Vega, un artista libre y querido

José Luis Vega (Las Palmas de Gran Canaria, 1937-2018) tuvo una vida errante. Sin embargo, a pesar de sus idas y venidas, el artista llegó a crear vínculos en la isla, sobre todo con los creadores del norte de Gran Canaria con los que, en los últimos años, participó en la iniciativa cultural y colectiva Diálogos al Norte. «Se vinculó a ese proyecto y se le cogió mucho cariño. Era un tipo comprometido, cumplidor», explica Javier Cabrera, comisario de esta exposición planeada junto al propio Vega antes de que le sorprendiera la muerte, de la que hoy se cumple justo un año.

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA

«Lo que iba a ser una exposición individual se convirtió en un homenaje», cuenta Cabrera sobre este proyecto ideado inicialmente para la sala de exposiciones del auditorio de Valleseco, donde se expuso el pasado mes de junio, antes de itinerar por el Casino de Gáldar y las casas de cultura de Firgas y de Agaete.

El periplo de la muestra concluye en el Cicca de la capital grancanaria donde se podrá ver desde hoy y hasta el 1 febrero.

La singular visión de Vega del paisaje centra la exhibición compuesta por 29 piezas realizadas entre el año 2000 y 2017.

El pintor, a través de distintas técnicas y soportes, construye un lenguaje peculiar para llevar la naturaleza a sus composiciones, en las que abundan las líneas paralelas trazadas a modo de estratos. Cuatro series sintetizan su modo de recrear sus espacios geográficos: Paisajes transitados, con las composiciones ocres de Fura II (2010-2013) y las rojas de Fura I (2003-2004), las azules de Paisajes abstractos (2010-2013) y Deformaciones geológicas IV. Variaciones de Piso-Firme (Gáldar) (2012-2017). En esta última serie, producida en Agaete, Vega plasmó las cuevas, coladas y desplomes de esta zona del norte escondiendo en ellas rostros y figuras humanas. «Hay mucha ironía. Además, las formaciones geológicas también plantean formas humanas. Dentro hay retratados tipejos», explica el comisario.

Trayectoria. Según Javier Cabrera, Vega tuvo un periplo vital y artístico prototípico entre los alumnos de la Escuela Luján Pérez, donde tuvo su primer acercamiento al arte a los 13 años.

Luego, se formó como profesor de dibujo en la Escuela Superior de Bellas Artes de Sant Jordi, en Barcelona. En la capital catalana y en Santa Coloma de Gramanet vivió entre el año 1963 y 67. Luego, se mudó a Madrid, donde residió de 1967 a 1969. Ese año se trasladó a Venezuela. El artista aprovechó su estancia en Caracas y en Tumero para visitar y exponer en Argentina, Puerto Rico y México. En 1975 regresó a Gran Canaria, volviéndose a vincular fuertemente a la Escuela Luján Pérez y al grupo Espacio, explica Cabrera, quien atribuye la migración de Vega a una mezcla de motivos personales y políticos. «No estaba perseguido, pero sí vigilado y le fastidiaba. Eso le produjo una desazón vital», abunda el comisario. «Aguantó en la isla hasta 1986. Se fue a Santander y obtuvo una plaza de profesor en el centro cultural La Vidriera de Camargo. En 2005 –añade Cabrera– regresó definitivamente a Canarias».

Durante su carrera expuso en Barcelona, Valladolid, Madrid, Bilbao, así como en ciudades francesas, italianas y cubanas.

La muestra antológica Entre papeles (2008), en el edificio Miller de la capital grancanaria, y la exhibición Stratos (2007), en La Recova de Santa Cruz de Tenerife, fueron los principales proyectos desarrollados en Canarias por este artista que, según Cabrera, cultivó «la individualidad y la independencia frente a las instituciones».

Datos para la visita.

La exposición Homenaje, José Luis Vega que acoge el Cicca de la capital grancanaria se inaugura esta noche, a las 20.00 horas, y se exhibirá hasta el 1 de febrero. Se puede visitar en horario de lunes a viernes de 10.00 a 13.30 y de 17.30 a 21.00 horas.