Punto de encuentro con la animación

Proyecciones, una sección competitiva, clases magistrales y talleres, impartidos por profesionales nacionales e internacionales en el campo de la animación y los videojuegos, conforman la oferta de Animayo 2018, que se desarrolla entre el 2 y el 5 del próximo mes, en la capital grancanaria.

Victoriano Suárez Álamo
VICTORIANO SUÁREZ ÁLAMO

Profesionales, estudiantes y aficionados al cine de animación y a los videojuegos tienen su punto de encuentro entre los próximos días 2 y 5 de mayo, en la capital grancanaria, con la celebración de la 13ª edición del festival Animayo.

El Centro de Iniciativas Culturales de la Caja de Canarias (Cicca), el Teatro Guiniguada y la Alameda de Colón son las sedes en las que se desarrolla un amplio programa de actividades, que incluye proyecciones, talleres, clases magistrales y conciertos, siempre con la animación y los videojuegos como leitmotiv.

«No solo es un festival», apuntó ayer Damián Perea, director de un evento que incluye una sección competitiva. «Visionamos cerca de 2.000 filmes y al final seleccionamos 52. Este año habrá 12 premios y un gran premio, que implica la preselección para los Óscar de Hollywood. Contamos con un jurado de 14 personas», explicó el cineasta y director de esta 13ª entrega de Animayo.

Esta edición se rige por el lema de «Parejas, tándems y equipos», lo que pone de manifiesto, según Perea, la importancia que tiene el trabajo en equipo en el ámbito de la animación y los videojuegos.

En parejas, precisamente, se desarrollan buena parte de los talleres y clases magistrales que imparten los 24 invitados.

Destaca la presencia de los hermanos Grangel, diseñadores de personajes de largometrajes tan conocidos como Madagascar, Cómo entrenar a tu dragón, Spirit o Kung Fu Panda, entre otros, así como del especialista en realidad virtual Edgar Martín-Blas, de los cineastas Jaime Maestro y Nadia Ruiz; de dos pesos pesados de los estudios Ilumination –responsable de los filmes de Gru y Los Minions–, y del animador español residente en Estados Unidos, Raúl García.

Toma parte de esta edición, también, Félix Balbás, supervisor de los estudios de efectos especiales Minimo, que, avanzó Damián Perea, tiene previsto abrir una sede en Gran Canaria, tal y como hizo Anima Kitchent.

Este logro se suma a la línea propuesta por las instituciones públicas para que el cine de esta disciplina sea una parte importante dentro de la diversificación económica de las islas, señaló Antonio Morales, presidente del Cabildo de Gran Canaria.

«Animayo es un embajador extraordinario de la política de incentivos fiscales» existente en el archipiélago, añadió Morales.

La corporación insular aporta 150.000 euros para Animayo, a los que se suman 50.000 euros del Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria, a través de la Sociedad de Promoción, y 10.000 euros de la consejería de Turismo, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias.