Escena doméstica en un poblado indígena capturada de un audiovisual de Cueva Pintada. / C7

Cueva Pintada participa en un proyecto para visibilizar a los grupos marginados de la historia

La iniciativa está liderada por la catedrática de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, Lourdes Prados, y financiado por la ANECA

CANARIAS7 Las Palmas de Gran Canaria

El Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada participa en un proyecto de investigación, liderado por la catedrática de Arqueología de la Universidad Autónoma de Madrid, Lourdes Prados Torreira, que tiene como objetivo visibilizar a los grupos olvidados por la investigación arqueológica, como las mujeres, la infancia y los mayores, en seis museos de arqueología y antropología de España, tres de México y uno Chile.

Los centros que participan en este proyecto son: el Museo Antropológico Martin Gusinde (Chile), además del Museo de Málaga, el Museo de América (Madrid), el Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada (Gran Canaria), el Museo Nacional de Antropología (Madrid), el Museo Arqueológico Nacional (Madrid) y el Museo Nacional de Altamira. Al mismo tiempo se han escogido dos pequeños museos de sitio en México, como Xochicalco y Xochitécatl, además de algunas salas del Museo Nacional de Antropología (Ciudad de México).

La iniciativa, bajo el título 'Reinventando los museos de arqueología y antropología. La visibilización de los grupos marginados por la historia, una premisa necesaria para construir una sociedad más igualitaria', está financiada por la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA) y arrancó el mes de septiembre de 2021 y tiene previsto culminar en diciembre de 2023.

Entre sus objetivos generales, pretende promover la incorporación de la perspectiva de género y hacer visibles a las mujeres en los relatos de estos museos a partir de una investigación arqueológica no androcéntrica. También insiste en visibilizar otras posibles construcciones de género, indagar en diferentes construcciones de la masculinidad que difieren de las que tradicionalmente transmiten estas instituciones y visibilizar la infancia que, en general, no ha sido reconocida por la investigación arqueológica ni por los museos.

Historia más igualitaria

Además de visibilizar a los grupos olvidados, el proyecto quiere plantear distintas propuestas museográficas alternativas, que estén fundamentadas en una rigurosa documentación arqueológica, tras una primera fase de análisis de sus discursos expositivos, sus colecciones, el lenguaje utilizado, las imágenes y los recursos audiovisuales, y también de otros recursos de difusión.

La intención es que los museos seleccionados puedan disponer de herramientas que puedan ser de utilidad a la hora de incluir, especialmente en sus exposiciones permanentes, la perspectiva de género de forma científica y viable, para difundir una historia más igualitaria, en donde el hombre no sea el centro del relato.

También plantea fomentar la colaboración entre el mundo académico, museístico, educativo y comunitario en todos sus niveles, y el acercamiento a equipos de Latinoamérica, para suscitar la transmisión de una historia no androcéntrica, además de promover la transferencia de conocimientos a través de su difusión en los medios y redes sociales, siempre con ese mismo objetivo: contribuir al desarrollo de una sociedad más igualitaria.

Cueva Pintada de Gáldar. / C7

En una primera fase, que ya está en marcha, cada centro revisará su propuesta museográfica. En el caso de Cueva Pintada evaluará los textos, hará una relectura de las colecciones y la exposición permanente, planteará propuestas museográficas concretas, además de actividades y programas, explica su directora, Carmen Rodríguez.

Este centro museístico ya tiene incorporada la perspectiva de género desde hace muchos años, de hecho, tiene un gran protagonismo femenino, tanto en los audiovisuales, como en la narradora y en su personaje principal, Arminda. También en sus propuestas ya se reflejan niños y niñas, además de personas mayores.

Pero aún quedan muchas cuestiones para investigar, como los excluidos por la sociedad, aquellas personas que tenían algún problema físico, además de conocer cómo era el aprendizaje en la infancia, cómo se distribuían las tareas cotidianas, cómo se hacía la transmisión de saberes y desde qué momento los menores comenzaron a realizar esas tareas.

El Museo y Parque Arqueológico Cueva Pintada «tiene una sensibilidad especial en su apuesta por la integración», explica la directora de este proyecto, Lourdes Prados. Y esto se ve reflejado tanto en la perspectiva de género como con el mundo infantil, no solo porque están integrados en sus propuestas, sino porque también trabaja con público infantil. Y por ese motivo ha sido seleccionado para esta investigación.

Una investigación sobre la perspectiva de género aplicada a la arqueología que arrancó en 2003

Este proyecto sigue una línea de continuidad con anteriores investigaciones. En efecto, el equipo de investigación liderado por Lourdes Prados, junto con una parte importante del equipo actual, lleva desde 2003 desarrollando su investigación sobre la perspectiva de género aplicada al ámbito de la arqueología ibérica a través de diferentes proyectos. Y en esos análisis se ha podido comprobar que en la mayoría de los museos arqueológicos españoles se invisibilizaba a la mujer sin ninguna base científica.

Así, este equipo cree que desde los discursos expositivos de los museos se ignoran otras posibles construcciones de género, dando por hecho, por ejemplo, que en cualquier sociedad del pasado la familia era mononuclear, al tiempo que detectaron también el poco interés que muestran los museos en destacar arqueológicamente la infancia, que no solo se refleja en los juegos, como tradicionalmente se ha expuesto, sino también hay que contemplarla desde el punto de vista de fuerza de trabajo o de objeto y sujeto de las llamadas actividades de mantenimiento.

Por ese motivo, entienden que los museos deben ser hoy espacios participativos de comunicación y debate, lugares donde se fomente el respeto por la diversidad y, por lo tanto, deben desarrollarse como instituciones culturales al servicio de la sociedad, implicándose en sus problemas. De ahí que los museos se configuren como un medio vital en la lucha por la igualdad social y ese empeño pasa por planteamientos donde se incluya la perspectiva de género como una parte intrínseca de los relatos museísticos, sostiene el proyecto.