Del quejido profundo al mambo

07/11/2019

El cantautor Fajardo abrió con su propuesta inclasificable una noche sofisticada que viró del dramatismo a la fiesta con las actuaciones del combo gallego The Limboos y con el ‘afrobeat’ del veterano Pat Thomas

Con el cielo amenazador, que regaló algún que otro chaparrón, como viene siendo habitual en estas fechas, arrancó ayer una nueva edición de Womad Las Palmas de Gran Canaria que ofreció un primer menú variado y sofisticado, aperitivo a la pitanza de músicas del mundo que brindará el festival hasta el domingo.

El encargado de romper el hielo fue el cantautor majorero Fajardo, un habitual de las salas pequeñas y más alternativas de la ciudad que tuvo que enfrentarse en solitario al gran escenario del parque de Santa Catalina. Lo hizo armado de tres guitarras y de la potencia telúrica de su voz y su rasgueo.

Con un tono dramático, a medio camino entre el quejido doloroso del bluesman y de un cabrero, el músico intentó remover las entrañas de unas 500 personas que no quisieron perderse el arriesgado debut del canario.

El intérprete repasó algunos temas de su discografía integrada por Fajardo (2009), el EP Muñecos (2011), los trabajos compartidos con Malcortado en 2010 y con los costarricenses Monte en 2012, y Arrullo magnético (2017). Además, adelantó El baile del tambor, que incluirá en el inminente álbum grabado junto a Arico, nombre del proyecto musical de Diego Ramírez.

Fiesta. Tras la perturbadora experiencia catártica propiciada por el músico canario, el tercio cambió por completo de la mano del quinteto gallego afincado en Madrid, The Limboos; una banda que se mueve en las claves del rhythm and blues, renovándolas con una bases rítmicas aceleradas y llenas de energía más propias del rockabilly garajero, aderezando todo ello con sonoridades latinas como el mambo, la rumba, el calypso o el boogaloo.

El sonido explosivo y pegadizo hizo efecto en el personal que empezó a calentar el ambiente del parque a golpe de cadera contagiados por la energía desplegada sobre el escenario el cantante Roi Fontoira, la baterista Daniela Kennedy, el teclista y percusionista Sergio Alarcón, el contrabajista Santiago Sacristán y el saxo de Daniel Niño.

El combo ofreció un recorrido sonoro por el breve pero intenso periplo que iniciaron en 2014, con su primer trabajo disco Space Mambo, al que le siguió Limbootica (2017) y Baia (2019).

La fiesta bajó de revoluciones pero continuó con los ritmos africanos, bailables y elegantes del septuagenario ghanés Pat Thomas y Kwashibu Area Band.

Su afrobeat puso un cierre sofisticado a una noche ecléctica.