciones a las 20.00 horas) y que tiene como protagonistas a las actrices canarias Marta Viera y Saray Castro.

Para Vega, la dramaturgia del escritor y director de escena granadino Julio Salvatierra, al que conoce desde hace más de veinte años, se suma a «la voluntad que desde el año 2014 viene reflejando Unahoramenos con una línea productiva de textos vinculados al teatro social y humano. Desde 'Me llamo Suleimán' a 'Moria', en la compañía hemos defendido el teatro de combustión reivindicativa y político como instrumento de reflexión y compresión de los temas que acucian a nuestra sociedad. En esta ocasión entendemos que la democracia se encuentra en un estado de vulnerabilidad considerable, precisamente cuando todos pensábamos que las libertades colectivas, el estado de derecho y la democracia habían sido conquistadas definitivamente tras 40 años de dictadura. Planteamos, desde el conflicto teatral, esa reflexión alrededor de los nuevos redentores de la patria. La trama de 'Patriotas' puede acontecer en cualquier país», explica el director.

Distintos roles para dos actrices

«Tanto Saray Castro como Marta Viera interpretan una amplia cartera de ocho personajes en la obra. Nicole Wallace (Viera) es la candidata del Partido Nacional que aspira a la presidencia del país en las próximas elecciones a las que se presenta con un discurso moderado con el objetivo de conseguir votos, mientras que la vicepresidenta, Janet Müller (Castro), desde una perspectiva más cercana a planteamientos conservadores vinculados a la extrema derecha, se vislumbra como el brazo político de una organización cuyo éxito depende de estas dos mujeres que rivalizan por una manera de entender el poder, pero también la vida», sostiene el director canario que obtuvo en la última edición de los Premios Max el galardón a la Mejor labor de producción por su exitoso y aclamado montaje 'Moria'.

«La construcción de los personajes se ha llevado a cabo tras un trabajo intenso que viene desarrollándose en la fase de ensayos que iniciamos en el mes de julio pasado», admite el director de 'Patriotas', obra que transcurre a lo largo de 75 minutos a través de 30 escenas que incluye distintas propuestas escenográficas en las que se emplean paneles de madera que configuran y reconfiguran el espacio, de tal manera que el público puede contemplar diversos ambientes a lo largo el montaje, desde un despacho a una vivienda, pasando por una plaza pública en la que se sucede un mitin.

«Para contar nuestras historias no necesitamos más que 75 minutos», añade Vega, que suma a esta producción un equipo que completa Ibán Negrín en el diseño de iluminación, Tony Perera en la parte audiovisual, Julio Tejera en el espacio sonoro, y Blas Acosta en el diseño de sonido.

La escenografía

«La propia obra y su temática, que rehúye en cierto modo del espíritu más poético del teatro que Unahoramenos propone habitualmente, nos obligaba a plantear un espacio crudo visualmente y nada edulcorado que mostrara los interiores de la trastienda de una organización política, en donde se cuece la campaña, los mensajes y sus discursos programáticos. No interesa la crudeza de los textos. Asimismo, trabajamos con dos cámaras robotizadas en algunos momentos del montaje y varios contenidos audiovisuales que se han grabado en exteriores», señala Vega.

«El drama en 'Patriotas' tiene más que ver con la historia que se cuenta que con el conflicto que cada una de las protagonistas sufren. No hay tensión emocional, hay choque de intereses. Lograr esa continuidad escénica y que los ambientes generados nos permitieran transmitir al público todo lo que sucede, ha sido un reto. Lo más complicado con las actrices ha sido conseguir el acomodo en sus múltiples personajes, de tal manera que fueran creíbles e identificables a base de verdad», prosigue explicando Mario Vega, que reconoce que el proceso de trabajo con Salvatierra y su texto también se ha llevado a cabo cumpliendo fases en las que ambos convinieron modificaciones al texto presentado inicialmente. «Cuando contamos una historia en un teatro tiene que plantearse desde la veracidad. La historia debe ser creíble de tal manera que impacte al espectador».

«Es teatro político, pero no practicamos ideología contra partido alguno»

«Es teatro político, pero no practicamos ideología contra partido alguno», puntualiza el director y productor grancanario Mario Vega.

«Ponemos sobre la mesa de la escena el discurso que actualmente se está implementando desde un sector político muy concreto. Con 'Moria' tampoco nos planteamos hacer pedagogía a través del drama de la migración y la realidad de los refugiados. Hay un relato y un discurso que te permite como ciudadano libre posicionarte frente a un movimiento que no es solo político, sino que salpica otros temas, desde la superficialidad de las relaciones humanas a la exposición pública a través de las redes sociales, pasando por los equilibrios soterrados del ejercicio del poder. Todos somos humanos, quizás demasiado humanos, y nada de lo humano nos es ajeno. Paradójicamente, en estos momentos, en el debate público tenemos demasiados salvadores de la patria y pocos patriotas. El impacto del populismo es desmedido en estos momentos», concluye Vega.

Como diría Walter Benjamin, inevitablemente la barbarie está alojada en el propio concepto de cultura y no domesticará a la bestia que hemos sido y que no dejaremos de ser.