La feria llega para romper la desidia lectora de los ‘millennials’

01/05/2019

Hasta el próximo domingo un total de 170 figuras nacionales, internacionales y canarios presentarán sus obras en las carpas instaladas en el parque de San Telmo de la capital grancanaria

El 56,7% de los canarios no lee de forma habitual, según el último estudio de la Federación Española de Gremios de Editores de España (FGEE). Ese es el caballo de batalla con el que tienen que lidiar los libreros y las administraciones con competencias en materia educativa. Por eso, la Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria crece cada año para intentar vencer la desidia lectora y atraer, sobre todo, a la infancia y la juventud.

En esta edición, un total de 170 autores pasarán por las cuatro carpas instaladas en el parque de San Telmo hasta el próximo domingo en una cita que ha contado con el respaldo del ayuntamiento capitalino, el Cabildo de Gran Canaria y el Gobierno regional, además de seis empresas patrocinadoras. «La feria es un buen ejemplo de colaboración de lo público y lo privado», indicó la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, Encarna Galván, quien animó a la ciudadanía a pasear la mirada por los ejemplares de las 25 librerías que participan en la cita. «Podemos vivir tantas vidas como libros leemos», indicó la edila, quien agradeció la dedicación de la asociación de libreros y de la empresa organizadora para que la feria pueda seguir creciendo en cada edición, sobre todo en su apartado juvenil e infantil.

«Tenemos que hacer un esfuerzo para que se lea cada día más», insistió también en esta línea el viceconsejero de Cultura del Gobierno regional, Aurelio González.

Por su lado, el responsable del área de Cultura del Cabildo, Carlos Ruiz, recordó que la institución insular está intentando ganar aliados para el Pacto por la Lectura y está apoyando la celebración de ferias libreras por los municipios grancanarios.

La apertura de la feria del libro se llevó a cabo en la carpa principal denominada Antonio Lozano en recuerdo del escritor y humanista fallecido el pasado mes de febrero. «Es un honor estar en la carpa de Antonio Lozano», subrayó su colega y amigo Santiago Gil, quien ayer presentó en ese mismo espacio su última novela, El gran amor de Galdós, dedicado a un gran autor al que, en su opinión, los grancanarios deberían tener más presente.

El autor grancanario entiende que «escribir es un auto de fe» porque nunca se sabe si las palabras que quedan plasmadas en un papel llegarán a alguna parte. Por eso, agradeció la mediación de libreros y editores para hacer llegar la literatura a su destinatario final. «Para que la escritura exista debe haber lectores», recalcó Gil.

Por lo pronto, lo que habrá en la feria serán muchas firmas que, de forma simultánea y en cuatro carpas, intentarán atrapar la atención de la gente que pase por el parque.