«El arte hay que mirarlo, pensarlo y sentirlo antes que su historia»

El historiador y educador estadounidense Philip Yenawine (1942, Athens, Georgia), cocreador de las Estrategias de Pensamiento Visual (VTS, Visual Thinking Strategies), está feliz y orgulloso de comprobar cómo el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) aplica este método para enseñar a la gente menuda a enfrentarse sin complejos a una obra de arte. Además, alaba el esfuerzo del museo grancanario para extender esta forma de enseñanza en los centros escolares de la isla.

Carmen Delia Aranda
CARMEN DELIA ARANDA

El experto impartirá este martes y miércoles un curso de VTS al profesorado grancanario, en Casa África y en la sede de Cajamar de Las Palmas de Gran Canaria, respectivamente.

¿Qué está sucediendo en esta imagen? ¿Qué ves, qué te hace pensar o decir eso? ¿Qué más podemos encontrar? son algunas de las preguntas que el profesorado debe formular al alumnado para estimular su pensamiento crítico. El personal docente, con este método de acercamiento al arte, tiene que deshacerse de su rol tradicional que les obliga a transmitir conocimientos teóricos para servir de detonante de los pensamientos propios. «Este método aborda la figura del docente de una forma diferente, desde un paradigma distinto de enseñanza», señala Yenawine. «El profesorado tiene que recordar lo importante que es para el alumnado permitirle pensar por sí mismo», explica el padre de esta técnica junto a la psicóloga cognitiva Abigail Housen.

prioridad.

Respecto a la posibilidad de que el contexto histórico y artístico de la obra de obra de arte se diluya con estos métodos de interpretación basados en la percepción, Yenawine sostiene que «primero hay que contemplar la obra, quién la creó y por qué lo hizo es importante después, no antes de ver la obra. Antes de contextualizarla hay que mirarla, pensarla y sentirla, aunque no se conozca su historia». De hecho, entiende que es un error centrarse en explicar el contexto, la biografía del autor o el estilo de una obra determinada porque esos conocimientos «no quedan fijados en la gente y no les ayuda a interpretar la siguiente obra. Cuando enseñas a mirar lo que estás viendo –recalca el estadounidense– puedes aplicarlo a una obra, a otra y a la siguiente. Es como enseñar a leer, pero aplicado al arte».

En estos últimos 30 años su método ha mostrado ser muy útil. Por ello se está aplicando en la mayor parte de los centros de arte del mundo. «No sé exactamente el número de museos que aplican VTS, pero son cientos. Muchos están en Estados Unidos pero también en Europa, también en Asia, al menos en Japón. La mayoría de los museos conocen el método VTS. Algunos lo usan tal y como fue creado inicialmente y otros lo usan parcialmente porque ha influido mucho en las técnicas de enseñanza. Todos los museos de arte más famosos y prestigiosos del mundo usan el método VTS en alguna medida», comenta con cierto orgullo Yenawine, que entre los centros museísticos que más estrictamente han aplicado su técnica cita el Museo de Arte de Boston, el Instituto de Artes de Detroit, el Museo de Bellas Artes de San Francisco y el Museo de Arte Contemporáneo de Los Ángeles. En España, además de en el CAAM, su método se aplica en el Museo Picasso de Barcelona y en el de Málaga.

«El método se ha extendido por sí solo. Es simple. Tenemos un programa de enseñanza on line y la gente puede aprender la técnica por muchas vías. Es imposible seguirle el rastro», comenta Yenawine, cuya trayectoria se ha forjado en los departamentos de educación de diversos museos de Estados Unidos, como el MoMA de Nueva York y el Museo de Arte Contemporáneo de Chicago. Sin embargo, a pesar de llevar tres décadas aplicando este método, reconoce que aún le sorprenden las respuestas impredecibles, fascinantes y profundas que ofrecen las criaturas.