La filóloga y escritora grancanaria Isolda Nebot. / C7

«Es un error pensar que para leer a Galdós hay que tener un gran bagaje cultural»

Isolda Nebot presenta hoy en la Casa-Museo del escritor grancanario un volumen sobre los textos que publicó en el periódico 'El Ómnibus'

ÁNGELA DI CARLO Las Palmas de Gran Canaria

Isolda Nebot presenta hoy en la Casa-Museo Pérez Galdós el libro 'Benito Pérez Galdos. Textos iniciales', con una recopilación de los textos galdosianos publicados en el periódico insular 'El Ómnibus' entre 1862 y 1866. «Lo más sorprendente de todos los textos es que es Galdós puro y sin artificios. A veces se piensa que para leer a Galdós hay que tener un gran bagaje cultural y ese es un gravísimo error. A Galdós uno puede acercarse independientemente de su bagaje y estos textos son ideales para acercarlos a los jóvenes», explica la licenciada en Filología Hispánica.

Considera que estos textos son perfectos para ese primer acercamiento desde la escolástica y no a través de 'Marianela' o el 'Trafalgar' adaptado. «Esa realidad está muy lejana de la juventud de hoy y sin embargo estos textos tienen humor o ciencia ficción y es llevable al aula», detalla.

«El valor que tienen es que está todo Galdós en potencia, porque se aprecia su capacidad descriptiva, el primer Galdós de ciencia ficción, el humor galdosiano, su espíritu regeneracionista y ese querer hacer un ejercicio de ciudadanía consciente y responsable, tanto del entorno como del momento político», explica Nebot.

Por eso, una de las intenciones al publicar este libro es acercar a Galdós al gran público y especialmente a la gente joven y no solo al especialista, porque a este tipo de ediciones se suelen acercar los estudiantes de Galdós, para, por ejemplo, hacer una tesis. «La recuperación de los textos es el valor en sí, porque la gente joven tiene la idea de que Galdós es aburrido y está pasado de moda, y estos textos son de una actualidad y de una vanguardia increíble, parece que están escritos ayer», asegura.

«En Galdós es importante la universalidad y su atemporalidad. Da igual cuándo lo leas, que es pura vanguardia», explica al tiempo que detalla que en los textos habla de los políticos y de los presupuestos y se nota que no ha cambiado nada desde entonces. «Se le notaba ya su querencia por las leyes, se veía que era letrado y lo culto que era», añade.