El Guggenheim se pone femenino y plural

Y desde el 21 de octubre al 27 de febrero el museo Guggenheim Bilbao se pone femenino y plural. Porque seguro que les suenan los nombres de grandes maestros del arte abstracto como Pollock, Mondrian o Kandinsky, pero junto a ellos mujeres de todo el mundo también cultivaron este arte pero por ser mujeres sus nombres no son tan conocidos.Ahora el museo Guggenheim, con la muestra Mujeres de la abstracción, patrocinada por la fundación BBVA, quiere hacer visibles a las artistas y creadoras que fueron invisibles o quedaron relegadas a un segundo plano. La muestra, con más de 400 obras y más de 100 artistas, viaja a lo largo del siglo XX hasta aproximadamente la década de 1980, con alguna incursión en el siglo XIX. Para muchos la primera artista abstracta de la historia es Hilma af Klint, pero la muestra va más allá, y pone el primer foco en el trabajo de Georgiana Houghton.  De haber sido conocida y difundida, se habría adelantado a Kandinsky y sus teorías del arte abstracto de 1910.Y a partir de ella todo un listado de nombres de mujer, que en la muestra desempeñan, por derecho propio, el papel de autoras y co-creadoras de la modernidad y su legado pero que permanecieron invisibles por diferentes razones. Algunas, como Sonia Delaunay-Terk, adoptaron una posición no marcada por el género, mientras otras, como Judy Chicago propugnaron un arte femenino. Pero bastaba una crítica sobre su rol de mujer para acabar con su carrera como explica Lekha Hileman, comisaria de la exposición.El dinamismo de la escena parisina de la década de 1950 queda subrayado mediante ejemplos de combinaciones estilísticas sorprendentes, con obras de la libanesa Saloua Raouda Choucair, la cubano-estadounidense Carmen Herrera o la turca Fahrelnissa Zeid. La exposición también explora la modernidad de Latinoamérica, Oriente Medio y Asia, además de la de las artistas afroamericanas. También el papel de los textiles en la historia de la abstracción. A la sombra de los hombres, las mujeres se encontraron reducidas a pupilas, discípulas, ayudantes, esposas, amantes. Por eso, el gran hito de esta muestra en el Guggenheim Bilbao es haberles devuelto el lugar que les corresponde.- Redacción-   

ATLAS ESPAÑA