Imagen de uno de los conocidas como moáis dañado por el fuego. / AFP

Las llamas calcinan decenas de moái en Isla de Pascua y arrasan un centenar de hectáreas

Los bomberos se ven incapaces de extinguir el fuego desatado el martes pasado con la quema de pastos y que afecta al parque natural de Rapa Nui

Miguel Lorenci
MIGUEL LORENCI Madrid

Las llamas han calcinado un número indeterminado de moái, las enormes y míticas estatuas antropomórficas de piedra de la isla de Pascua, en el Océano Pacifico. El incendio desatado el pasado lunes en la remota isla ha arrasado ya más de cien hectáreas de la isla, territorio chileno situado a 3.500 kilómetros al oeste del continente americano, según confirmaron medios como el diario 'El Mercurio'.

La isla acoge el Parque Nacional Rapa Nui (PNRN), una área natural salvaje y protegida que concentra el patrimonio y legado de la cultura Rapa Nui. Se calcula que dentro del parque hay unas 900 estatuas y más de 300 plataformas ceremoniales

El fuego se desató el lunes pasado con la quema intencionada de nueve hectáreas de pastos, pero la fuerza el viento hizo que las llamas se expandieran rápidamente y sin control. «Lamentamos este grave incendio en Rapa Nui, en el volcán Rano Raraku, con afectación al sitio declarado Patrimonio Mundial. Hace solo dos días, el fuego arrasó más de cien hectáreas en la isla», confirmó en Twitter Carolina Pérez Dattari, subsecretaria del Patrimonio Cultural del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

Destacó la labor de los habitantes de la isla y de diversas organizaciones que evitaron que el lado exterior de la cantera se quemara por completo. Mostró además su solidaridad con el alcalde isleño, Pedro Edmunds, quien confirmó en diversos medios locales que el daño causado por el fuego «es irrecuperable». Coincidió con la delegada presidencial provincial de la isla, Juliette Hotus para quien lo que se está viviendo en Rano Raraku «es una tragedia sin precedentes para nuestro patrimonio material y natural», según lamentó en declaraciones recogidas también por 'El Mercurio'.

Incapacidad de extinción

Los servicios de bomberos reconocían su incapacidad para contener a tiempo las llamas por la falta de efectivos, según lamentaron las autoridades chilenas en un comunicado que daba cuenta de la destrucción de decenas de las históricas y legendarias estatuas.

La llamas avanzaron durante horas ante la «incapacidad de su control por falta de efectivos de la brigada», lamentó Marcos Añigual, comandante del Cuerpo de Bomberos de Isla de Pascua al diario chileno 'La Tercera'.

Con todo, aún no se ha calibrado el alcance total de los daños, a pesar de que varios equipos de protección patrimonial se desplazaron a la isla para evaluarlos. Sí se informó de que el cráter del volcán Rano Raraku, donde se encuentra la cantera con la que se fabricaban los moái y que alberga 400 de ellos, fue uno de los enclaves más afectados por las llamas.

El siniestro se desató tres meses después de la reapertura de la exótica y remota isla al turismo, su principal fuente de ingresos, y después de pasar dos años completamente cerrada al exterior por la pandemia.

El presidente chileno, Gabriel Boric, destacó el pasado 26 de septiembre que la reactivación del turismo era «fundamental» para la recuperación económica de la isla y lamentó que aún no se hubieran recuperado los niveles previos a los confinamientos del 2020, ya que en agosto de este año solo 230 personas visitaron el enclave. «Rapa Nui es uno de los destinos turísticos más importantes a nivel mundial», destacó el mandatario chileno.