El escritor, dramaturgo y director Julio Salvatierra. / C7

«Entiendo el teatro como un espacio de encuentro para contar historias que emocionen»

El dramaturgo y director es el autor de 'Patriotas', que Unahoramenos estrena en septiembre dentro del Laboratorio Galdós Internacional

FRANCESC ZANETTI Las Palmas de Gran Canaria

El escritor, dramaturgo y director de escena granadino Julio Salvatierra es autor del texto 'Patriotas', segunda producción escénica que será estrenada el próximo mes de septiembre en el Teatro Pérez Galdós, en el marco del proyecto de experimentación Laboratorio Galdós Internacional que coproducen Unahoramenos y la Fundación Auditorio y Teatro de Las Palmas de Gran Canaria.

Salvatierra, que el pasado año abandonó la productora teatral y cinematográfica fundada hace veinte años, Meridional Teatro, plantea en 'Patriotas' el auge y ascensión de los populismos, indagando en los mecanismos individuales que los propician.

Salvatierra, que ha articulado su éxito como director entre España, Portugal, Italia y América Latina, acaba de concluir su libro 'Doce cuentos inesperados y una historia de amor' y trabaja en su próximo texto teatral aún sin título, una obra de resonancias macbetianas que reflexiona sobre las nefastas consecuencias que viene propiciando la crisis del estado de bienestar.

Imparte un taller

El director, que cuenta con más de 35 textos estrenados en veinte países distintos entre obras originales y adaptaciones, algunas traducidas al francés, portugués, gallego y euskera, participa activamente en la nueva edición de 2022 del laboratorio, ya que del 18 al 22 de julio, imparte en el Teatro Pérez Galdós un taller de dramaturgia.

A finales del pasado año Unahoramenos propone a Salvatierra responsabilizarse del texto de esta segunda producción del Laboratorio Galdós Internacional que dirigirá el canario Mario Vega.

«Hemos fraguado unos puntos de partida entre ambos para poder trabajar el material de 'Patriotas', que escribí entre enero y junio de este año buscando una variación en la longitud y la densidad del texto con el objetivo de crear un ritmo ágil y dinámico. El tema entronca directamente con los intereses que han venido consolidando mi dramaturgia en todos estos años con obras como 'Iberian gangsters', 'Se vende' o 'Transición', que tienen mucho que ver con la corrupción política y la dimensión del individuo frente a la sociedad. Entiendo el teatro como un espacio en el que nos reunimos para contar historias dotadas de interés humano, que emocionen y nos obliguen a reflexionar».

Profundizar

«Me gusta mucho indagar en la teatralidad de la narración y pretender siempre lo imposible, como llegar al gran público con espectáculos comprometidos o intentar mezclar la levedad con la profundidad, como decía el maestro Calvino. Hablar en abstracto de política sin descender al reino de los hombres y mujeres me parece frívolo. A todos nos interesa el auge de los populismos y nos preocupa la crispación creciente de la sociedad actual, la pérdida de los pactos sociales de mínimos alcanzados en el siglo XX y las amenazas que se tejen silenciosamente alrededor de la democracia», señala Salvatierra.

«La clase política no procede de Marte. Está conformada por nuestros hermanos o vecinos, y de política se puede siempre hablar tanto en una peluquería como en la barra de un bar o en un polideportivo. La posición política en muchas ocasiones está determinada por las circunstancias y experiencias que nos han ido configurando como individuos en nuestro día a día», dice.

Captar público

A través de la perspectiva generacional y la experiencia cotidiana de las dos mujeres que protagonizan el montaje Julio Salvatierra construye una dramaturgia necesaria, inteligente y sólida. « No podemos tirar la toalla con el gran público. Hay que cautivarlo con los grandes temas de hoy. Los creadores somos parte de la sociedad y tenemos que comprometernos con transformarla encontrando vías híbridas que enganchen, que puedan hacer reír y llorar, pero que planteen los problemas que todos tenemos pendientes encima de la mesa. No deberíamos olvidarnos de las dramaturgias norteamericana de los años 50 y 60 que escribían desde lo humano», recuerda el director de escena. 'Patriotas' cuenta con ese ingrediente -la humanidad-, pero también con el humor, el misterio y cierta modulación proveniente del thriller y de la novela negra», añade el autor, que ha manejado distintos ensayos políticos, entre ellos, 'En defensa de España: razones para el patriotismo español', escrito por Santiago Abascal y Gustavo Bueno, para levantar este artefacto teatral de ficción que habla de «la gasa que nos envuelve a todos y que nos hace ser como somos, aunque no nos demos cuenta, porque hablamos de los mecanismos sociales e individuales, de pensamiento y sentimiento, que llevan a líderes y votantes, a resucitar un discurso agresivo que pone en riesgo los principios democráticos».

«El populismo es una vuelta a la identidad basada en el clan y en la tribu, destruye el pacto social»

Al director, escritor y dramaturgo Julio Salvatierra le inquieta «el auge de la extrema derecha y sus descalificaciones pueriles del oponente político. El populismo es una vuelta a la identidad basada en el clan y en la tribu, una destrucción del pacto social y de la convivencia global que intentamos otorgarnos para convertirla en una de carácter tribal, en la que eres mi amigo si perteneces a mi clan», sostiene el también guionista de cine desde 2008.

Entre los premios recibidos por Julio Salvatierra destacan el 'Ojo Crítico de Teatro', de RNE; el premio Nacional de Teatro en Portugal, así como diversas nominaciones a los premios Max de las Artes Escénicas.

En cine, con la productora en la estuvo implicado hasta el año pasado, realizó varios trabajos multipremiados (nominado a los Goya al mejor corto de Ficción 2012 por 'La Boda'; Biznaga del Plata en el Festival de Málaga por su documental 'Madres 0'15 el minuto') así como su primer largometraje, 'La puerta abierta', protagonizado por Carmen Machi, Terele Pávez y Asier Etxeandía, nominado a dos premios Goya en 2016.