Octavio Guerra critica las miserias actuales a través de Peyrou

25/03/2019

Apartir de Óscar Peyrou, un crítico de cine que analiza las películas sin verlas y solo a partir de sus carteles, el director grancanario Octavio Guerra se posiciona «políticamente» para denunciar de forma velada las miserias de la actual sociedad de la información.

El cineasta isleño compite con En busca de Óscar dentro de la sección Canarias Cinema del 19º Festival Internacional de Cine de Las Palmas de Gran Canaria, cuyo palmarés se conocerá en la mañana de hoy.

Guerra asume que ha partido de una «premisa radical», como es que Óscar Peyrou no ve las películas de las que habla y así lo plasma en la revista de arte y ensayo Canibaal, donde incluso se ha publicado su crítica sobre esta película que él mismo protagoniza.

«La película tiene dos capas», subraya Guerra. Por un lado está «la pose provocadora», en ocasiones real y en otra forzada del propio Peyrou, que a través de su periplo por distintos festivales se refleja en este largometraje con mucha «ironía, humor y sarcasmo».

La segunda vertiene es más «política» y «anti-sistema», apunta el autor del celebrado cortometraje La máquina de los rusos (2014).

«Optamos por una propuesta radical que desarrolla una metáfora sobre la información y cómo se construye. Vivimos en unos tiempos de información muy rápida y con constantes campañas de bulos y fakes, con políticos que se duermen y mienten y muchas personas opinando sin realmente saber sobre lo que hablan», denuncia.

Así, En busca del Óscar aspira, según su creador, a iluminar «las miserias e hipocresías de la sociedad actual». Para ello, con este peculiar crítico de cine ha forzado «la puesta en escena» para darle al filme un mayor «toque de ficción y exageración», que dispara la dimensión crítica que se esconde detrás de la mirada más superficial.

Preguntado sobre qué opina sobre el filme que protagoniza, Óscar Peyrou dice, con su habitual ironía, que a partir del primer cartel promocional la consideró «buena», pero su opinión cambió a «mala» tras ver el segundo.