Encuentran una muralla omeya del siglo IX en Toledo  

Ha aparecido en un tramo de la muralla medieval durante unas obras de restauración

J. M. LACUNA TOLEDO

Una muralla omeya del siglo IX ha aparecido oculta tras un tramo de la muralla medieval de Toledo. Es el último hallazgo arqueológico en una ciudad que suele descubrir restos históricos cada vez que se excava en una vivienda o se pica un muro.

En este caso, la muralla omeya, de seis metros de longitud, que lleva aparejada un torreón, se ha encontrado durante las obras de restauración que el Ministerio de Cultura está realizando en un tramo de la muralla medieval a la altura del paseo de Cabestreros.

Los restauradores han conseguido identificarla como omeya porque los sillares no tienen argamasa y también por su colocación: algunos sillares están colocados de forma lateral y otros en horizontal. Tras su descubrimiento, se consolidarán sus elementos para que la muralla islámica quede integrada en la actual fortificación medieval datada entre los siglos X y XI. «Más tarde se instalará una señalética específica que delimitará la nueva muralla para destacar esta joya patrimonial que viene a enriquecer el patrimonio histórico y arqueológico de la ciudad», indicó este martes al respecto la alcaldesa de Toledo, Milagros Tolón.

Aunque se sabía que las murallas de Toledo tienen un origen islámico, ha sido ahora cuando han aparecido vestigios que lo confirman. Su trazado fortificado coincide con el que se mantiene en la actualidad. Cuenta con todos los elementos que aseguraban entonces su defensa como torres, puertas, corachas, puentes y pequeños reductos fortificados de su entorno. El trazado de estas defensas se adecuaba al esquema hispano-musulmán con su alcazaba, medina y arrabales, cada uno de ellos con sus respectivos recintos amurallados.

En su construcción se utilizaron sillares de granito de dimensiones variables procedentes de construcciones anteriores de las épocas romana y visigoda.