Karel Mark Chichon dirige un concierto de la OFGC. / cober

El informe de investigación externo tampoco ve acoso laboral de Chichon hacia el exgerente

Concluye lo mismo que con las denuncias de Isabel Turienzo, hoy exjefa de producción, y el clarinetista tutti Miguel Ángel Vélez

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

El informe de investigación externo encargado por la Fundación Orquesta Filarmónica de Gran Canaria (OFGC) para esclarecer si existió acoso laboral por parte del director británico Karel Mark Chichon hacia el hoy exgerente de la entidad, Christian Roig Puig, concluye que no se dieron esas circunstancias en el seno de esta entidad dependiente del Cabildo.

Las investigaciones del despacho Écija también tumbó las denuncias por acoso laboral contra Chichon de la hoy exjefa de producción de la OFGC, Isabel Turienzo, y del clarinetista tutti, Miguel Ángel Vélez, como ha informado este periódico con anterioridad.

El área laboral de Écija, tras una investigación de «104 días» tal y como figura en el informe al que ha tenido acceso este periódico, concluye que «los hitos de la denuncia» interna presentada en su momento por Roig «no cumplen los requisitos para revestir de la condición de acoso laboral». Advierte, eso sí, que «la instrucción no es concluyente» porque solo se ha podido comprobar «que el Denunciante (Karel Mark Chichon) remitió una comunicación poniendo en conocimiento de la consejera Presidenta de la Fundación (en aquel momento, Guacimara Medina) un hecho efectivamente ocurrido, solicitando que adoptase las medidas que procediesen frente al Denunciante (Roig)».

Añade el informe que «esta comunicación aislada podría haberse realizado con el objetivo de asegurar el cumplimiento del objeto del contrato del Denunciado, dado que, como ha explicado un testigo», el objeto de su queja «causó un profundo malestar entre los músicos que podría perjudicar los resultados de la orquesta. De conformidad con la jurisprudencia, no constituyen acoso las conductas que no constituyan comportamientos violentos, como las amonestaciones por no realizar bien un trabajo cuando no contengan descalificaciones improcedentes. No se aprecia una intención de producir miedo, terror, desprecio o desánimo en el Denunciante, máximo cuando este ni siquiera estaba en copia en la comunicación», explica Écija.

En su declaración durante la investigación, Chichon indica que solicitó «protección a la Consejera Presidenta tras conocer que el Denunciante había realizado declaraciones frente al comité de empresa indicando que el contrato del Denunciado era inválido y que contaba con facultades excesivas, con el objetivo de generar una campaña que llevase a su destitución».

Además de la existencia de este correo electrónico, Roig sustentó su denuncia interna por acoso laboral contra Chichon en sus «contactos con medios de comunicación con quien el Denunciado ostenta una relación personal (Beckmesser y CANARIAS7) para orquestar una campaña pública en contra del Denunciante, sirviendo de instigador y de principal fuente de información».

En su declaración ante los abogados de Écija, Chichon, dice el informe, lo «niega de forma radical». «Alega que no mantiene un contacto personal ni con Beckmesser ni con CANARIAS7, sino que las relaciones con ambos medios en el pasado se han debido a la realización de entrevistas profesionales como director. Asimismo, se indica que en el pasado se ha realizado entrevistas con otros medios, sin que exista ninguna relación especial de amistad con los mencionados por el Denunciante».

A preguntas del área laboral de Écija, el director titular y artístico de la OFGC afirma también «no conocer» las fuentes de ambos medios y responde también que nunca ha «escrito o mantenido alguna conversación con los medios mencionados por el Denunciante».

Roig denunció también que Chichon había «emitido comentarios negativos» hacia su persona «delante de los miembros de la orquesta». El director afirma, según el informe, que «su forma de trabajar implica hablar a la cara los problemas o conflictos que pueda tener con una persona». Y va más lejos el informe: «Se realizan una serie de alegaciones sobre que fue el Denunciante quien en realidad realizó comentarios negativos del Denunciado», hecho que Écija no valora porque no es el objeto de su investigación.

El último hecho de la denuncia interna de Roig es la «falta de comunicación con el denunciante entre el 1 y el 14 de septiembre de 2020». El británico lo niega y dice que «en este periodo no estaba en Las Palmas, por lo que no pudo 'hacerle el vacío' al Denunciante en esa fecha».

Christian Roig Puig, exgerente de la OFGC. / c7

Roig no respondió a los investigadores de Écija y su juicio está fijado para marzo

El informe de investigación de Écija aclara que cuando se llevó a cabo Christian Roig ya no era gerente de la Fundación Orquesta Filarmónica de Gran Canaria.

Apunta también que se intentó contactar con él por teléfono, pero el mismo no dio tono. Se intentó con un correo electrónico pero sin lograr notificación de entrega, por lo que le remitieron un burofax primero a su domicilio y después un segundo al despacho de abogados que preparó su demanda. Constó como entregado, pero «transcurrido el plazo de tres días hábiles sin haber recibido respuesta, Écija continúa la investigación» sin su colaboración.

Para marzo de 2022 está fijado el juicio por la denuncia por acoso laboral de Roig contra Chichon y la Fundación OFGC, tras varios aplazamientos y tras ampliarla el exgerente para incluir a Antonio Morales, presidente del Cabildo, tras la renuncia de Guacimara Medina como presidenta de la Fundación OFGC, cargo que ostenta ahora el político natural de Agüimes.

Tras su declaración a los abogados de Écija, Chichon aporta dos testigos. Uno no se presentó finalmente a la cita establecida y el otro dijo, según el informe, que «la mayoría de los trabajadores apoyaban la labor» del director británico, pero el «comité de empresa no seguía esa tendencia».

Además, dijo que Roig «causó mucho malestar cuando» se presentó a una reunión de los músicos y Chichon «sin ser invitado». Dice el informe que este testigo apuntó que quedó «impresionado positivamente» porque el director titular y artístico de la OFGC «mantuviese el nivel profesional en todos los ensayos posteriores y no mencionase lo ocurrido» y que su trabajo consiste en «exigir, y de hecho el convenio le autoriza a pedir pruebas de calidad a los músicos».