«Ghana nos inspiró la tonalidad visual de ‘Black Beach’»

17/06/2019

El cineasta Esteban Crespo asegura que Black Beach, el largometraje que dirige y que desde el pasado martes y hasta el próximo día 23 se rueda en Gran Canaria, tiene «una personalidad propia», desde un punto de vista visual.

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«Visualmente, se acerca a los thrillers norteamericanos de los años 70. Utilizamos mucho el zoom y movimientos de cámara similares. Pero hemos apostado por un look propio, por una película con su propia personalidad. No me gusta fijarme en otras películas, porque entonces lo que te sale no tiene personalidad», subraya sobre este largometraje, que ha recalado en la isla tras cuatro semanas y media de trabajo en Ghana y Bruselas.

El paso por el país africano, señala Esteban Crespo, ha sido determinante para el aspecto final que tendrá Black Beach en la gran pantalla. «Hasta Ghana viajó antes todo el equipo artístico, para seleccionar las localizaciones. Allí nos inspiramos, vimos los colores y las tonalidades que nos ayudaron a dar forma a la película», confiesa.

Las semanas de rodaje en ese país del sur del golfo de Guinea supuso una aventura «maravillosa» para el equipo de esta producción de Pris&Batty Films, Nephilim y BlackBeach AIE, que cuenta con la colaboración de RTVE y Netflix.

«Fue complicado, porque en África todo lo es. Pero a su vez fue fascinante. Te abren las puertas en todas partes. Pudimos entrar y rodar en los sitios más recónditos. Fue duro, porque coincidimos con la temporada de lluvia y teníamos que parar el rodaje durante tres horas y media hasta que escampara», rememora por teléfono.

La película arranca cuando Carlos, un ejecutivo de alto nivel, viaja hasta un país africano para negociar el rescate de un ingeniero norteamericano que ha sido secuestrado. Se recurre a él porque anteriormente ejerció como cooperante en ese mismo lugar y conoce al líder de los supuestos terroristas.

«Se puede entender la película como un viaje de redención del protagonista, Carlos. Se trata de un tiburón de los negocios, de un ejecutivo de alto nivel. Durante su viaje a África, se mezcla su vida anterior con la toma de conciencia por sus acciones pretéricas y actuales. Tiene que decidir entre tomar partido o hacer la vista gorda», explica sobre un guion que este cineasta firma con David Moreno.

Crespo conoce muy bien el terreno en el que se mueve, ya que hay un aspecto que se inspira en su propia vida. «Trabajé un tiempo en Guinea Ecuatorial como cooperante. El entorno se inspira en esa época, pero se trata de una historia casi totalmente inventada. Se pueden sacar muchos paralelismos con momentos actuales. Sobre todo porque son muchos los países africanos, aparentemente democráticos, que están sustentados por Occidente», afirma el cineasta.

Reconoce que se trata de una producción de «gran envergadura» que ha dado, «como suele ser habitual en estos casos, muchos bandazos». «En un primer momento se iba a rodar en inglés. Cuando se decidió que sería en castellano y el protagonista español, pensamos que Raúl Arévalo sería una opción fantástica. Es una estrella, pero para mí, lo más importante es que es un actor hiper inteligente. Tiene una increíble capacidad para empatizar con el espectador», resalta de este actor madrileño que da vida al personaje de Carlos.