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Elisabet Curbelo se consolida en Estados Unidos con nuevas composiciones experimentales

La compositora grancanaria acaba de iniciar su segundo curso como docente en la Universidad de Utah, donde también crea

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO Las Palmas de Gran Canaria

La pianista, compositora y profesora grancanaria Elisabet Curbelo sigue labrando su carrera en Estados Unidos con nuevas piezas musicales, siempre con un carácter experimental y un claro compromiso por la defensa del planeta, incluida una que forma parte de un cortometraje.

Desde Utah, en cuya Universidad ejerce como profesora desde el pasado año, Elisabet Curbelo desgrana sus últimas creaciones musicales que ya han visto la luz. La primera se titula 'Breath' (Respiración)'. «He compuesto una pieza para oboe, narrador y electrónica que se estrenó el 22 de abril de 2021, con motivo del Día de la Tierra. La compuse en colaboración con científicos y una escritora. Son profesores de la Universidad de Utah. El texto fue escrito por Julia Corbett, los datos sobre las emisiones de dióxido de carbono recopilados por John Lin y la interpretación de los datos y realización de sonificaciones fue realizada por Tim Garrett. Luego yo organicé el contenido de todo lo que aprendí de mis colaboradores de forma creativa para realizar la composición para oboe, narrador y electrónica», relata la artista isleña.

Su activismo e implicación en la defensa del planeta y contra el cambio climático se plasmó en más creaciones artísticas en las que ha participado Elisabet Curbelo. «También trabajé en la banda sonora de un corto experimental, 'Aura', creado por las directoras gallegas Sonia y Miriam Albert Sobrino, que también son profesoras de la Universidad de Utah. El corto usa poemas de Rosalía de Castro recitados por la actriz Bárbara Grandío. Con Sonia y Miriam también trabajé poniendo música a numerosos vídeos promocionales que hicimos para el proyecto Artivism for Earth (Artivismo por la tierra) que fue lanzado el pasado 22 de abril, proyecto del que soy codirectora con el violinista danés y también profesor en la Universidad de Utah, Hasse Borup», señala.

Elisabet Curbelo, mientras disfruta de la naturaleza de Utah. / c7

La joven músico isleña acaba de culminar una nueva pieza. «Recientemente he terminado un encargo de la pianista Miki Sawada, una pieza para piano y participación de la audiencia, que va a estrenar en las próximas semanas en su 'tour' por los 50 estados con un piano en una furgoneta. Su proyecto es muy interesante, lleva la música de concierto a lugares donde no tienen acceso a teatros. Mi pieza se llama 'Piano Hot Springs' (Piano de Aguas Termales). Utilizo información y datos científicos sobre las aguas termales en Utah para crear el contenido musical de la pieza. La audiencia participa diciendo de formas diferentes una selección de palabras que en conjunto forman un poema. El propósito de esta obra es entender que el recurso abundante de aguas termales en Utah se está acabando por el calentamiento global, la sequía y la explotación desmesurada de estos recursos», denuncia sin ambages.

En plena creación

Próximamente sumará a esta producción reciente dos nuevas creaciones, en cuya composición se encuentra. «Trabajo en una pieza para electrónica en vivo que interpretaré yo misma con varios tipos de controladores de sonido el próximo mes de noviembre. También trabajo en una pieza para Trompa y electrónica sobre la escultura gigante 'Spiral Jetty' realizada por Robert Smithson y cómo el Gran Lago Salado, donde se encuentra la escultura, ha cambiado a lo largo de los años», apunta desde la ciudad de Utah.

Recuerda que en la primavera de este año se interpretó una de sus piezas en su isla natal. «El pasado 15 de mayo de 2021, el ensamble Lothar Siemens interpretó una obra mía, 'Quantum', en el Auditorio Alfredo Kraus. Fue un concierto organizado por la asociación Promuscan. Me gustaría mucho que me invitaran a colaborar más en las islas, ya sea dando clases magistrales, como encargos de obras, charlas o con proyectos de investigación. Me gustaría compartir lo que he aprendido a lo largo de los años con mi gente y ayudar en todo lo que pueda», asegura.

Esta labor creadora la desarrolla en la misma Universidad de Utah donde ejerce como profesora. El nuevo curso arrancó en la última semana de agosto. «En la escuela de música de la Universidad de Utah, el 75% de las clases son presenciales. Lo bueno es que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) aprobó que la vacuna de Pfizer ya pueden requerirla no sólo en centros privados sino también en los públicos. Así que la Universidad se requiere que todos sus estudiantes se vacunen. Lo que está muy bien, porque hasta ahora solo hay un 67% de estudiantes que han recibido la pauta completa», dice con pesar.

Reconoce que el pasado año fue complicado, debido a la lucha pandemia de la covid-19. «El curso 2020/2021 fue muy duro sobre todo por la cantidad de horas de preparación que las clases y los conciertos necesitaron. Las clases fueron en su mayoría 'en línea'. Los ensambles de cámara y orquestas ensayaban en persona, aunque todos con mascarilla y filtros para los instrumentos de viento. Los conciertos se grabaron sin público y luego se emitían 'en línea' través de la web de la Escuela de Música de la Universidad de Utah. Diseñaron un apartado llamado 'virtual venue' para emitir todos los conciertos. Para grabarlos tenían mucho cuidado asegurando que todos usaran mascarilla. Después de cada grabación había que abrir todas las puertas y ventilar la sala de conciertos durante 20 minutos para que el siguiente estudiante pudiera entrar y grabar su interpretación. Estaba todo muy estudiado. El director de nuestra escuela de música recibió el asesoramiento de expertos que hicieron estudios de ventilación de las salas de concierto, además de los estudios hechos a nivel nacional de cómo cada músico debe cubrirse y la distancia que debe haber entre instrumentistas para prevenir el contagio mientras tocan juntos», explica Elisabet Curbelo.

La compositora, en la nieve de Utah. / c7

La vida en una ciudad con una naturaleza impresionante y con muchos negacionistas

Elisabet Curbelo reconoce que se ha adaptado bastante bien a la ciudad de Utah, en la que disfruta además de una Universidad que otorga mucha importancia a que sus profesores progresen con sus creaciones personales y disfruta de unos parajes naturales maravillosos.

«La naturaleza en Utah es impresionante. Los parajes naturales y las montañas hacen que sea un lugar en el que muchos desean vivir. De hecho, muchísimos californianos están viniéndose a vivir aquí. Lo malo es que de California no sólo están llegando personas sino también el humo de los incendios forestales. Los vientos llevan desde julio trayendo humo, se ve todo gris, huele a humo y se respiran partículas finas (PM 2,5) que son peligrosísimas para la salud. Recomiendan usar mascarilla en el exterior, no hacer deporte al aire libre, pasar el mínimo tiempo posible en la calle y mantener las ventanas cerradas y usar purificador de aire. Con todo esto se explica que haya compuesto una pieza que se llame 'Respiración' y que la obra sea tan intensa», reconoce.

En contra de la imagen que se tiene de Utah, sobre todo por el festival de cine de Sundace, el invierno no es tan duro y Curbelo ha empezado a aprender a esquiar. «El invierno no es excesivamente frío aquí, se aguanta bien y la nieve es preciosa. No en todas las ciudades la nieve es tan bonita. Las montañas nevadas que rodean la ciudad forman un paisaje de postal y se pueden ver desde cualquier lado. Lo de esquiar, lo voy intentando poco a poco, aún como principiante. Sigo prefiriendo los deportes en el agua, así que en verano aprovecho más los lagos. Me gusta la nieve, pero haciendo deportes de menos riesgo como montañismo, caminatas con raquetas de nieve o incluso esquí de fondo», dice la compositora.

La pandemia ha intensificado una vertiente bastante menos agradable de Utah. «Es un estado rojo, como llaman aquí a los estados que votan en su mayoría al partido político republicano. Según las encuestas, los que tienen ideas políticas afines al partido político republicano de los Estados Unidos no quieren ni ponerse la vacuna ni usar mascarilla. Son de la opinión de que la covid-19 es como una gripe y que todo esto lo están haciendo los gobiernos para controlar a la población, lo que amenaza la democracia, por lo que se rebelan. Este es también el discurso que los políticos republicanos mantienen para hacer ver que Biden es casi como un dictador comunista. Al final todo esto se han convertido en una lucha política en vez de preocuparse por la información y los datos objetivos que nos da la ciencia. Da mucha pena que los médicos y científicos estén trabajando tanto por salvar a la humanidad y luego su trabajo lo resuman en ideas políticas y manipulaciones», subraya quien tiene la pauta completa de la vacuna Pfizer desde el 12 de abril.

La compositora está deseosa de poder viajar hasta Gran Canaria, pero la situación sanitaria lo hace bastante complicado. « Por lo pronto las restricciones de viaje me lo ponen muy difícil. Espero que la gente se conciencie, se vacune y esta pandemia se acabe. Hay muchos expatriados que llevan años sin poder viajar a ver su familia y están esperando que la gente se vacune para que todo esto se acabe. Ya es desesperante. Yo pido por favor que si están en duda se vacunen. La ciencia, no los políticos sino la ciencia, ha demostrado que la única forma de acabar con la pandemia es con la vacuna», defiende.

Comenta que en la Universidad disfruta de un despacho «súper equipado con todo lo que necesito para dar clases y para componer» y que por el peso que tiene la tecnología se la tiene muy en cuenta. La parte negativa es que, dice, «termino haciendo muchas horas de servicio fuera de mi jornada laboral. No paro».

El desembarco el veterano demócrata Joe Biden en la Casa Blanca comienza a cambiar un poco la cara de Estados Unidos tras los cuatro años bajo el yugo de Donald Trump, apunta Elisabet Curbelo.

«He notado cambios que favorecen a inmigrantes, como yo, en la rapidez y mayor efectividad del proceso de naturalización. Desgraciadamente, la división de ideas políticas continúa y la tensión, también. Las minorías siguen marginadas, la pobreza del grupo demográfico afroamericano, históricamente castigado, no ha sido reparada, y las medidas que propone Biden para ralentizar el calentamiento global puede que ya lleguen demasiado tarde. Biden está haciendo todo lo que puede, pero tampoco puede hacer milagros. Estas cosas llevan su tiempo, sobre todo en un país tan grande como los Estados Unidos. Ahora son tiempos difíciles para todos los gobiernos. Los ciudadanos debemos ser responsables y educarnos, verificar la información, buscar fuentes fiables y colaborar creando un mundo mejor para todos», lanza como apuesta individual.

Confiesa que generar nuevas creaciones artísticas en un clima político y social tan complejo como el actual y en plena pandemia de la covid-19 no ha sido una tarea sencilla. «Ha sido difícil encontrar el tiempo y el espacio mental para componer, pero he tenido que hacer el esfuerzo, porque si no compongo no soy persona».