La actriz coprotagoniza ‘La niebla y la doncella’

«Si pudiera, rodaría siempre en Canarias»

04/09/2017

La actriz Verónica Echegui conoció La Gomera durante el rodaje de La niebla y la doncella, de Andrés Koppel, que ayer se estrenó comercialmente y hoy se proyecta dentro de Cine+Food. «Sólo me faltaban por conocer El Hierro y La Gomera y esta isla me fascinó por su belleza y por su gente. ¡Ojalá pudiera rodar siempre en Canarias!», apunta desde Barcelona.

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Verónica Echegui (Madrid, 1983), que da vida al cabo de la Guardia Civil Anglada en La niebla y la doncella, se quedó fascinada por la belleza de La Gomera, una isla que se convierte en un personaje más en la película que, bajo la dirección del tinerfeño Andrés Koppel, adapta la novela homónima de Lorenzo Silva.

«La isla tiene una belleza abrupta y mágica. En algunos sitios, es como si estuvieses en otro planeta, algo muy habitual en toda Canarias. El parque nacional de Garajonay es belleza pura. Encontré algunos pueblos en los que me quedaría a vivir, tanto por la belleza geografía como por su gente, siempre muy abierta y cariñosa», apunta la actriz mientras promociona este filme, que ayer se estrenó comercialmente en las salas nacionales y que esta noche se proyecta, a las 20.00 horas, en el marco de Cine+Food en la capital grancanaria, con la presencia de Koppel y la actriz Aura Garrido.

Su personaje, dentro de esta ficción, se suma a la pareja de guardias civiles Bevilacqua y Chamorro para intentar resolver un asesinato en La Gomera, isla en la que este cabo estuvo destinada tres años antes, cuando se cometió el crimen.

Echegui se entrevistó con miembros de este cuerpo armado para preparar su personaje. «Miembros de la Unidad Central Operativa (UCO) nos enseñaron a disparar, algunas de sus dinámicas, los rangos, etcétera. Una Guardia Civil me asesoró en detalle y me ayudó mucho con el personaje», recuerda.

Durante La niebla y la doncella se mencionan ciertas actitudes con tintes machistas. «Es un tema delicado. En la Guardia Civil como en cualquier otro lugar se respira. Es un reflejo de nuestra sociedad patriarcal, de lo que somos y de dónde venimos. Las agentes con los que me entrevisté me dijeron que, como en todos sitios, allí también se cuecen habas. Se habían encontrado con compañeros que las tratan con un respeto enorme y con otros que no», recuerda la intérprete.

Tiene claro que su cabo Anglada, por su «actitud tan frontal y libre», denota que «lo ha pasado mal», tanto por ser mujer como porque su padre era un alto cargo dentro de la Guardia Civil en la historia pergeñada por Lorenzo Silva y adaptada al cine por Koppel.