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El narrador canario Antonio López participa en el festival de Agüimes. C7
Antonio López: «Hemos ganado herramientas para escuchar historias, pero lo hacemos solos»

Antonio López: «Hemos ganado herramientas para escuchar historias, pero lo hacemos solos»

El narrador canario participa en el Festival de Narración Oral de Agüimes con su sesión titulada 'Cuentos de la vida misma'

Francesc Zanetti

Las Palmas de Gran Canaria

Lunes, 26 de febrero 2024, 01:00

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La historia del vínculo del narrador grancanario Antonio López con el Festival de Narración Oral Cuenta con Agüimes es, como menos, singular. En su primera edición, hace ya más de 30 años, acudió como espectador a una sesión de cuentos protagonizada por el colombiano Jairo Aníbal Niño. Fue cuando se quedó maravillado por el poder eruptivo de las palabras y decide entonces cambiar de rumbo y aprender ese oficio, que ejerce desde entonces. También es curioso que aquella decisión lo haya vinculado en sucesivas ocasiones a este evento, que el día 27 de febrero inicia su 33º edición con la participación de los gallegos Quico Cadaval y Paula Carballeira, la colombiana Carolina Rueda y el valenciano Félix Albo.

A López le gusta recordar lo que se dijo aquel entonces: «Antonio, se puede ser un montón de cosas en la vida, pero si no aprendes a hacer lo que hacen los narradores con las palabras, nada tiene sentido».

El día 29, a las 18.00 horas, en la Casa de la Cultura del Cruce de Arinaga, ofrece para público familiar su sesión titulada 'Cuentos de la vida misma', que repetirá en alguna otra de las actividades previstas hasta el día 3 de marzo en el programa orientado por la organización tanto para público adulto como para el alumnado en los centros educativos.

«Hay un poco de todo. Cuentos de la tradición oral, literarios, y de propia autoría. 'Cuentos de la vida misma' es una combinación de narraciones que giran alrededor de las reglas matemáticas del azar, de la teoría del caos, y del efecto mariposa. Pequeños acontecimientos cotidianos que activan los personajes pueden acarrear consecuencias desmedidas para el resto del universo. Ese es el concepto común en la selección del repertorio», explica López.

Hijo del festival

«Al Festival de Agüimes lo considero mi propia casa. Como narrador soy hijo de este festival», avanza el cuentista canario que destaca la «notable importancia que proyecta tanto en los países hispanos como los francófonos, donde conocen su existencia y dimensión. Fue el primero que se organizó en España y, por lo tanto, es el más veterano en su género de cuantos tienen lugar en el país. Asistí como espectador a la primera edición y quedé maravillado del ambiente que se construía en las salas entre el narrador y el público, aparentemente con tan pocas herramientas. Aproveché ese año la formación que se ofertaba, y al año siguiente estaba en la programación como narrador local. A partir de entonces fui creciendo profesionalmente con él, y llevo contando exactamente los mismos años que tiene el festival», agrega.

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Aunque ha contado en eventos nacionales e internacionales, su público habitual es el canario y es en Canarias donde desarrolla la mayor parte de su actividad profesional. Sus intereses temáticos le influyen a la hora de articular sus historias y en su estilo como narrador, pero también el público, al que López otorga una importancia capital. «También han influido en mi forma de contar los intereses temáticos del público que escucha. Tengo la convicción de que el público que me escucha dictamina y marca lo que le gusta a través del aplauso. Entiendo que también deciden con su respuesta qué cuentos y temas se quedan en el repertorio».

El narrador canario Antonio López.
El narrador canario Antonio López. C7

Para Antonio López la narración oral es también una gran herramienta para la educación y el fomento de la lectura, especialmente en niños y niñas y adolescentes. De ello es conocedor el narrador, que desde hace 23 años participa en la ciudad de Arucas en un proyecto con mayores que cuentan denominado Labrantes de la Palabra. «Se trata de un proyecto de la biblioteca municipal. Para la biblioteca, un abuelo o una abuela que cuenta su memoria es un libro abierto, y debe estar en el centro para compartirlos. Conozco de cerca el compromiso y el empeño con que educadores y bibliotecarios abordan esta responsabilidad, muchas veces sin las herramientas necesarias. Pero soy optimista. Avanzamos. Despacio, pero avanzamos a contracorriente de los tiempos y de los usos y costumbres».

Una herramienta fundamental

López cree que el cuento es inherente al ser humano y esencial para su desarrollo. «Contamos desde hace 80.000 años cuando empezamos a sentarnos en torno al fuego. Sigue siendo una necesidad inherente al ser humano. La palabra es la herramienta de comunicación más importante, la más antigua, tan ligada incluso a la evolución de nuestro pensamiento y la atención a nuestras emociones. A lo largo de la historia de la humanidad, todos los pueblos de cualquier lugar y cultura han sentido la necesidad de escuchar historias. También llegó el teatro para contar historias. Llegó la escritura, y también la usamos para contar historias. Llegó la radio y el cine, y la televisión, y ahora las redes y las nuevas tecnologías. Todas ofreciendo la posibilidad de escuchar historias. Creo que hemos ganado muchas herramientas para escuchar historias, pero cada vez las escuchamos más en soledad», sentencia.

Un arte vital

Antonio López posee un universo personal poderoso y firme como sus raíces, con una voz y un acento propio, que cautiva a grandes y pequeños cuando afronta cualquiera de sus sesiones. Dice que es una mezcla del carácter de su padre, que era de Cazadores, de pausa y mucho silencio, y de mucho pensar antes de hablar, y de su madre natural de la costa, la alegría de la huerta. En la actualidad los cuentos que viven con López son en su mayoría de su propia autoría, pero le encanta la tradición oral rescatada de los mayores de los entornos rurales. «No podría desligar la narración de lo que soy. He crecido y madurado a través de este oficio y arte, y sin ella no sería quien soy».

Siendo la narración oral una disciplina que va creciendo con los años, opina que esta manifestación está en un buen momento, en el que hay más narradores, se publican más cuentos que nunca y siguen apareciendo encuentros y festivales nuevos.

«Y creo que va a continuar siendo así por mucho tiempo. Además, estoy ilusionado porque presiento que los narradores que pertenecen al movimiento moderno de narración han llegado a un momento de madurez en el que empiezan a tener la necesidad de razonar qué ha ocurrido en los últimos veinte años y eso es bueno a la hora de teorizar. Soy bastante optimista», concluye López.

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