Ilustración de Arturo Garrido para 'retrao del artista adolescente' / Páginas de Espuma

El Joyce «vivísimo, divertido y muy legible» anterior al 'Ulises'

Diego Garrido traduce al español anota todos los textos breves del genio irlandés que reúne en un solo volumen

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCI Madrid

«El mayor error que cometemos con Joyce es empezar a leerlo con el 'Ulises', que abandonamos en el tercer capítulo. Hay que empezar con 'Dublineses' y avanzar con 'Retrato del artista adolescente». Lo aconseja Diego Garrido Madrid (1997), quien con solo 25 años firma una de las grandes aventuras literarias en torno a James Joyce (1882-1941). En vísperas del centenario de la publicación de 'Ulises' ofrece al lector 'Cuentos y prosas breves' (Páginas de Espuma). Es la novedosa versión en español de todos los textos breves del genio irlandés, quien con 25 años publicó 'Los muertos', «que le convirtió ya en un auto excepcional».

El precoz Garrido reúne, traduce y anota por primera vez en español todos sus textos breves comprimiendo cuarenta años de escritura y evolución del universo joyceano. Incluye una nueva traducción de 'Dublineses'; la recopilación de sus cuarenta prosas juveniles, las 'Epifanías'; su primer intento autobiográfico, el 'Retrato del artista'; el cuento-carta de amor que es 'Giacomo Joyce', y las fábulas del 'Finn's Hotel', una escritura libérrima que anticipa la obra más difícil de Joyce, el ilegible 'Finnegans Wake'.

«Hay escritores que avanzan en espiral, como Joyce, Proust o Pla, a quienes adoro, y su obra acaba por parecer un solo libro gigante», plantea Garrido, que ha dedicado dos años a este proyecto para concentrar alguna de las obras «más impresionantes, originales, complejas y admiradas del siglo XX». Y es que, según Garrido, la importancia de Joyce «no se limita a sus grandes novelas», sino que «se extiende a su narrativa breve, con la que comparten lenguaje y universo».

«La biografía de Joyce me impresionó más que su obra» reconoce Garrido, que siente «más simpatía por su imperfección como persona y por su vida desastrosa que por su obra, como le pasaba a Borges y me pasa a mi y con Cervantes respecto a Quevedo», explica.

El volumen se complementa con introducciones a cada uno de sus apartados, fotografías, notas al texto e ilustraciones realizadas para esta edición por el hermano del traductor y con un anexo compuesto por tres cuadernos de Joyce, dos cuentos infantiles, fragmentos y borradores y el 'Diario de Dublín de Stanislaus Joyce'.

Es un caleidoscopio 'joyceno' que muestra con su múltiples formas y colores «el talento de uno de los escritores más influyentes de la literatura universal». Un James Joyce que Garrido compara con Cervantes por su humor, «aunque el autor de 'El Quijote' ha sido demasiadas veces asociado a los refranes o los diccionarios, lo mismo que le ha ocurrido a Joyce con su fama de ilegible».

«Quien lea hoy a Joyce sentirá que está leyendo su propios sentimientos, que lo que siente lo sintió ante él y lo supo expresar», resume Garrido. Lamenta que «se haya enfocado mal su talento, porque se ha tendido a decir que los méritos de Joyce eran la dificultad y la ilegibilidad, lo que no es ninguna virtud. El valor que tiene son los momentos en que uno le comprende, que son muchos. Además, en este libro el lector se va a reír bastante y sentirá que un escritor muerto puede estar más vivo que mucha gente viva que conozca», concluye.

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