El Museo de Bellas Artes de Gran Canaria prevé abrir en año y medio

13/03/2020

El futuro Museo de Bellas Artes de Gran Canaria avanza en las obras, que incluyen dos patios canarios rehabilitados como espacios expositivos y 16 salas.

El futuro Museo de Bellas Artes de Gran Canaria avanza en las obras de sus 4.600 metros cuadrados, que incluyen dos patios canarios rehabilitados como espacios expositivos y 16 salas, cuya apertura está prevista para dentro de año y medio.

Como ha explicado durante la visita a la instalación, que ocupa el antiguo Hospital San Martín, el doctor arquitecto y director de obra, Pedro Romera, se interviene en un 30% de la totalidad de la que dispone el Cabildo, sobre 4.600 metros cuadrados -3.000 son expositivos-, para poder abrir a finales de 2021 o principios de 2022.

Este espacio, que aúna pasado y presente en su arquitectura y elementos, tendrá un aforo de 1.000 personas entre personal y visitantes, con cabida en su recibidor para 250 personas.

Se trata de un «edificio muy vivo» con 16 salas rehabilitadas con un acondicionamiento acorde a la normativa de accesibilidad, contra incendios, de control ambiental de temperatura y humedad, y con la normativa de museos europeos, ha señalado.

El objetivo es crear un ambiente donde la luz en cada sala configure un espacio neutro en el que «la obra de arte sea protagonista», ha dicho Romera.

En cuanto a las instalaciones, se ha apostado por la última generación en iluminación led de bajo consumo especifica para museos, así como en sus superficies, entre las que destacan sus dos patios. El patio que servirá de hall estará cubierto horizontalmente mientras el segundo de ellos estará cerrado de forma vertical, a modo de galería.

El cristal utilizado para esta infraestructura llega de Holanda y es específico para museos, ya que permite exponer en el interior y evita e paso del 90 % de la radiación ultravioleta para no degradar ni afectar a las piezas.

Esto generará una «convivencia de la luz natural y la exposición», ha explicado el director de obra.

Conexión con la ciudad

En cuanto a su conexión con la ciudad, el Museo de Bellas Artes buscará integrarse en la capital y se estudian dos líneas. Por un lado, ha explicado Romera, una gran plaza que se va a generar desde la fachada, y que conecte con Juan de Quesada y el barranco de Guiniguada en un eje peatonal, y otra línea con el eje de Santa Ana con la catedral, que dé acceso desde las inmediaciones del museo y se extienda a otras zonas de atractivo turístico.

Romera, Morales y Medina, de izquierda a derecha.
Romera, Morales y Medina, de izquierda a derecha.

El presidente del Cabildo, Antonio Morales, ha destacado la importancia de este espacio «para el arte y la defensa de los valores de Gran Canaria como pueblo y el sentido de pertenencia», con un recorrido desde «los antiguos pobladores prehispánicos y todo lo que ha ido labrando los grancanarios en torno a la cultura».

Tal y como ha asegurado, el museo será «un espacio de referencia en Canarias» y el edificio «será referencia museística con una gran obra arquitectónica».

Como ha explicado Morales, la obra incluirá futuras ampliaciones «como un espacio vivo», que se irán desarrollando «proyecto tras proyecto a tenor de las exigencias del espacio y el presupuesto».

Por su parte, la consejera de Cultura insular, Guacimara Medina, ha resaltado la relevancia de esta obra en la isla, como «un espacio reconocido por la sociedad» y que será «puntero en estilo arquitectónico y la oferta museística».

Este nuevo espacio debe integrarse en la ciudad y «ser testigo de toda la historia del arte de las islas a lo largo de los siglos», ha indicado.

De obra civil «queda muy poco», ha detallado Medina, quien calcula que queda año y medio para «una apertura en condiciones del espacio», mientras se trabajará de forma paralela en el proyecto museístico.