Luz sobre Hurtado de Mendoza

Con una exposición compuesta por 33 originales y 23 reproducciones, la Casa-Museo Tomás Morales de Moya pone en valor la figura del polifacético creador grancanario José Hurtado de Mendoza (1885-1971), que falleció en Cuba. Se puede visitar hasta el 30 de octubre.

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO

Caricaturas, autocaricaturas, retratos con rasgos indigenistas, cuidado máximo del detalle, ilustraciones plenamente modernistas, detalles humorísticos en algunas creaciones... Todo esto y bastante más, según la capacidad de observación y análisis, es lo que se encuentra el visitante de la exposición dedicada al pintor, ilustrador y escenógrafo grancanario José Hurtado de Mendoza, que se puede contemplar en la Casa-Museo Tomás Morales de Moya, hasta el próximo otoño.

El enclave moyense de la muestra no es casual. «Realizó las guardas de las dos ediciones y la contraportada del Libro 1º de Las Rosas de Hércules, de Tomás Morales. También es el responsable de las ilustraciones para las invitaciones para un banquete de 1918 y Tomás le había encargado que ilustrara una edición de lujo que no se llegó a hacer», apunta Guillermo Perdomo, director de la Casa-Museo del municipio norteño.

Destaca Perdomo «el cuidado y el lujo de los detalles» de las guardas de esta primigenia edición de Las Rosas de Hércules. «En apariencia, parece que son la misma ilustración, pero no es así», deja claro frente a estos volúmenes de coleccionista que se exhiben dentro de una de las vitrinas de esta exposición.

Además de esta exposición temporal, este centro de la red insular de museos le dedica una sala de la segunda planta, con siete originales de los fondos del Cabildo y cuatro reproducciones. «Es un gran desconocido, pero con un valor y una calidad asombrosas. Tenía un cuidado máximo por los detalles, a lo que se sumaba su versatilidad», reitera con entusiasmo Guillermo Perdomo.

Esta primera retrospectiva de carácter antológico que se dedica a José Hurtado de Mendoza en el Archipiélago se nutre de piezas procedentes de once colecciones particulares, con piezas que datadas entre 1916 y 1930. Se incluye también varias reproducciones de piezas de los fondos de la Fundación para la Etnografía y el Desarrollo de la Artesanía Canaria (Fedac).

«A medida que comenzamos a investigar y a buscar piezas para esta muestra, fueron apareciendo otras que no teníamos controladas. Seguramente, a medida que pase el tiempo y los visitantes pasen por nuestras salas durante los próximos meses, los propietarios de otras obras de Hurtado de Mendoza se pondrán en contacto con nosotros», dice confiado.

Hurtado de Mendoza, sobrino-nieto del escritor Benito Pérez Galdós, residió en la capital grancanaria y en Madrid. A continuación decidió embarcarse y buscar mejor fortuna en Cuba.

«En Cuba, incluso, se le ha considerado como nacido allí. En la isla caribeña desconocen lo que hizo aquí. Y nosotros tenemos un gran desconocimiento sobre su etapa cubana. Por eso, hemos llegado a un acuerdo con las autoridades cubanas para llevar a cabo un proyecto conjunto de investigación en torno a su figura. En Gran Canaria se encargará de ello Franck González», desvela el director de la Casa-Museo Tomás Morales.