La Escuela de Verseadores de Gran Canaria espera su puesta de largo

01/04/2020

La Escuela de Verseadores de Gran Canaria aguarda a que concluya el confinamiento motivado por la crisis sanitaria del Covid-19 para ser presentada en sociedad (inicialmente iba a ser presentada en abril, en el marco de la 21ª edición del Memorial Díaz Cutillas, que se celebraba en Valleseco, cuyas actividades fueron suspendidas).

Su principal valedor, el repentista y profesor de Filología Hispánica de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, Yeray Rodríguez, señala que es importante que en el resto de Canarias se impulsen escuelas análogas que enseñen y difundan esta expresión poética y musical, declarada hace tres años por la Unesco Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

Desde hace más de cinco años la Consejería de Cultura del Cabildo de Gran Canaria, a través de la Fundación Canaria Nanino Díaz Cutillas y la Biblioteca Insular, viene desarrollando una intensa línea de colaboración con la Asociación de Verseadores Canarios Ochosílabas, constituida en 2014. Ahora, la Escuela de Verseadores de Gran Canaria alcanza a más de 1.000 estudiantes de quinto y sexto de Primaria de quince de los veintiún municipios que integran Gran Canaria y cuenta igualmente con el apoyo de la ULPGC y la Academia Canaria de la Lengua.

«Precisamente con esta nueva escuela se trata de otorgarle mayor entidad, contenido y profundidad al proyecto de los talleres de creatividad verbal que llevamos desarrollando desde 2018 auspiciados por el Cabildo de Gran Canaria. Esta iniciativa, que se desarrolla en horario docente, se complementa con talleres de tarde que se celebran en los municipios de Valsequillo y Moya. Todos los participantes en dichos talleres, los que son en horario lectivo y los que no, constituyen la Escuela de Verseadores de Gran Canaria, que aspira a tener réplica en cada una de las Islas», comenta Rodríguez, quien añade que es importante destacar dos cuestiones en el actual contexto: «que hemos conseguido en los últimos años que no se entienda esta tradición fuera del ámbito folclórico al que pertenece, y que cada vez sean más las verseadoras que estén feminizando una vocación hasta ahora eminentemente masculina. Son, especialmente la última, grandes noticias».

Los dos verseadores Expedito Suárez y José María Dávila son los monitores que actualmente desarrollan un trabajo quincenal en 28 centros de primaria de la isla de Gran Canaria, además de impartir clases en los talleres de Moya y Valsequillo, respectivamente. «Los talleres en los centros son un complemento docente fácilmente vinculable a las competencias de distintas materias como Lengua y Literatura o Música. Los estudiantes reciben al monitor, siempre con su correspondiente docente presente, y con un método esencialmente lúdico cantan, memorizan y crean versos de la tradición», advierte el verseador y repentista canario de 42 años.