‘La hija del Mestre’ insta a revisar lo que fuimos y lo que somos

29/05/2018

Los deseos de Rosilla, enamorada de un joven barbero del barrio marinero San Cristóbal, chocan frontalmente con los propósitos de su padre, el viejo Mestre, que ha planeado casarla con un pescador vecino. Este conflicto desencadena una tragedia de aire costumbrista en este singular marco grancanario. La historia, basada en la zarzuela La hija del Mestre, de Santiago Tejera Ossavarry (1852-1936), fue llevada al cine en 1928 por Francisco González y Carlos Luis Monzón gracias a la entusiasta participación de los habitantes del pago costero. Este viernes se proyecta en el teatro Pérez Galdós.

La película, la primera de temática netamente canaria, cumple ahora 90 años. Para celebrarlo, se ha vuelto a restaurar y se proyectará el próximo viernes, 1 de junio, a las 20.00 horas, en el teatro Pérez Galdós de la capital grancanaria en una sesión de entrada con precios populares de 5 euros organizada por la Asociación Taller Lírico de Canarias, con la ayuda de la Filmoteca Canaria, la Fundación Auditorio y Teatro de Las Palmas de Gran Canaria y la Universidad de La Laguna, donde se prevé proyectar en una sesión que tendrá lugar el 28 de junio en el Paraninfo tinerfeño.

Las imágenes, que nos invitan a revisitar los orígenes de este espacio singular de la capital grancanaria, contarán con el acompañamiento musical compuesto, por encargo del Gobierno de Canarias, por el pianista Jonay Armas.

Además, durante la sesión se proyectará el cortometraje Quemar las naves, de la realizadora Macu Machín, cuyo trabajo recoge el espíritu expresionista de la película, según indicó el presidente de la Asociación Taller Lírico de Canarias, Gonzalo Angulo.

«La película fue fruto del tesón de unos pioneros, al que probablemente calificarían de cuatro locos», resaltó Angulo sobre la labor de Francisco González y Carlos Luis Monzón en un entorno cultural pobre y aislado como lo era el de los años 20 en Canarias.

Según Angulo, la película refleja una historia de amor de las de siempre, con «un conflicto de intereses, la dignidad aislada, con una sociedad ensimismada en una serie de costumbres, que muestra, sobre todo, lo que éramos, lo que fuimos y lo que somos después del recorrido que hemos tenido en un siglo».

Por otra parte, la Asociación Taller Lírico de Canarias lleva dos años trabajando en la representación de la zarzuela La hija del Mestre, una pieza estrenada en 1902 y que se interpretó por última vez en 1936. «La música es una gran desconocida. No hay memoria de ella. No está registrada. El maestro Tejera compuso varias zarzuelas y solo se conservan dos del mismo año: Folías tristes y La hija del Mestre, ambas inspiradas en la música tradicional canaria que, hasta entonces, nunca se había incorporado a un espectáculo lírico», apuntó Angulo que destacó el esfuerzo para reponer la obra cuyo libreto está escrito en un «argot de San Cristóbal casi ininteligible» y cuya puesta en escena implica un alto coste económico.

«La proyección de la película, una exposición de fotografías de Lorena Morín en el Cicca y, dentro de las Fiestas Fundacionales, la interpretación de las tres funciones de la zarzuela serán posible gracias a la unión del Gobierno de Canarias, y nuestros patronos, el Ayuntamiento de Las Palmas de Gran Canaria y el Cabildo», resaltó el director de la Fundación Auditorio y Teatro, Tilman Kuttenkeuler. En este sentido, Angulo agradeció la colaboración de las administraciones públicas en la celebración de la efeméride, si bien evitó desvelar los fondos públicos con los que ha contado para organizar esta propuesta.