Jonathan Tetelman, a la izquierda, en un momento de la grabación con la OFGC, dirigida por Karel Mark Chichon (a la derecha). / C7

Jonathan Tetelman: «No me guío por la ambición, no todas las oportunidades son las mejores»

El tenor norteamericano ha grabado un disco para Deutsche Grammophon con la Ofgc, junto a la que este jueves y viernes se estrena en el Auditorio Alfredo Kraus

VICTORIANO S. ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

El tenor norteamericano nacido en Chile Jonathan Tetelman tiene claro que para alcanzar el estrellato que ya toca con la yema de los dedos y disfrutar de una carrera longeva sobre los escenarios tiene que medir muy bien los tiempos y elegir con mucho tiento los roles a estrenar sobre los escenarios.

«Todas las oportunidades no son las mejores oportunidades. Es muy fácil dejarse llevar por la ambición y no por la cabeza. Yo me guío por la cabeza, estudio muy bien cuál es el momento de estrenar un nuevo rol, cuándo y dónde. Me han ofrecido 'Fidelio', 'Lohengrin'... y otros papeles y mi respuesta es que no. Aún no es el momento. Cuento con un equipo que me protege y me ayuda. Me puedo equivocar, por supuesto, pero la equivocación no será muy grave», explica el tenor que este jueves y viernes, a partir de las 20.00 horas, se estrena en el Auditorio Alfredo Kraus, dentro de la temporada de abono de la Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC).

Su puesta de largo ante el público grancanario se realiza con el británico Karel Mark Chichon, director titular y artístico de la OFGC, sobre el atril para presentar una selección arias de Bizet, Cilea, Puccini, Mascagni, Zandonai y Verdi y las oberturas de 'La forza del destino' de Verdi y 'Guillermo Tell' de Rossini, junto con y diversas páginas de 'Manon Lescaut' de Puccini, 'Thaïs' de Massenet y 'La Arlesiana' de Bizet.

Algunas de estas piezas integrarán el disco que Tetelman ha grabado para la división internacional del legendario sello Deutsche Grammophon hasta este martes con la OFGC, también con Karel Mark Chichon en el atril y con una colaboración especial de la mezzo Elina Garanca, esposa del director anglosajón.

«El proyecto de grabar con Deutsche Grammophon nace tras cantar 'Francesca' en el Deutsche Oper de Berlín. Al día siguiente de la actuación, me llamaron y me dijeron que me querían contratar. Todo fue muy rápido. El concepto del disco es romántico, con una selección de piezas para mostrar mi versatilidad. La OFGC entra en el proyecto porque hice una minigira con Karel cantando 'Carmen'. Nos llevamos muy bien y como no contaba con orquesta ni director definido para el álbum surgió la posibilidad. Todo se confirmó finalmente muy rápido», rememora el tenor.

Chichon reconoce que desde en esa minigira con 'Carmen' surgió una conexión especial entre ambos y una confianza mutua. «La confianza entre los artistas es lo más importante. Si hay confianza, hay música. Tenemos que ir como un equipo y la sintonía entre nosotros, con mi mujer y con la orquesta ha existido en todo momento. Ha sido como si fuéramos una familia. Las sesiones de grabación han sido intensas, sobre todo para él, pero ha existido un gran ambiente de colaboración muy humano. Eso es algo que caracteriza a esta orquesta y quiero subrayarlo. Se suele hablar siempre de sus problemas internos, pero la OFGC tiene una gran calidad humana sobre el escenario», defiende.

El director titular y artístico de la formación grancanaria explica que cuando Tetelman le habló de la propuesta del mítico sello germano, él le dijo que ya habían grabado un álbum con el mismo. «La orquesta venía de grabar un disco con este sello que fue muy bien. Es verdad que este es más ambicioso y lo que demuestra es que podemos atraer no solo al sello más importante del mundo, sino a los mejores cantantes del mundo. Las dos cosas van juntas. La calidad de los solistas que vengan determina el estatus de la orquesta a nivel internacional y marca mi proyecto artístico», señala Chichon, que resalta que esta grabación ha sido un hecho gracias a la implicación directa del gerente de la OFGC, Manolo Benítez, y del presidente del Cabildo y de la Fundación OFGC, Antonio Morales.

Jonathan Tetelman destaca que el trabajo con la OFGC ha sido duro, porque todas las grabaciones lo son. «Una grabación no perdona. En una actuación, pasa cualquier pequeña cosa y se sigue. Aquí, no. Se vuelve a ese mismo momento y se repite una y otra vez hasta que sale. Para la voz humana es complicado, porque tiene un límite. La responsabilidad además es muy grande, porque la grabación queda para siempre», confiesa. Eso sí, resalta que estos días en las sesiones desarrolladas en el Alfredo Kraus ha vivido «una experiencia colectiva estupenda, en la que hemos aprendido mucho todos juntos». «Hubo momentos en los que todo estuvo en su sitio y salió genial y lo celebrábamos juntos. Ha sido muy enriquecedor y algo muy especial», añade.

Tras un proceso de diez años cambió el rol de barítono por el de tenor

Jonathan Tetelman está considerado como uno de los jóvenes tenores con mayor proyección internacional del momento. Pero en sus comienzos fue barítono. «El cambio me llevó diez años. Nunca fui un barítono convencido, sino un tenor dormido. Esperé a terminar mis estudios, con unos 25 años, para encontrar a alguien que me enseñara la parte central y los agudos de mi voz. Me gustaba ser barítono porque suele ser la figura central de las óperas, mientras que el tenor es más como un pegamento. Fue un periodo muy largo para encontrarme como tenor y para lograr explotar todas las posibilidades de mi voz», confiesa en la sede de la OFGC.

Tetelman se estrenó en España con una producción de 'Tosca' en el Liceu. Hacerlo en la tierra natal del legendario Alfredo Kraus no le asusta. «Fue uno de los mejores del siglo XX. Tuvo la capacidad de cantar hasta su muerte y de abarcar un repertorio pequeño de una forma extraordinaria. Para mi suerte, ya no está y no me pueden comparar», dice entre risas y con ironía.

Chichon apunta que la realidad de los cantantes líricos contemporáneos es compleja. «Lo que se mide es lo mismo, la voz, pero el aura y todo ha cambiado con respecto a los cantantes de antes. Cualquier cosa que hagas en cualquier lugar lo graban y esa misma noche está en Youtube. Eso implica cantar con una gran perfección todas las noches. Ni Kraus ni nadie lo puede ser todas las noches, porque es imposible, somos humanos. Esto genera una presión extra y que cada vez se tomen menos riesgos», afirma.